Tiene una pequeña historia, hace un año tuvimos una cata con Gutiérrez de la Vega en persona, de sus vinos. Ese día no trajo fondillón, pero le saque yo el tema de los fondillones, y nos estuvo charlando un rato sobre los mismos, y unos días más tarde el distribuidor de sus vinos en Cantabria, no hizo llegar esta botella.
Botella que ha estado esperando un buen momento de toma y ayer, con unas alubias de testigo, cerramos la comida con este fondillón.