Es cierto que la valoración del entorno debería dividirse en exterior e interior. Yo lo preferiría así. Ah esas cojo-nudas almejas, adoro las del Cantábrico y Atlántico. No tienen parangón. Enhorabuena por el descubrimiento de esas sublimes croquetas, lástima que no pase por allí ;-))
Un saludo
Joan