Me alegra que hayáis disfrutado. Cierto es que tener locales así en la ciudad es un privilegio, y por suerte aquí en Valencia somos unos afortunados. Como bien habréis visto la inquietud de esta pareja no tiene limites, y esa inquietud ha dotado de un tremendo equilibrio comida / vino al restaurante.
Enhorabuena por la crónica.
Besos