Hola compañero, a un cliente como tú le tendrían que poner alfombra roja, así que lo del postre y sobre todo lo del lechazo es de llorar.
Se te queda una sensación agridulce cuando en un restaurante te encuentras a gusto pero no sales satisfecho por detalles de este tipo, que duelen más si cabe cuando eres un asiduo.
A mí me encanta la chasqueria, aunque dadas tus experiencias no sé si algún día me animaré a ir a este lugar.
Un saludo