No estuve en la barra sino en el restaurante. La calidad estoy de acuerdo en que se pague, y lo hago encantado, pero te aseguro que allí no vi calidad por ningún sitio. Las gambas, anchoas y boquerones no estaban mal, sólo eso. Porque el tratar de atún rojo y el rodaballo de piscina no estaban ni mucho menos a la altura.
Del servicio ya he hablado... Otro detalle que no he mencionado es que para el vino nos dejasen dos copas de distinto modelo y tamaño, una Schott tipo burdeos y una nisu tipo Borgoña.
Del Sala sólo he puesto esta experiencia conociéndolo desde hace años, en primer lugar porque era un sitio agradable y con un buen género pero sin muchas alharacas. Algo bueno pero que a mi parecer se quedaba en eso y no sobresalía. Y la verdad es que no escribo demasiado y cuando lo hago, suele ser por restaurantes que me sorprenden, ya sea para bien o para mal.
Tengo la suerte o la desgracia de comer todos los días fuera de casa y no escribo la opinión de todos los sitios dónde voy.
Saludos.