Mi teoría es la siguiente... hay varias causas. Para empezar, el vino tiene el doble de alcohol o más que la cerveza, con lo que no te puedes tomar 4 copas y quedar igual que con cuatro cañas/tubos de 20 ó 25 cl (si la copa es de 10 cl sí que el alcohol es casi el mismo pero si es de 15 ya no; además que si tomas cerveza sueles probar la misma marca y si alternas varias variedades de vino acabarás con más resaca seguro).
El precio es otro factor: una cerveza suele costar entre 1 y poco y 2,50 euros (a menos que sea un pub pijo o una trepense). Una copa de vino suele estar a partir de 2 y si es un poco bueno más bien 3.
Luego, sobre todo en verano, que la cerveza refresca más y quita la sed. Quizá un verdejo se puede comparar, pero no lo tragas con la misma avidez.
Otro factor: la gente joven es muy cómoda y a las 2 de la madrugada no va a empezar a buscar aromas o simplemente a paladearlo: que hay que pillar el puntillo y sale más barata la birra (los cubatas no y aquí el tema precio no se entiende porque te cobran mínimo 4 eur por 5 cl de ginebra o vodka de batalla con hielo y un refresco de 0,30 cents). Supongo que se busca lo práctico: es más fácil aguantar un vaso de tubo que una copa si bailas. Bueno, el tema discoteca descarta el vino directamente.
Y luego el tema cultural, aunque es verdad que un chaval de 20-25 por poco que se prepare queda como (un tuerto) en el país de sus ciegos (y con un buen ciego)amigos.
Para entrar en el vino yo recomendaría comenzar con vinos dulces, garnachas de Priorat, verdejos, Rieslings... Quizá no es lo más barato, pero igual gustan más que Riojas añejos.