Todos los años, hacemos una quedada de antiguos compañeros de trabajo y dependiendo del organizador (cada año nos toca a uno) suele suceder algo similar. Tengo un compañero muy gastrónomo como yo, y quedamos antes de acudir al local en cuestión del reencuentro, y nos tomamos unas delicatessen con un buen vino.
A la comida de a continuación no le prestamos demasiada importancia, si a la compañía.
Saludos.