Aunque no sea lo mismo, siempre se puede disfrutar de algún blanco sencillito de la zona de Nashik. Recuerdo haber bebido alguna cosa digna de ese lugar. Durante unos años en casa tuvimos una fiebre de ir y volver a la India. El país nos caló muy dentro y casi nos volvemos vegetarianos... De todas formas, qué placer volver a casa y abrirse un buen vino tinto, jejeje!!!!
Un saludo y te seguimos!!!