Aquí los catalanes tenemos la fama, y los vascos cardáis la lana. Serás mamón, pero si el que no se ha gastado un euro en comidas has sido tú, solo cenas, conyo no me extraña que te pagaras los festines que te pegabas, si debías ir muerto de hambre.
Yo por lo menos, aunque una de las comidas diarias fuese a base de pintxos o tapas, en la otra comía bien, (bueno eso de bien no en todas las ocasiones, pero por lo intentaba, otra cosa es que en ocasiones el resultado no estuviera a la altura de las expectativas).