Señora, ante todo decirle que este verano me he encontrado en alguna situación similar a la descrita por el amigo Oscar, comedor sin aire acondicionado y un calor agobiante, con el cual, lo único que te apetece es tomarte un cubo de gazpacho y irte a dormir la siesta debajo de un pino.
En esa situación, por muy buena que esté la comida no se disfruta de ella, y como en este foro no se trata de contar la trayectoria de un restaurante que no tenemos obligación de conocer, sino las sensaciones concretas de una comida en particular, entiendo perfectamente la puntuación del amigo Oscar, yo habría sido más duro.
Recuerdos a sus nietos, y les deséeles todo el éxito del mundo de mi parte en su nuevo proyecto del Palacio de Villapaterna.