Sinceramente siento mucho lo que sucedió. Me pongo en tu piel y sé que es una vivencia super desagradable que te arruina ya toda la noche. Dar la sensación de estar mendigando o regateando cuando lo único que haces es reclamar aquello que te corresponde... buf!
Me parece lamentable la gestión por parte del servicio, especialmente el maitre y el propietario de no zanjar rápidamente el tema poniendo la botella de vino sobre la mesa (uno digno, de esos que antaño llamaban "de la casa").
Ante una situación así, ya pueden sacarte luego lo que te saquen que seguramente no vas a disfrutar de nada. Lo siento, de nuevo.