Hola. Pues los trasiegos se hacen cuantas veces consideres necesario hasta que el vino quede clarificado a tu gusto (o también si encontrases algún defecto organoléptico en el vino que necesitase de un aireado). Cuantos menos mejor, desde luego. Como norma general, después de la maloláctica, se hace un trasiego y se espera que a que se clarifique por gravedad hasta la luna menguante de diciembre o enero. Hay que trasegar siempre con altas presiones (tiempo anticiclónico que suele coincidir con la luna menguante). Ahí, según veas, decides si embotellas ya o le das otro trasiego y esperas a la primavera (con mejor tiempo) para embotellar.
En cuanto a como hacerlo, pues depende del recipiente que tengas. Lo ideal es airear el vino lo menos posible. Hay depósitos con grifo, con lo que puedes insertarles un tubo de plástico alimentario y poner el otro extremo en el fondo del nuevo recipiente (de modo que el vino no tenga excesivo contacto con el aire). En mi caso, yo utilizo damajuanas de cristal, por lo que debo trasegar por el sistema de insertar el tubo por la boca de la botella y chupar, como si sacase gasolina de un depósito. En este caso hay que tener cuidado de que el extremo del tubo no llegue al fondo de la damajuana donde está el vino con las lías decantadas, ya que las removería y volveríamos a introducirlas en el recipiente de destino.
Hay muchas tiendas por internet. Por ejemplo:
Saludos