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Asador 1
Asiática 2
Catalana 71
De mercado 112
Gallega 2
Italiana 12
Japonesa 2
Marroquí 1
Mediterránea 26
Tradicional 43
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Restaurante Villa Mas
20
Datos de Villa Mas
Provincia:
Tipo de cocina:
Localidad: Dirección: Código postal: Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario) Cierra: Lunes. 10 de diciembre al 10 de enero. Martes, miércoles, jueves y domingo sólo comidas |
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| 8.1 10 |
La personalidad de Carlos Orta
EuSaenz 03/04/13 11:01
Fecha de visita*:
17/03/13
Precio por persona:
140.0
€
Al día siguiente del Celler (esta vez no hicimos la locura del mismo día), quedada en Villa Mas con 6 compañeros de fatigas vinícolas. Y un nuevo festín. Esta vez aprovechamos el día para disfrutar del magnífico entorno de la playa de Sant Pol, donde se encuentra el histórico Hostal de La Gavina. El restaurante, en primera línea de playa, ocupa un palacio de estética novecentista, creando un ambiente decadente y evocador, con una preciosa terraza que por desgracia no podíamos utilizar. Domingo a mediodía y local lleno, en especial de productores y comerciantes franceses que iban a acudir al siguiente día a la feria Vitis Vinífera. Nos ponemos en manos de Carlos, que nos ofrece su menú degustación. La cocina de esta casa es un homenaje al producto, en especial al producto marino de la zona, producto que Carlos conoce y maneja a la perfección. Esta vez hay un problema y es la veda de pescadores agravada por las tormentas de esos días, que tenían muy revuelto al mar y que nos impidieron disfrutar de la reina de aquellos lares, la gamba roja. Repasemos.
Anchoas con pan y tomate: no le preguntamos a Carlos por el origen da las anchoas, probablemente de L’Escala, pero lo que está claro es que están entre las mejores que hemos probado. Carnosas, de tamaño justo, delicadas y deliciosas, acompañadas por un suave aceite y pan con tomate. Anchoa portentosa.
Erizos de mar al natural y Berberechos al vapor: estamos en plena temporada de este equinodermo, que Carlos pone al natural, partido por la mitad y para tomar con la cuchara. Puro sabor marino y yodado, aunque den poco premio. Muy buenos. Los berberechos de buen calibre y perfecto punto, casi crudos pero bien hechos, de sabor limpio y máxima calidad. De nuevo producto puro y duro.
Calamar de potera con puré de alcachofas: un calamar de anzuelo de buen tamaño ligeramente braseado con “chips” de alcachofas y una salsa base de emulsión de dicha planta. Sencillez y sabores reconocibles, basados de nuevo en la calidad del género. Muy bien.
Alubias con almejas: un clásico de los platos que mezclan tierra y mar, que en la versión de Carlos se basa de nuevo en el mejor producto, judiones de La Granja y almejas de Carril. Perfectas de punto y plenas de sabor, un plato que siempre apetece.
Ventresca de lubina con verduritas: nuevamente nos basamos en un fabuloso género de pescado, poco hecho y meloso, preparado con unas verduritas muy jugosas. De nuevo sin secretos y de nuevo un gran plato.
Mar y montaña: plato repetido del pasado año y consistente en un delicado y meloso pie de cerdo confitado con un espardeña a la plancha coronándolo. Realmente fantástico este plato, uno de esos que se quedan cortos. Mal detalle, eso sí, que un compañero no podía comer cerdo y simplemente le pusieron…una espardeña. Ligero resbalón.
Arroz negro de calamares y alcachofas: arroz caldoso de fondo sabroso y contundente, bien ligado y perfecto de punto, francamente bueno, para comer con cuchara.
Canutillo de queso con helado y bocaditos de hojaldre con nata: dos postres para terminar, el canutillo no nos gustó mucho porque marcaba mucho el queso (aunque el helado estaba fantástico) y muy ricos los bocaditos, que ya pusieron el año pasado.
En Villa Mas se come muy bien, producto de primera y cocina que trata de exaltar sus virtudes. No llegamos al nivel del pasado año porque el producto disponible (por el estado de la mar y veda) no era de tanta calidad, pero aun así resultó muy satisfactorio. La pena fue la ausencia de la gamba en tres preparaciones, un plato imprescindible.
Pero como bien sabemos, si Villa Mas es un restaurante casi de culto y en especial en los círculos franceses es por el tratamiento del vino, que lo convierte en un “top” nacional. Carlos es quizá la mayor autoridad nacional a la hora de hablar de Borgoña y su conocimiento es apabullante, no solo del terreno y de los vinos, sino de la parte más humana de los mejores productores. Como decía un compañero, con unas horas de charla con Carlos se aprende más de Borgoña que leyendo todos los libros de Clive Coates. La carta es de la que da gusto leer por la calidad de las referencias y por sus precios, más bajos que en tienda en muchos casos. Y con la ayuda de Marcelo, un excelente sumiller, disfrutamos de una sesión auténticamente salvaje.
Gerard Schueller Alsace riesling Grand Cru “Eichberg” 2007: Pitu Roca nos recomendó probar algo de este productor y por tanto no lo dudamos. Un riesling alsaciano muy bueno, seco, definido, profundo, con sustancia. Preferimos el estilo de Trimbach (más afilado), pero estaba muy bueno y a mejor precio. [Punt: 8,9]
René et Vincent Dauvissat Chablis 1er Cru “La Forest” 2004: un gran Chablis de un soberbio productor, clásico y directo, entrando poco a poco en su fase de madurez, largo y profundo. Realmente bueno, aunque no acordamos del Clos 2000 del día anterior y…ese juega en otra liga. [Punt: 9,2]
Domaine Roulot Meursault Les Tillets 2006: uno de los “lieu-dits” que trabaja este soberbio productor, uno de nuestros preferidos en Borgoña. Viñedo más elevado y año más cálido, un vino más maduro y abierto y listo para su consumo. Estilo más afilado y mineral, vinos muy gastronómicos. [Punt: 9,1]
La Stoppa Ageno 2007: un “orange wine” elaborado en Emilia-Romagna basado en malvasía, trebbiano y ortrugo, maceración pelicular sin añadir sulfuroso. Un vino de gran calidad dentro de su estilo, lleno de originalidad. Aromático y con acidez, largo y persistente, una de esas rarezas que hay que probar. [Punt: 8,9]
Domaine de L’Arlot Vosne-Romanée 1er Cru “Les Suchots” 2001: productor clásico, biodinámico, que trabaja con raspón y viñedo de gran nivel, entre los mejores 1er cru de la zona. Ya entrando en madurez y expresando terruño, con una paleta aromática hipnotizante y un paso por boca lleno de equilibrio. Gran Vosne. [Punt: 9,3]
Mugneret-Gibourg Ruchottes-Chambertin Grand Cru 2007: los vinos de estas hermanas son una debilidad y pese a la juventud del vino (un GC hay que tomarlo con más 10 años) se advertía su impresionante materia y profundidad. Serio, estructurado, largo y evocador, un vino enorme que no hará más que mejorar. [Punt: 9,5]
Domaine Dupasquier Roussette de Savoie Marestel 2007: aportado por un compañero y servido a ciegas, es un magnífico blanco de la uva altesse producido por un grande de Saboya, vino muy delineado, con clase, limpio y mineral, que envejece de maravilla. Y con una RCP extraordinaria. [Punt: 8,9]
André Beaufort Cuvée Saint-Jean: un Champagne “bio” basado en pinot noir francamente interesante, limpio, directo, redondo, con muy buena acidez, largo y cremoso, de esos que se beben a pares. Nunca puede faltar un Champagne en un homenaje como este. Muy rico. [Punt: 9]
Château Rayas Pignan 2000: servido a ciegas, puro clasicismo, elegancia, finura y profundidad, la expresión más pura de la garnacha que conocemos, sin ser una gran añada muestra su enorme nivel y entereza, siendo uno de los mejores tintos del sur de Francia. ¡Parecía un Borgoña mediterráneo! [Punt: 9,3]
Domaine Roulot Meursault “Clos de Mont Plaisir” 2007: nos íbamos a ir y Carlos abrió este vino en mágnum, así que nos quedamos un rato más, jeje. Estupendo vino en fase inicial, mineral, directo, largo y elegante, mejor que el Tillets 06 que habíamos tomado anteriormente. Muy bueno. [Punt: 9,3]
Servicio de vino a la altura, cristalería de primer nivel, temperaturas adecuadas, todo perfecto, al igual que el servicio de mesas, siempre diligente. Al final, lo mejor fue la animada charla con Carlos y tras casi 7 horas allí dentro, te acabas yendo con la sensación de que quieres más. Porque además de sus conocimientos y experiencia, Carlos tiene una personalidad arrolladora y si le pillas en un día en el que está especialmente locuaz no solo aprendes mucho sino que además te lo pasas francamente bien. Un grande.
Con respecto a los precios y si tenemos en cuanta todo lo que comimos y bebimos, lo cierto es que están bastante bien ajustados. Hay un menú diario de 14 euros, que en fin de semana son 24 y está bastante bien, aunque si se va a beber como nosotros lo ideal es el degustación, quizá algo caro (70 euros), pero bien es cierto que el producto es de primera y la zona no es precisamente barata, ahora bien, si con todo lo que bebimos al final son 70 euros más…la sensación es que la RCP es francamente buena.
Villa Mas es, en nuestra opinión, uno de los restaurantes imprescindibles en España para los buenos aficionados al vino, es el fiel reflejo de la personalidad de Carlos Orta, un tipo tan peculiar como erudito, directo y transgresor, un tipo que merece la pena conocer. Para nosotros imprescindible y visita segura cuando volvamos por la zona. Y no nos queremos ni imaginar cómo se estará por allí cenando en su terraza en una noche veraniega y con un Raveneau en las copas….
| 8.5 10 |
Acudimos fuera de temporada a por el menu diario, esta genial, pero tiene dos partes.
La primera es la comida que es excelente y con un muy buen servicio.
de primeros, Sopa de puerros y caracoles a la "llauna"
de segundos, albondigas con sanfaina y un pescado azul "cirbia" no lo habia provado nunca y estaba al punto, genial.
de postres. "financiero" conm salsa inglesa y mousse de yogourt con frutas rojas-
La comida es de diez por un menu de 14 euros, incomprensible.
y ahi es donde esta la segunda parte, porque falta el IVA y tampoco entra el agua ni el vino, por lo que se te pone en 18/20 euros.
que segue siendo un gran precio por lo que dan, estas cosas a mi me molestan un poco.
de todas formas es muy recomendable. nosotros repetiremos, seguro
| 8.1 10 |
Lo podemos definir como un lugar especial.
La ubicación, en primera línea de mar de la playa de Sant Pol de S’Agaro, de por si ya vale un desplazamiento, si además le añadimos la terraza de la encantadora casa donde está ubicado y la visita es una excelente noche del mes de Junio, el resultado os lo podéis imaginar.
Tras la presentación, decir que además se come de forma excelente y en cuanto al tratamiento del vino, ya se ha indicado en otros comentarios la espectacular carta de borgoñas que tiene, es interminable y compleja para los que no somos expertos, que sin duda requerimos ayuda.
Entrando en materia, indicar que los medios días tienen un menú a 14 euros, siendo de 20 euros los fines de semana, incomprensible dada la calidad de la comida, el lugar y el servicio.
Por las noches el servicio es exclusivo a la carta y el precio no tiene nada que ver con el de los menús indicados, no obstante hay que destacar que la carta, el lugar y la puesta en escena lo valen.
Tras la respectiva reserva para un sábado noche, nos ubican en la terraza/jardín, lleno total y algunas mesas dobladas de clientes, clientela mitad nacional, mitad extranjera, carta no muy extensa pero suficiente y platos compuestos por producto de gran calidad, tanto de carnes como de pescados, postres originales y todo muy bien presentado.
En nuestro caso elegimos :
Carpaccio de escamarlanes de Palamós, excelente y gran calidad de la materia prima.
Ensalada de patata y queso, dicho así suena simple, pero la elaboración es muy acertada, con el queso fundido por encima, el plato es contundente.
Sepionetas con su tinta, salteadas con espárragos, patatas fritas y huevo frito. Uff. tremendo y excelente plato, disfruté mucho estrellando el huevo con el resto de ingredientes.
Mero a la plancha, buena ración y buena calidad, aunque no estaba en su punto y tuvimos que pedir que lo pasaran un poco más. Ultimamente hay una manía en servir el pescado a la plancha o crudo o pasado, cuesta encontrar el punto.
Postres : Copa de tiramisú y crema catalana, ambos postres excelentes, diferentes a los habituales, tanto en elaboración como en presentación.
De beber un par de cervezas y un sencillo Jean-Paul&Benoit Droin Chablis 2010, a un precio más que ajustado para el servicio del mismo, la recomendación fue de la sumiller, ya que ante nuestra solicitud de que no tuviera barrica ( cosas de mi acompañante ), se lo pusimos algo complicado, cafés e infusiones.
En cuanto al servicio, bien en general, algún camarero sobradillo y borde pero en general bien, nos atendió una camarera encantadora, no averigüé su nombre, pero destacable su servicio y amabilidad.
Hasta aquí correcto, pero la agradable sorpresa vino después, con las copas y los GT’s, se retira el servicio de mesa y puedes tomar tu/tus GT´s en tu mesa, junto al mar, con una excelente música, con un muy agradable ambiente y sin prisas, hasta la hora que te de la gana.
Solo tomamos GT’s, varios eso si, porque dormíamos a 50 metros, muy bien elaborados y a un precio fijo de 10,- euros.
Noche muy aprovechada a la que no se le puede pedir más, lugar del todo recomendable para darse un homenaje y para repetir las noches de verano que hagan falta, . . . y que se pueda.
| 8.5 10 |
Hacía un día precioso y teníamos una comida pendiente con unos amigos, así que decidimos llegarnos hasta el Villa Mas.
Aparte de lo comentado en anteriores comentarios resaltar:
-En esta ocasión aprovechando uno de los primeros días de verano de este año, nos decidimos a comer en la terraza para gozar desde primera fila de la excepcional vista de un mar en calma y del bonito y soleado día.
-Cuatro personas, de nuevo nos decantamos por el menú de la semana de 14,00 €.- + IVA
-29,00 €.- Un Joblot Cellier aux Moines 09
-5,00 €.- Un Martini
-3x 2,50 €.- Tres cervezas.
-3,80 €.- Agua de litro.
-1x 2,50 €.- Un café con leche.
-3x 2,00 €.- Tres Cafés.
-Aparte cayeron cuatro GT’s variados de los que no sé el precio, ya que pagaron nuestros amigos.
-118.58 €.- Cuatro personas. (Sin los GT’s claro)
-En un día tan soleado y caluroso, lo que realmente me apetecía era una buena sangría de cava, pero de entrada en la carta de vinos no aparecía, y entonces pensé que ya que estaba nada más y nada menos que en el Villa Mas, y para que mis amigos veremeros no se metieran conmigo decidí lanzarme a pedir un Borgoña.
-Aunque no os lo creáis últimamente he aprendido bastante de vinos así que después de repasar la interminable lista de tintos de Borgoña sin acabar de decidirme, llamé al camarero y le pregunté directamente por los más baratos, muy amablemente me indicó dos referencias que curiosamente tenían el mismo precio y entonces siguiendo el consejo de mis amigos veremeros, me puse en sus manos, y le dije que de esos dos referencias nos sorprendiera eligiendo él mismo el que considerara más adecuado.
-Cuando me lo dió a probar y me pregunto qué me parecía, siguiendo los consejos de un cefalópodo amigo mío de dije muy serio, “interesante, un vino muy interesante” con eso el camarero quedó convencido de que estaba ante un autentico entendido.
| 8.5 10 |
Producto + Borgoña + Carlos Orta: la fórmula mágica
EuSaenz 03/05/12 10:10
Fecha de visita*:
14/04/12
Precio por persona:
140.0
€
Bonito local que ocupa un pequeño palacete situado en primera línea de playa, presidido por una preciosa y acogedora terraza y con un comedor interior pequeño y algo oscuro (estuvimos por la noche), decorado en un estilo decadente, que nos trasporta a un ambiente de la Riviera francesa en los años 50, con unos carteles y una música de fondo acordes. Se crea una atmósfera especial. Mesas bien separadas y sensación de tranquilidad.
La cocina se basa en algo tan sencillo pero a la vez tan complicado como es el producto. Tanto los pescados como los mariscos y las verduras son de primer nivel y están elaborados con esmero y respetando su calidad y sus características, sacando lo máximo posible de cada uno. Carlos Orta no es solo una enciclopedia en el vino de Borgoña sino que también es un perfecto conocedor del producto de la zona y así nos lo demostró durante la cena, en la que nos improvisó un excelente menú degustación (50€) con unas croquetas de rostit, sardinas marinadas sobre patata confitada, ensalada de habas tiernas con jamón, gamba roja de Palamós en dos preparaciones, cabracho y mero a la brasa y un mar y montaña consistente en un pie de cerdo con espardeña, coronados por dos postres como la leche frita y los canutillos de hojaldre. Lo cierto es que fue un menú extraordinario, donde un producto de altos vuelos resultó protagonista, en especial los pescados y la gamba, realmente espectaculares, además de esa interpretación del tradicional mar y montaña que resultó soberbia por su originalidad y calidad en la ejecución, incluso los postres nos parecieron más que destacables. En Villa Mas no solo se bebe de maravilla, sino que se come francamente bien.
Pero si este restaurante es conocido, en especial en los círculos vinícolas más radicales, es por su impresionante carta de vinos, en especial de vinos de Borgoña, algo realmente increíble. Imagínense, los mejores productores tanto de tintos como de blancos, varios viñedos de cada uno de distintas categorías y varias añadas, se puede elegir más de una añada de varios vinos y lo mejor de todo, precios más que ajustados, en muchos casos similares o incluso más baratos que en tienda, una de esas cartas que incitan a cometer locuras. Tras todo esto se encuentra la figura de Carlos, uno de los mayores conocedores de la Borgoña que hay en España y al que da gusto escuchar cuando habla de una zona que pocos secretos tiene para él, sin duda uno de los grandes profesionales del país. También hay vinos nacionales, algo de Champagne, vinos del cercano Roussillon, algo de Italia, en fin, que la carta es completa pero venir aquí y no pedir un Borgoña es lo mismo que no venir aquí. Los vinos están bien tratados, servidos en su temperatura y en una cristalería de calidad, por lo que estamos hablando de un paraíso para el amante de los vinos sin ningún género de duda. El servicio profesional y trabajador, sin problemas de ningún tipo y siempre con amabilidad y buen humor, tanto el sumiller como los camareros estuvieron perfectos en su trabajo.
Teníamos muchas ganas de acudir a este restaurante y lo cierto es que las expectativas fueron totalmente colmadas, porque si bien la parte de los vinos se encontraba a la altura esperada, lo cierto es que la parte de la cocina nos sorprendió por su excelente calidad, pues no solo nos pareció basada en un producto inmejorable sino que además estaba perfectamente tratado, preparado respetando todas sus características y potenciando todo su sabor, una cena de alto nivel regada con una serie de vinos extraordinarios, todo bajo la batuta de uno de esos personajes que hay que conocer, un restaurante más que recomendable y al que volveremos todas las veces que podamos, que por desgracia van a ser menos de las que queramos. ¡Un grande!
Si desean ver una explicación más detallada de lo comido y bebido les remitimos a la entrada del blog:
http://www.verema.com/blog/eugenio/968264-gran-fiesta-sentidos-villa-mas-korpilombolo-ii
| 9.0 10 |
Un pedazo de la Bourgogne en el mediterráneo
Jeronimo 03/05/12 10:08
Fecha de visita*:
27/04/12
Precio por persona:
32.0
€
Aunque tenía pendiente una visita desde hace tiempo, a raíz de la escapada que con nocturnidad y alevosía realizaron unos amigos al Villa Más, el pasado viernes nos decidimos a visitar esta isla de la Bourgogne en S’Agaró.
Despues de buscar en varios buscadores, no he encontrado su página web.
Sin problemas, disponen de un amplio parking dentro del recinto.
Espectacular, ubicado en una preciosa torre en primera línea de mar, en la preciosa playa de S’Agaró, entre Sant Feliu de Guixols y Platja D’Aro.
Local adaptado a la torre, comimos en una mesa no muy grande situada delante de la gran barra del bar, adecuadamente vestida teniendo en cuenta el tipo de restaurante, dispone de una amplia terraza exterior en la que las noches de verano debe de ser una gozada cenar.
Agradable, atento y profesional.
Mediterránea de mercado.
Clara, disponen de menú y una carta. Los precio son incluyen el IVA.
Dos personas, en esta ocasión nos decantamos por el menú de la semana de 14,00 €.- + IVA
Uno de, Patata con butifarra de perol (creo).
Uno de, huevos mimosa (muy buenos)
Dos de arroz caldoso (muy bueno)
Dos de, Creo recordar que tarta de algo. (Otro día lo apuntaré, a mi edad ya no se puede confiar en la memoria)
25,00 €.- Cava Recaredo Brut Nature. Me costó encontrarlo, después de navegar entre mares de Bourgogne, lo encontré en la penúltima página de la carta.
2,50 €.- Una cerveza.
2 x 2,00 €.- Dos cafés.
Pan muy bueno, incluido.
64,26 €.- Dos personas.
Muy buena, es impensable encontrar este tipo de cocina y servicio en este entorno.
Al 100 x 100.
Si a lo anteriormente dicho, le añadimos que posee una de las mejores cartas de vino, (especialmente de la Bourgogne) que he visto, este restaurante es una maravilla para los aficionados a la buena mesa.
| 8.0 10 |
Buen menú y excelente carta de vinos
Pelos 09/04/12 11:35
Fecha de visita*:
07/04/12
Precio por persona:
25.0
€
Soleado día aunque con algo de viento, comimos al aire libre el menú de mediodía, y nos sumergimos en esa fantástica carta de vinos con páginas y páginas dedicadas a la Borgoña.
De comer, comimos un milhojas de patata y botifarra del perol, presentado tibio
Y para finalizar un tataki de ternera acompañado de puré de patata y rúcula
De postre, creo que fue una especie de mousse de chocolate y... no recuerdo lo que tomé yo.
Buen café
Comida más que correcta.
Lo que bebimos, que a eso fuimos:
Chassagne Montrachet Tête du Clos 2007
Gevrey Chambertin Vieilles Vignes 2006
El precio lo pongo sin vino
| 8.9 10 |
Restaurante que tenía muchas de visitar por las numerosas alabanzas de algunos amigos y del que salimos muy satisfechos por lo disfrutado y felices de haberlo conocido.Aprovechamos el día previo a la visita al Celler y tras algunas vueltas para esquivar las celebraciones de carnaval,conseguimos llegar a S,Agaró a las 22,30h no pudiendo apreciar el enclave del local frente a la playa.
La primera impresión de la sala,con una amplia barra central a cuyos lados y frente a la cual se distribuyen las sencillas,aunque bien separadas y preparadas mesas,fué de ambiente íntimo,con poca luz para mi gusto pero con cierto encanto retro-vintage tipo Corfú...Años 80.
Ya en mesa,nos pusimos en manos de Carlos y Marcelo para que nos dieran de comer...y de beber.
Cocina de mercado muy bien elaborada,producto de gran calidad con acento regional,lástima que este día no había gambas de Palamós aunque disfrutamos mucho con:
Croquetas de rostit,calamares de playa a la plancha y con alcachofas,Espardenyes,ventresca de lubina plancha,spaguetti trufado con huevo soufflé,canutillos de chocolate y crema...creo que olvido algún plato...Maldita memoria!
La cena estuvo a muy buen nivel,la ateción y el servicio excelentes y lo que hace de este restaurante un lugar especial como Bodega Cigaleña ó El Celler, es "El Alma" de su chef y propietario Carlos Orta,la pasión con la que desarrolla su trabajo,el amor que profesa al mundo del vino y la gastronomía,y la estratosférica carta de vinos que pone a disposición del cliente,fruto de mucho esfuerzo,muchos viajes y años de trabajo a unos precios inimaginables,por lo que Villa-Mas es un auténtico santuario de obligada visita para enochalados.
Para beber... Vin de Pays D,Herault Mas Jullien 2000 (Gracias Alex-Polen),Chambolle-Musigny "Les Amoureuses" Comte de Vogue 1986 y Volnay "Clos Des Chenes" Michel Lafargue 2006.
Gracias a todo el equipo por una gran noche.
P.D.Precio sin vino
| 7.4 10 |
Villa Mas.... sigue igual
Jordi F 16/08/10 18:02
Fecha de visita*:
13/08/10
Precio por persona:
90.0
€
Hace mucho que no venía, salvo al copeo jeje, y siempre había sido para comer.
Viernes noche de agosto. 2 pax.
Llegamos sobre las 22:15h y nos toca mesa en la acera. Bueno, no es lo que quería pero nos habían avisado que las mesas siguen el criterio de "first come, first serve", así que sin quejas.
De entrantes compartimos un tartar de atún con base de aguacate (muy bueno), junto con un milhojas de foie (normal, bien presentado pero aquí no se puede inventar nada nuevo tampoco).
De segundo atacamos uno de los platos de la casa y que creo que lleva en carta muchísimo tiempo: Un chateaubriand (para 2 pax). A ver... yo venía un poco encaprichado por este plato ya que lo tomé aquí para comer hará unos cuatro años y estaba de muerte. Esta vez estaba bueno, pero no se si las expectativas o qué (amén de que la cantidad era ostensiblemente menor que lo que recordaba), pero no me llegó a lo que esperaba, por muy bueno que estuviese.
Sin postres, dos cafés y dos cortados, más dos cervezas, y un par de Gin tonics (€10/ud).
De beber, (Carta espectacular) pedimos recomendación para un Borgoña blanco (tienen sommerlier, no se desde cuándo), y acabamos con Paul Chapelle & fils Puligny-Montrachet 2004. La verdad que mi primer borgoña blanco y lo encontré diferente, me gustó mucho. Desconozco su RCP (€35). El servicio en general muy bien. Tienen mucho personal que se muestran interesados y atentos.
En concreto, el servicio del vino, no como esperaba. Nos fueron sirviendo de vez en cuando las copas, más al principio, menos al final, pero éstas eran las mismas que las de agua. Observé que en otra mesa era lo mismo, pero no en las otras. Preferí callar y seguir con lo que tenía, pero para mí es un fallo gordo para lo que aquí pagas .
Me gustó, pero menos que las otras veces. Creo que prefiero ir a las copas o a comer, y en todo caso, que no sea en julio/agosto.
| 7.8 10 |
en general es correcto y se nota que se preocupan del cliente. en ocasiones ha salido el chef para interesarse sobre unas gambas plancha, etc. el arroz bueno, buena carta de vinos y bien situado. es mejor acudir en momentos de temporada media-baja, ya que se nota mejoria en general (no van colapsados..)Buena actitud . y la actitud lo es casi todo...



