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ESTA MUY BIEN HECHA está página web
Gabriel29agosto 19/Octubre (22:42) -
HOLA, BONA TARDA M'agrada molt que a aquest cava li hagueu posat el nom ARGILA
Jordi Juan De Argila 11/Mayo (17:32) -
Jé, buenas respuestas Arantxa, ojalá que leas esto. Ya me has adelantado en
Pacop 29/Diciembre (16:34) -
Hola.
¿La última copa es la penedès? Siempre pensé era más ancha.
Interesante
Trasier 20/Noviembre (19:37) -
Es esta? http://www.verema.com/blog/jordi/721535-tomando-una-copa-con-juan
Alternativa 13/Noviembre (11:40)
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“Ningú ha escombrat les fulles”
06 de Abril de 2008
Hablar sobre literatura en catalán en un blog de vinos a través de un medio que tiene difusión en toda España, resulta un poco atrevido. Pero me atrevo por lo que os contaré de Jordi Llavina. Este autor que será sin duda en el futuro una de las grandes estrellas de la literatura catalana nació en 1968 en Gelida, en la comarca del Penedès. Está licenciado en filología catalana y trabaja como periodista. Ha publicado varios libros, el último de los cuales se presentó esta semana en Barcelona: “Ningú ha escombrat les fulles” (Nadie ha barrido las hojas). En su impresionante relato, que acabo de terminar habla de texturas, de sabores, de gustos… del paladar. En su presentación se habla de que el autor se pasea por los rincones más recónditos de las relaciones humanas y en los que describe con minuciosidad y con una gran dosis de lirismo, igual que si nos pasaran la película de nuestra vida por delante y la pudiéramos volver a oler, sentir y degustar.Hace poco le hice una entrevista a Jordi Llavina, que está a punto de publicarse. Hablábamos de vinos y a alguna de mis preguntas él me decía: “No únicamente me gusta, el vino. Pienso que sin este tesoro de la cultura humana mi vivir sería incompleto, muy insatisfactorio. He dicho en alguna ocasión que algunas relaciones amorosas que he tenido han empezado, justamente, abriendo una botella de vino especial. Muchas de estas relaciones se han apagado, se han extinguido, no se ha cantado más gallo ni gallina… incluso he llegado a olvidar la expresión de alguna cara… pero a menudo el vino que tomamos aquella primera noche lo tengo bien grabado en la memoria... nadie me ha enseñado, a beber bien. Nadie me ha enseñado a hacer el amor bien o a leer bien o a ducharme bien. Corresponde a cada cual -a los adultos en plena posesión de sus facultades -de saber aprovechar un privilegio como este del vino”.
Leer lo que escribe Llavina supone un placer “sensorial”. Y si leyendo vas tomando unos sorbos de buen vino, la experiencia es “sobrenatural”.