Restaurante La Sucursal
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País: España Localidad: Valencia (Valencia) Dirección: IVAM. Guillem de Castro, 118 Código postal: 46003 Web: www.restaurantelasucursal.com Teléfono: 96 374 66 65 Tipo de cocina: De mercado, creativa - de autor, mediterránea Precio medio por persona: 80€ Cierra: Sábados al mediodía, domingos y segunda quincena de agosto |
Valoración Media: 8.7 Servicio del vino: 9.3 Comida: 8.3 Entorno: 8.6 Calidad-precio: 7.2 |
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Un día entre semana, con restaurante casi vacío y ausencia de sumiller, lo que no me permitió disfrutar de la vida y circulación del restaurante.
Después de leer a Campos, una sugerencia. En la entrada y en carta, junto al precio de la comida debería constar una orientación hacia el precio de los caldos del maridaje sugerido y se evitarían sorpresas.
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Al ataqueeeeeeeeeeeeeeeeee!!!! Fantástico menú,llamado"Innovacion",del que tuvimos que dar cuenta entre cinco amigos.Cuatro aperitivos:tostadas de jabugo,bloody mary-a su manera,espuma de mar con berberechos y manchego curado en escabeche.De entrantes:Tratufo de foie mi-cuit y cacao;steak tartar y jugo de cebollas;pulpitos de roca(cuya temporada dura,según nos comentaron de un mes y !dos horas!),cansalada y jugo de bogavante y legumbres;y,arroz meloso de ostra,almeja de carril y perla de su agua(sin duda,el que más me apasionó de todos ellos junto con los pulpitos-explosión de mar-).Denton,jugo acidulado y ravioli de buey de mar,y Taco de buey,praliné de avellanas y jugo de pato y sake.De postres:Manzana verde y aloe de vera y melón;sorbete de melocotón con perlas de vino tinto con corales de vino blanco;y,sorbete de Panna-cotta,torrefactos y papel de cacao(éste último y el de manzana fueron todo un éxito).Servicio de pan excelente, a cual más bueno,de orejón,hojaldre....Al comienzo del festín abrimos boca con dos excelentes aceites de Jaén-arberquina y picual-.Servicio de sala profesional y cercano,con ritmo.Obtamos por dejarnos llevar con la bebencia:Manzanilla pasada de Sanlucar,Tokaji Aszú 5p,Gonet Cuvée Melendo,Ruinart Brut Rosé!qué rico!,Mauro 05(éste caldo fue a petición nuestra en lugar de otro del que sólo recuerdo que era de E.Mendoza),y Fondillón 1980 de Poveda.Todos ellos rallando un alto nivel.Con los cafés,unos ricos petit fours.
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Hoy hemnos estado comiendo en este afamado restaurante de Valencia. El local no estaba, lleno, ni mucho menos. En realidad hemos empezado solos y luego han venido algunas personas más que han ocupado como unas séis mesas. El ambiente que se respira desde la entrada resulta algo mágico, silencioso (hay una música de fondo que no molesta para nada), casi de recogimiento. En seguida nos atienden y nos indican donde podemos sentarnos. Mesas anchas, sillas cómodas, perfecta separación entre unas mesas y otras; nos traen las cartas y con ellas un pequeño aperitivo. La cosa empieza bien. Nos decantamos por el menú Innovación con un vino de la DO Utiel-Requena, El Árbol Blanco de bodegas Aranleón. La Sumiller lo decanta pues así nos lo aconseja (yo también lo pienso así, e incluso lo habría filtrado). Antes de comenzar a traernos el menú en sí nos deleitan con otro aperitivo exquisito y que entra muy bien; seguimos con una serie de platos todos rayando la perfección en cuanto a presentación y sabores. Destaco las gambas de Denia, muy frescas y sabrosas (casi estoy saboreando el agua de mar) las espardenyas (no las había probado, sin palabras) el arroz con galeras, otro pescado llamado, creo, Denton, el cual tampoco lo había probado y estaba tanto en textura como de sabor casi de 10; nos traen buey (y parece ser que SI era buey) y realmente parecía casi mantequilla, tierno, sabroso...Los dos postres también extraordinarios. Pero para rematar esta experiencia, cuando pedimos los cafés y les preguntamos si tienen tés, resulta que tienen una gama amplísisma de éstos, además muy difíciles de encontrar. A destacar la extensísima explicación que nos han dado sobre los tés y las variedades que tenían (algo rarísimo de encontrar por estos lares) y además muy bien servidos. Luego nos han invitado a otros pequeños dulces y además a otro té.
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Coincido con Campos y con cuantos han valorado muy bien el menú de cuinaoberta en este local. Pero sobre todo valorar el altísimo nivel del servicio. Me hizo recordar la circulación sobre los escenarios en las óperas, donde hasta el más mínimo detalle está pensado y perfectamente ejecutado. Mención especial al servicio del vino y al consejo y orientación en vinos dulces. |
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A pesar de la rebaja sustancial de precio en el menú de la noche de cuina oberta, la calidad no se resintió lo más mínimo. El menú ya es conocido por la página oficial.
En el precio están incluidas unas copas que tomamos después de cenar con unos cigarros |
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Desde mi anterior comentario en Verema de este restaurante, solo he estado una vez mas y fue mas o menos igual a lo expuesto. Apuntar que el comentario es antiguo y está sujeto al cambio de puntuaciones cuando se actualizó Verema. El pasado viernes noche estuvimos cenando aprovechando la iniciativa de Cuina Oberta. Nada mas llegar nos ofrecieron las famosas cervezas promocionales que tomamos fresquitas y bien servidas en copas, esperando lo primeros entrantes. Llegan el Bloody Mary finísimo de sabor y textura pero muy muy excaso, y un chupito de espuma de Brandada por igual, pero estupendos para abrir boca y tomar la cerveza. Empezamos con el conocidísimo huevo a baja temperatura y el maravilloso ensamblaje con un par de picatostes y un taquito de tocino todo sobre una crema de garbanzos, al que solo le pondré la pega de quedar algo soso el huevo a mi paladar, al resto de comensales les pareció bien el punto de sal. Correcto plato en cuanto a cantidad. Pasamos al Bacalao fresco, extraordinaria materia prima y correctísima ración, apuntaré que a mi juicio y no del resto de la mesa, estaba un pelín pasada de punto y de nuevo un pelín sosa. Pero muy rica. Llega como plato de carne las Costillas de Ibérico, tiernísimas, dos trozos que hacían de este nuevamente un plato correcto en cuanto a cantidad, perfectamente cocinado y estupendo de sabor con el que dimos ya cuenta de la botella de vino. De postre una crema de café con panna-cota y una hoja de cacao curiosísima que terminé comiendo sola (es que soy un chocolatero empedernido). La ración algo corta pero no se puede calificar de escasa, y cuyo sabor en su combinación me pareció muy rica. Lo acompañamos con un Fondillón de Salvador Poveda fantástico que, tan curioso estaba, empezamos con los experimentos. Antes de seguir quiero hablar de Manoli, nada mas acercarse a la mesa nos ofreció una sonrisa (en otras ocasiones fue mas seria y esto hace bueno el dicho de “rie y reirán contigo”) y no quise ni ver las cartas de vinos, simplemente le indiqué una horquilla de precios y, como ella conocía el menú, pues de ella era la responsabilidad del mismo, al fin y al cabo para eso están los sommeliers. Yo me hubiera inclinado por una Cava o un Blanco con barrica, pero dos de los comensales eran “de tintos” y así nos ofreció un Finca la Emperatriz Garnacha cepas viejas 2007 redondísimo que acompañó excelentemente todos los platos. Con todo: temperatura, copas, envinado, cata y servicio a copa. Excelente. Pues durante las idas y venidas de Manoli, nos preguntaba por el vino, llenaba alguna copa, nos preguntaba por la cena y el servicio, y ahí la tenias, hablando tan tranquila con nosotros mientras a sus espaldas un local TOTALMENTE LLENO ardía. Que dominio de la situación. Bueno, pues en una de aquellas se me ocurre pensar como sería el maridaje de aquel Fondillón que tomábamos con el postre con un queso azul, se lo hago saber y enseguida me dice que eso es posible y que ella también tiene curiosidad y lo va ha probar. Así que nos trae cuatro trozos de roquefort y nos reta a maridarlo también con un Oporto, a lo que accedemos y nos traen mas copas (entre las del vino, las del agua, el Fondillón y el Oporto, un camarero apuntó que la mesa era una fiesta) que llenan con un Niepoort Tawny de 10 años y que finalmente fue el que se llevó la palma en el maridaje. Cafés, la cuenta y la una y cuarto de la madrugada. Servicio de sala muy joven, atento, con excelente control de los tiempos, ni una sola copa vacía nunca, ninguna espera especial por ningún plato, hasta nos repusieron pan sin necesidad de solicitud. Soy corpulento y tragón, y me fastidian las raciones y menús que te dejan hambriento, pero este no fue el caso, aunque ciertamente me comí dos panecillos. Y si encima tenemos en cuenta el ridículo precio de 30 euros para la “cantidad-materia prima-menaje de mesa-servicio de sala”, pues no se cubren ni los costos. Así se lo apunté a Manoli y ella me dijo que estaban encantados con la promoción del restaurante y que, en los tiempos que corren, tener un local lleno, para ellos es una inyección de adrenalina necesaria. No rompí ninguna copa, pero esa mujer si lo hizo con mi corazón. Desde aquí un abrazo para todo el equipo de La Sucursal.
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Nosotros disfrutamos el viernes del menú de Valencia Cuina Oberta y salimos francamente encantados y satisfechos.
Yo no puedo pedir más en un restaurante, si además se le suma el precio que pagamos (18€ de menú que se paga en muchos bares por un plato de macarrones con atún) ya no tengo más que palabras de elogio para todo el equipo de La Sucursal. El precio tras todo el festival de vinos, puros, café y copa de Louis Roederer para empezar, 45€, que no incluyo en la casilla para no desvirtuar la media.
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Estuve cenando con motivo de Valencia Cuina Oberta. Comenzamos con 2 aperitivos ultralivianos, una miniesfera de bloody mary y un chupito de una espuma de brandada, originales pero parece que no hayas comido nada. La cerveza que ponía en el menú que regalaban no nos la ofrecieron en ningún momento, al comentarle esto al camarero nos dijo: "Ah!, ¿La quereis?", creo que no cuesta nada ofrecerla y quedas como un campeón. A continuación un huevo a baja temperatura con hummus, el huevo soso, le faltaron algunos cristales de sal, el resto del plato demasiado común. Después vino el peor plato de la noche y unos de los peores que recuerdo desde hace años, un bacalao con estofado de judias. Primer fallo el bacalao estaba demasiado tostado, se les fue la mano y mucho... tanto que tuve que rascarlo como hacía antaño con las tostadas quemadas que hacía mi madre. Segundo fallo el bacalao no tenía sabor, estaba sosísimo. Al ser bacalao fresco y no desalado hay que echar sal al pescado, eso creo que lo debería saber el cocinero. Y tercero al tratarse de un pescado tan insípido como el bacalao fresco hay que acompañarlo de una guarnición acorde en sabor y cantidad, lo que no puede ser es que te pongan dos judías y a la segunda cucharada te quedes con el tocho de bacalao sin nada más. Acabamos los platos salados con una costillas rustidas con puré de patatas, buen plato, el mejor sin duda, las costillas muy tiernas y sabrosas. Para finalizar un postre muy flojo, unas natillas de café con helado de panacota, te lo acabas diciendo... ¿ya? ¿he tomado algo? Ni yuca frita al principio, ni aceites, ni mantequillas, ni panes variados, ni carro de infusiones... muchas cosas en falta respecto a otras visitas que he hecho a la sucursal, incluso la anterior edición de Cuina Oberta tenía todo esto. Está claro que hay que minimizar gastos para ofrecer este tipo de menú a 30 euros, pero la sensación de racanidad en todo momento o la mala ejecución de los platos no depende de esto. No puede ser que te lleves una gran decepción de un sitio que tenías en un pedestal. Si no puedes ofrecer un menú aceptable a 18 o 30 euros... no lo ofrezcas.
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Ayer por la noche estuvimos 4 amigos en el restaurante degustando el menú de CUINAOBERTA y nos defraudó.
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Acudimos,en esta ocasión,a probar el menu de esta gran iniciativa que aproxima a todo aquel que lo desee a probar lugares en los que los fogones se convierten en arte.Absolutamente todo lo probado-aperitivos,entrante,principal y postre-de un gran nivel,tanto en sabores,cocción,calidad....Servicio ejemplar...En fin...Una gran ocasión de comer en un grande.El menú se puede leer en la web de Cuina Oberta. |
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