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Andaluza 3
Argentina 10
Asador 7
Asiática 43
Catalana 2
China 14
Coreana 3
De mercado 218
Francesa 13
Gallega 16
Italiana 52
Japonesa 22
Libanesa 3
Marroquí 2
Mediterránea 67
Mexicana 5
Navarra 2
Tradicional 47
Valenciana 68
Vasca 7
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Datos de Mulandhara
Precio desde 10,50 € (precio más bajo introducido por un usuario) Cierra: Domingos tarde y lunes todo el día. |
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Restaurante Lounge Mulandhara, situado en la calle Poeta Antonio Chocomeli, en el distrito de Campanar, en la provincia de Valencia. Se trata de un estupendo restaurante de cocina mediterránea basada en el tapeo. Es un local donde podrá degustar las mejores tapas de la zona, tapas únicas y sabrosas gracias al toque creativo de su cocinero.
En el Lounge Mulandhara podrás degustar una amplia selección de exquisitas tapas además de su variedad en ensaladas. También puedes disfrutar degustando platos como el lomo de buey o la lubina con vichyssoise de coco y crujiente de puerro. Puedes acompañar estos suculentos platos con uno de sus vinos de D.O.
Y para finalizar un delicioso postre, como el coulant de chocolate y coulis de frutos rojos o el tartin de manzana. Todos sus platos originales y únicos, platos de autor y creativos.
No lo pienses más, si lo que buscas es un local moderno e informal donde poder degustar algo nuevo, tapear o simplemente comer o cenar, el mejor sitio para ello en Valencia es el restaurante Lounge Mulandhara. Local moderno y desenfadado con un ambiente joven y dinámico, que te hará pasar una velada magnifica en compañía de amigos o familiares.
| 8.1 10 |
Sólo por el arroz, bien vale una visita
Andrade 06/05/13 09:31
Fecha de visita*:
03/05/13
Precio por persona:
18.0
€
Lo primero, pedir disculpas, puesto que el viernes mi memoria y mi estado de ánimo no estaba al nivel normal (tampoco penséis que es muy elevado), con lo que no retuve el nombre de todo lo que nos ofrecieron en Mulandhara. Intentaré explicarlo de la mejor manera posible.
Reservamos vía Verema (la primera vez que lo hacemos), mesa para dos. Local descrito perfectamente anteriormente, nos gustó. Ambiente tranquilo, calma, buen síntoma… se alteró al llegar un grupo grande de señoras.
Trato muy amable, nada estirado. Perdón otra vez, pero no soy mucho de retener los nombres (ni los suelo preguntar). Nos atendió una mujer súper amable y profesional, leyendo los comentarios de José me imagino que será Raquel. Perfecta atención, nos hizo sentir muy cómodos durante toda la comida.
Al turrón…
Escogimos el ‘menú ejecutivo’ (15€)…
Mesa limpia, sin mantel… cubertería y copas más que correctas. Cruzcamnpo gran reserva para empezar, mientras decidimos… Nos sorprendieron con…
• Salpicón. Pimiento rojo y verde, cebolla, gambitas y generosos trozos de pulpo. Bueno. Personalmente no me sienta bien el pimiento, pero lo devoré.
• Empanadilla de atún. Correcta.
• Hojaldre con crema de encurtidos. Correcto.
• Croquetita de pollo. Bien.
• Crema de roquefort con pistachos y miel. Lo que más me gustó junto con el salpicón.
Varios arroces y carne o pescado para elegir. Nos decantamos por Arroz de bacalao y coliflor. Excelente, solamente por el arroz merece la pena la visita.
Aquí opción de vino por copas, un tinto del Bierzo para mí, pelín pasado de temperatura y un blanco fresco para la que manda, creo que de la terreta. Perdón otra vez por no recordar el nombre, pero ya os digo que no era el día.
Emplatado y segunda ración después de reposar. Muy bueno de verdad, punto del arroz y sabor.
De postres, dos opciones que compartimos… un ‘instantáneo’ (así nos lo comentaron), con frutas del bosque, no sé explicarlo mejor… una especie de natilla con galleta-bizcocho desmenuzado y las frutas del bosque (bien) y una excelente espuma de crema inglesa con manzana, muy bueno.
Acabamos con un par de cortados (invitación de la casa).
Se acercó el propietario y nos preguntó cómo nos había ido, y contestamos lo que os escribo. Creo que si preguntan hay que responder, creo que la intención siempre debe ser la de tener de primera mano las opiniones de los clientes y en nuestro caso esa fue nuestra impresión. Bien es cierto que en algún otro sitio he sentido que las preguntas van encaminadas a alegrarse los oídos ‘apretando’ al cliente hasta tener la sensación de que quieren oír sólo lo que quieren oír.
Excelente RCP.
Un saludo a todo el equipo y os aseguro que nosotros seguro que volveremos.
P.S.: Casualmente, en la mesa de al lado, se encontraban cuatro personas tomando el menú degustación, vi como se servía el papillotte que se comenta en la anterior valoración, desde luego que fue curioso, también os aseguro que los comentarios de los comensales diferían de los del comentario anterior. Para gustos colores.
| 4.0 10 |
Un quiero y no puedo ¿?
Sebastian Puchal 04/05/13 19:21
Fecha de visita*:
04/05/13
Precio por persona:
40.0
€
Acudimos animados por las opiniones favorables, no sin cierto recelo ante algunas discrepancias. Para empezar nos sorprendió el ambiente tan elitista (eso no es culpa de ellos), para un barrio como este, y el estirado y poco personal trato de los camareros Elegimos el menú degustaciónde 25€ (ya que vamos, a ver si se lucen), buen comienzo con los snaks de bienvenida, oiginales, sabrosos y sorpredentes. Seguimos con una u sabroso plato "Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos",y un sugerente plato "Caballa marinada, ajo blanco y ajo negro", dán lo que ofrecen, no decepcionan e incluso te hace creer que todo va a ir bien....fallo!. Con los "Callos marineros de bacalao y guisantes frescos" empiezas a dudar, un plato simple, s agradece el sabor fresco de los DOS guisantes (nada de callos, no sé si es por que eran marineros), pero para 25€, esto empieza a fallar. Vamos a los principales: tenemos una corbina en papillote con infusión de calamar, vamos a ver.... el papillote no me lo puedes presentar en un papel celofán (igual es que no soy moderno) y me cortes el paquetito con unas tijeras en el plato, tragándome el olor que desprende el brócoli y la col(verduras muy buenas), pero no agradables al olfato cocinadas al vapor. Luego te lo chorrean con el agua sucia que llaman "infusión de calamar" (¿no sería mejor algo más de consisténcia en un sabor tan exquisito como el calamar?), y te lo tienes que comer EN EL PLÁSTICO, algo dififil y desagradable (aunque como es muy escaso no te da tiempo a quejarte. Para finalizar un decepcionante "Arroz meloso de morcilla blanca, careta de cerdo y alcaparras", durísimo, sin carne, escaso, un plato sin textura, rendido a la moderna corriente culinaria de hacer arroces originales en menos de 15 minutos... cualquiera que sepa ligeramente de la elaboración de un buen arroz sabrá que esto es un imposible (aún sabiéndolo esperabamos un poco mas de sorpresa en el plato, ya que prometía algo mas por su conceción).
El postre, para salir del paso, nada especial, nos ofrecieron acompañarlo con un vino dulce (la sorpresa es que nos cobraron 3'20€ por cada uno (un Moscatel de 2 € el litro, vergonzoso para el precio del menú).
En definitiva, o tuvimos mala suerte con la selección de platos, o el local no está a la altura del precio.... 76€ dos personas con un vino muy normalito, y sin café (nos lo tomamos en un bar de enfrente por 2'20 €)
| 8.1 10 |
Aquí se cuece algo.
Otilio Haro 16/04/13 11:41
Fecha de visita*:
06/04/13
Precio por persona:
35.0
€
Otro más que tendrá que ir en la lista de la compra.
Buscando el símil culinario, como no podría ser de otra manera, el puchero se queda corto ante las ideas y el buen hacer.
El local está cuidado, remozado respecto a lo visto en alguna fotos anteriores. Con una decoración sencilla, utilizada por casi todos, pero de óptimo resultado. Minimalismo con algún que otro toque retro.
Parece obvio que antes de la llegada de estos "jóvenes inquietos" había otro estilo bien diferente de restauración. Y esto se nota sobre todo en los aseos, que son de una austeridad a corregir. Está claro que llegaron en la reforma hasta donde pudieron. Eso si, limpios como la patena.
Me gusta por otra parte ver la cocina y los tejemanejes. Se come "a pelo" sobre la mesa, sin mantel. Muy buenas copas, vajilla y cubertería moderna. Se cuida algo que es primordial para el tipo de cocina que se ofrece.
Una cocina de mercado con toques creativos, apostando por un final rotundo como es el arroz. Plato que se repetía en los dos menús a los que eché el ojo ese día.
Optamos ese sábado a mediodía por el degustación de 25 €. Un menú seductor y a priori contundente, ideal para una comida.
Snaks de bienvenida: Tres aperitivos servidos con creación y que vagamente puedo describir después de una semana. Cortezas de bacalao, igualitas en sabor que las de cerdo, y fósiles de arenque o boquerón servido todo sobre lo que parecía un coral seco. Crema de queso con cebolla frita, y una minitablita de mármol con encurtidos y crema de chirivía.
Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos: Este es el plato que puede identificar al restaurante perfectamente. El orden de salida también es el adecuado. La yema debe estar cocida con alguna técnica distinta, puede que de semicongelación, para que no se expanda y arruine el montaje. Muy bueno.
Caballa marinada, ajo blanco y ajo negro: La caballa tenía un punto perfecto, tersa, fresca, conjunto de buen aroma y sabor. Potenciado sin duda con esa bola de helado de tomillo.
Callos marineros de bacalao y guisantes frescos: No esperaba tanto protagonismo por parte del guisante, le da finura y equilibrio a este plato. Digamos que el plato tiene sabor pero no sobremanera. Buen efecto visual y aromático el del humo de "hoguera" que parece recoger los trozos de papada de cerdo.
Pescado de lonja en infusión de pulpo y bombón cremoso de mascarpone y acelgas: Un calamar de playa con el sabor y frescura habitual, y un buen acompañamiento. La infusión dándole el punto de guiso que no tiene.
Arroz meloso de morcilla blanca, careta de cerdo y alcaparras: "Mátame camión", brutal, sabor con un par de lo que quieras. Realizado en olla de hierro fundido y servido en plato delante de ti. La próxima vez querré la olla sobre la mesa. Desde luego estos platos sacan mi instinto más primario. La morcilla estaba disuelta, y ese sabor raro de las alcaparras quedaba también disuelto, su misión era desengrasar, dar frescura. Es curioso, cuando he comprado alcaparras siempre han acabado en un rincón del frigo para dar con la basura meses más tarde. Para estas cosas sirve la restauración, para que te descubran y enseñen. Dos platos cayeron por mi parte. Retiraron el recipiente y aún quedaba arroz en las paredes... ¡No se lo perdono!.
Zanahoria, jenjibre, chocolate y cilantro: El postre me falló un poco, se quedó cojo. Y no precisamente por los ingredientes, muy de mi perfil, sino porque el jenjibre, que cada vez me gusta más, anulaba el chocolate blanco.
Destacar la original carta de vinos con referencias poco comunes y el buen precio de algunos. Esta comida necesitaba de un blanco que tuviera peso y la aguantara. El elegido fue un Lapola 2010 que acompañó de inicio a fin. Apoyado con cubitera, le hacía falta, y muy atentos al llenado de copas.
Cuentan con tres cervezas a elegir. La innombrable, la otra que le sigue y que en Valencia tienes que tomar si o si, y una Cruzcampo gran reserva que compartimos mi mujer y yo mientras no se qué esperábamos, porque el servicio fue con la rapidez que nos gusta.
Invitación que agradecimos a los cortados, muy bien realizados, por cierto, y sensación llevada de que volveremos. Me pareció por lo que leí y vi, muy interesante el menú de 15 €.
| 8.1 10 |
Nueva visita tres meses mas tarde . Emn esta ocasion para probar el menu de 20 euros.
.- Aperitivos
Queso Stiltón, miel y piñones. Servido en un cuenco , se come cun cuchara pequeña, bien untandolo , bien directo a la boca. Muy buena la combinacion de texturas , muy fina la del queso, dura la de piñones y semisolida de la miel. Los sabores se complementan.
Bocabits de bacalao Bacalao muy fino , con textura crujiente y con sabor alto
Galletas Oreo de queso de cabra de la sierra de Espadán Quizas las galletas demasiado gruesas. La crema como para tomar un monton. Crea adicción. Melosa y con acidez al final
.- Entrantes
Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos Me remito a lo descrito anteriormente de forma magistral por Red 19. nada más que añadir.
Gamba con salsa americana Gamba de tamaño medio con mucha potencia de sabor, perfecto el punto. Chupar la cabeza era un autentico deleite. La salsa que la acompañaba perfecta. Suave , servia perfectamente de introductora, envolvia a la gamba y , despues , volvia a aparecer al final. Muy buen plato
Callos de bacalao con guisantes Excelente. tal y como dice G-M , se sirve en cuenco , que al destaparlo , se aprecia un aroma de ahumado que invita a comer. Gusto profundo , apabullante con un regusto picante que aparece alfondo del paladar y va hacia delante. Lo tiene todo para ser el plato franquicia de la casa.
Pescado
Calamar con salsa romescu Punto de coccion perfecto del calamar a la plancha , muy buena textura y notable sabor. Buena conjuncion con ls salsa. Buen plato
Arroz
De sepia "bruta", alcachofas y rape Lo tomamos seco. Grano de arroz suelto y al dente . Perfecta ejecucion de un arroz lleno de sabor y con muchos tropezones : Para comer solamente este plato.
Postre
Helado de tomillo con sirope de abeto y panal de miel Este plato no lo tiene en carta. Nos lo ofreció como cortesia . Muy refrescante, la combinación de los tres productos resulto magica , porque el sirope cataliza la unión del tomillo y el panal. Postre destinado a estar en la carta si o si, y más cara a la epoca de verano.
Pan, chocolate, aceite y sal . Se sirve con el chocolate encima del pan (parecido a una tostada , pero no tan crujiente)y en el fondo aceite , estando espolvoreado de sal. Texturas diferentes , con sabores contrapuestos , con resultado de alto nivel. Postre para los que les guste el chocolate puro.
Muy buen pan y café potente.
Servicio de sala amable, rapido, diligente, servicial y cercano. Contribuye de forma inequivoca a senirte bien . Como en la anterior nota, el servicio sube un punto el entorno
Carta de vinos ya comentada. Refrencias interesantes , carta pensada y diseñada con base y criterio.
Cuando probé su menú del dia , ya me gustó este restaurante. despues de probar este menú, me reafirmo en lo que pensé. Comida con imaginación, buena presentacion visual , materia prima de calidad y trato de la misma , tanto en punto de cocción como en ensamblaje de los ingredientes de alto nivel. Se tocan diferentes palos y todos se tocan bien. No es fácil tener este tipo de menus a estos precios y que , todos los platos , esten a un nivel alto. No es fácil encontrar lugares que te den lo que aqui te dan al precio que te lo dan.- Y lo que todavía es más dificil es encontrar un restaurante que se note tanta capacidad de evolución y versatilidad. Es cuestión de tiempo, si siguen en el mismo camino, de que este restaurante sea uno de los más valorados de Valencia. Al salir , te queda la sensación de que , en otras circunstancias , esta cocina y este servicio serían una referencia en la ciudad.
habrá que dejar pasar el tiempo , para que la ilusion, el trabajo, la dedicacion y las ideas claras que existen , tanto en la cocina , como en el servicio cristalicen y eso provoque un salto y se coloquen en el lugar que se pueden merecer.
El precio es sin vinos
| 7.4 10 |
Otro más a la Lista.¡¡¡
kopicki 22/03/13 00:10
Fecha de visita*:
09/02/13
Precio por persona:
31.4
€
Se me había quedado en el "tintero" nuestra visita a Mulandhara, cosas de las prisas y el tiempo pero como mereció la pena nada mejor que recordarlo.
Es un bar reconvertido con esfuerzo (se ve) y cierto gusto, no muy grande y con una correcta separación de mesas. La visita fue sábado a mediodía y tomamos el menú degustación a 20e que ya se ha comentado bastante en esta casa.
Aperitivo
Focaccia con camarón y te verde
Tartar de salmón y kiwi
Queso Stiltón, miel y piñones.
Entrantes
Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos
Callos marineros de bacalao y guisantes frescos
Trinchat de patata y col, velo ibérico y salsa Perigordini
Principal
Arroz meloso de rape y boletus
Postre
Chocolate y pan de especias
Todo en general estuvo bueno. Tras unos correctos aperitivos para abrir boca pasamos a los entrantes donde lo que más me gustó fueron los Callos de bacalao Ese aroma al destapar la ollita. Imprescindibles probarlos si acudís al local. El Trinchat de patata y col contundente y pleno de sabor. Sin embargo de la Yema de huevo.... me esperaba más.
El Arroz meloso de rape y boletus correctamente ejecutado, buen punto del arroz, potente pero eché en falta algo de sabor a mar en el caldo.
Un original postre de chocolate y dos cafés pusieron punto y final a una buena comida.
En cuanto al Vino me llamó la atención una original carta con referencias no demasiado conocidas, nos dejamos aconsejar y tomamos un buen Perrin y Fils 2009 a (20e). El servicio por parte de Raquel y otra camarera muy correcto y agradable
Al final se acercó Alejandro y estuvimos hablando unos minutos de los cambios que había ido introduciendo en su cocina desde que abrieron, cosa nada fácil, pero poco a poco ha ido calando en el barrio y entre sus fieles seguidores. Son jóvenes con ganas de trabajar y seguro que irán a más.
De momento otro local a añadir a la ya larga lista de Restaurantes Valencianos con equilibrio entre lo que "dan y lo que pagas por ello".
| 7.5 10 |
Sábado del encuentro de Verema y con reserva previa nos acercamos a comer 4 veremeros.
Recepción muy agradable con cercanía pero sin compadreo, al ser cliente uno de mis acompañantes (este compañero es de los que yo llamo entendido en restaurantes desde la cuna, no nuevo he ido a más en estos menesteres y como tal vi que le tiene considerado la responsable de la sala. Siendo esta capacidad de percepción, otro índice del nivel de atención de este local).
Acomodados en una mesa amplia, con un local con una ocupación al 100 por 100.
Sin enredarme en más detalles, pues todo ya está definido os cuento lo que comimos y disfrutamos:
Aperitivos:
Ceviche de erizo de mar.
Pan negro y aguacate.
Bacabits de bacalao
Caballa marinada con ajo blanco y ajo negro.
De entrantes:
Yema de huevo, berenjena, encurtidos y mojama.
Callos marineros de bacalao, papada ibérica y guisante fresco
Bulbo de iris y fondo untuoso de jamón.
Trinchat de patata y col, velo ibérico y salsa perigordino
Arroz de calamares y cangrejo rojo.
De postre; zanahoria con chocolate y jengibre
De vinos:
Chablis Regnard 2008
Pazos de Portela 2010
Todos los platos me agradaron, pero tres me llamaron la atención sobremanera:
- El arroz con un muy buen nivel.
- El bulbo de iris, que resulto sorprendente, por su originalidad, con su presentación y ese sabor entre patata y castaña, y
- Los callos de bacalao, excelentes, empezando por su color, siguiendo con la consistencia de lo que podemos llamar salsa y acabando por el conjunto de sabores, que cuchara tras cuchara te invitaba a comer otra.
Creo que estos tres platos solos, en un menú a la vieja usanza, merece un rodeo para la visita a este local.
En cuanto al servicio del vino, me pareció a buen nivel sin grandes florituras, pero con las cosas bien hechas, con acertados consejos y sabiendo escuchar, detalles este que en esto de los vinos es difícil encontrar en muchas salas de restaurantes.
Creo que es un local que seguro que en poco tiempo va a pegar un buen salto.
| 8.0 10 |
Como ya han comentado en detalle la decoración, menaje, ambiente,... me centraré en la comida. Tan solo comentar que nos sentaron en una mesa redonda donde bien podrían haberse acomodado 6 personas, aunque las mesas están bastante juntas.
Menú degustación para almorzar:
Snacks de bienvenida:
* Mullaor de tomate cherry, aceituna de calamata y anchoa - Sabroso y picante.
* Oreo de queso de cabra de la sierra de Espadán - Nadie me aviso de que, a pesar de que no olía, sí tenía un fuerte sabor a queso. No soporto el queso, pero el resto de comensales se lo comieron sin pestañear. Empiezo a hartarme de ver variaciones sobre lo mismo, sobre todo porque tampoco soy muy amigo de las galletas Oreo.
* Boca bits de bacalao - Como pan de gambas, pero más "currao" y con algo más de sabor.
Entrantes:
* Yema de huevo, berenjena, encurtidos y mojama - Delicioso. La cremosidad de la yema y el sabor a vinagre de los encurtidos me pareció una excelente combinación. La mojama y la berenjena, missing.
* Callos marineros de bacalao, papada ibérica y guisantes frescos - Apabullante aroma ahumado al destapar el plato y contundente combinación. Garbanzos algo duros para mi gusto.
* Trinchat de patata y col, velo ibérico y salsa perigordini - Como últimamente no veo el tocino ni en foto, me supo a gloria.
Arroz:
* Arroz de morcilla blanca, careta y espárragos trigueros - Sublime. Perfecto el punto del arroz, sabrosísimo y con un sabor a morcilla que me encantó (de hecho, nada más entrar al local ya noté ese aroma a morcilla). El punto avinagrado de la cebolla y las alcaparras encurtidas pusieron el contrapunto a la pesadez de la careta y la morcilla.
Creo recordar que tomamos postre, aunque no lo veo en el listado de platos que he recibido del restaurante y que han tenido la amabilidad de enviarme por e-mail. Tan solo recuerdo que llevaba zanahoria y que tenía un precioso color amarillo. Bien de sabor, nada empalagoso.
Servicio muy atento y servicial, a pesar de que mi ritmo fue más bien lento y retrasé un tanto al resto de comensales. Algunos platos nos lo comentó la camarera y otros, el cocinero. Nos cobraron 6,-€ por botella en concepto de descorche. Copas Spiegelau sencillas. Decantaron los dos vinos en una mesa auxiliar aneja y nos fueron llenando las copas a buen ritmo. Con el postre tomé una copa (generosa) de Tintoralba dulce 2011 (4,50,-€) servida a buena temperatura en copa Schott Zwiesel del tipo Arômes o similar.
4 botellas de agua (2,-€/ud.), un café (1,30€), un cortado (1,50€) y una infusión (2,-€) completaron la cuenta.
En general, comida muy buena con presentaciones irregulares y tal vez algo de exceso de encurtidos para algunos gustos. Creo que nos vieron cara de multimillonarios al ver los vinos que trajimos, ya que la maitre y el cocinero nos llevaron en bandeja. Uno de los comensales, asiduo del local, comentó que siempre habían tenido algún detalle con él. Con nosotros, no. Me fastidió que la copa de vino dulce que tomé costase lo mismo que la de otro que a mí me cuesta casi un 50% más la botella.
Con todo, un lugar absolutamente recomendable al que no me importaría en absoluto volver. Y además, muy bien de precio. El importe corresponde a lo que tomé yo.
| 7.4 10 |
Voluntad e Innovación
JaviValencia 02/02/13 19:42
Fecha de visita*:
01/02/13
Precio por persona:
35.0
€
Por fin nos decidimos a visitar este aclamado restaurante. Llego al local instantes antes que Mara y me dirijo a Raquel a fin de preguntarle por algún parking cercano debido a la dificultad para encontrar sitio para aparcar. Educadamente me atiende y me indica varias posibilidades. Aprovecho para solicitar la carta de vinos y echar un vistazo. La carta de vinos no es ni corta ni larga, es simple y llanamente suficiente, eso si, algo subida de precios en vinos "asequibles". Observo interesantes referencias de varias D.O. asi como también diversos vinos internacionales. Raquel tiene mucha inquietud a la hora de adquirir especialmente vinos curiosos. Me llama la atención entre todos ellos un ribeiro con un coupage de uvas autóctonas. Raquel da el visto bueno para maridar todos los platos con dicho vino, que decir que fue un acierto en pleno. En ese instante llega Mara y la diosa fortuna nos sonríe regalándonos una plaza justo delante del restaurante. Tomamos asiento y nos ponemos en sus manos. El local aunque pequeño esta muy bien acondicionado, la distancia entre mesas suficiente y correctísimos todos los elementos de sobremesa. Buena Cristalería.
Mientras decidimos el menú y el vino Mara alcanza a ver en el estante en el cual disponen de vermouth Perucci. Como de costumbre pedimos un par de ellos, perfectamente preparados y en óptimas copas. En cuanto al vino no hay discrepancia alguna, 30 Copelos (Caiño longo, Caíño redondo, Brancellao, Sousón y Ferrón), un vino de corte atlántico, muy elegante y sutil aunque opino que le hacia falta algo mas de oxigenación para mostrar todo su potencial. No obstante nos pareció un vino interesante. En referente a la comida solicitamos con éxito un ligero cambio en el menú. Muchas gracias!!! ;-)
Empezamos con:
- Ensalada de tabule de espelta y trigo sarraceno
Un plato refrescante en donde los ingredientes bien conjugados dan un resultado muy apropiado. Buen plato para empezar.
- Tartar de atún, kiwi y sorbete de wasabi
Mara no es muy admiradora del wasabi, pero reconoció la calidad de la elaboración y la textura de los alimentos. De nuevo un plato fresco y muy apetecible, de esos que entran con fuerza por los ojos.
- Oreo de queso de cabra de la Sierra de Espadan
Ejemplo de que con sencillez e imaginación se puede hacer un bocado tan rico. Nada de otro mundo en cuanto a lo visual pero muy sabroso.
- Falso surimi de pez mantequilla con emulsión de gamba rallada
Mara y yo coincidimos en que fue el plato que menos nos convenció. Ni mucho menos estaba malo, todo lo contrario, era cuanto menos interesante y estaba muy bien presentado en una lata de conserva. Curioso de sabor, atractivo a la vista pero no nos dijo gran cosa quizás porque no supimos entenderlo.
- Queso Stilton, miel y pistachos
Buena combinacion la miel y los pistachos con la potencia del Stilton.
- Arroz de Rape y Boletus
Excelente presentación y sobretodo ración muy generosa. El arroz estaba impregnado con los aromas del mar y de la montaña. Muy bien la cocción, la textura y el sabor. Sin duda un muy buen arroz.
- Postre: Tiramisu
Acabamos son dos cafés como dios manda.
* En el precio final esta incluido todo lo expuesto.
* Las conclusiones que sacamos son muy positivas. Producto fresco y de calidad, buen trabajo y generosidad. Pocos sitios dan tanto por tan poco, y aquí en Valencia se podrían contar con los dedos de una mano y quizás Mulandhara ocupara alguna posición por detrás del líder (emho) Malkebien. Actualmente en Valencia están haciendo buenas propuestas en beneficio del cliente tanto potencial como habitual. Nos consta de reuniones que están haciendo los restauradores para ofrecer interesantes propuestas para que el salir a comer o cenar se convierta en una seria alternativa.
Saludos
| 7.0 10 |
Con esas ganas y esa base lo conseguirán
G-M. 22/01/13 17:06
Fecha de visita*:
20/01/13
Precio por persona:
47.0
€
Siguiendo los siempre sabios consejos de Red 19 (y a fe mía que volvieron a serlo) nos encaminamos un domingo a este restaurante sito en Campanar, cerca del Hospital 9 de Octubre, a ver qué encontrábamos allí.
Un local complicado de definir. Casi más podríamos describirlo como cafetería tipo lounge de diseño que sala de restaurante.
En cualquier caso, una atmósfera limpia, un ambiente acogedor. Luz, tanto interior y exterior, muy bien graduada considerando que son todo ventanales. Mobiliario moderno, funcional, cómodo.
En la decoración predomina el blanco contrastando con gris y malva. La música de fondo, más alta de lo habitual, acentúa esa sensación de lounge.
Domingo mediodía y llenazo: esto promete.
Cocina mediterránea, de mercado, con veleidades de autor, pero sin sacar los pies del tiesto. Saben donde pisan. Y pisan fuerte.
Era domingo y no había carta, trabajaban con dos menús, elegimos el largo (25€ iva incluido, bebidas no) que consistió en lo siguiente:
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Snacks de bienvenida
• Capuchino chips ajoy
• Crema de gorgonzola con miel y pistacho
Entrantes
• Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos
• Trinchat de patata, coliflor, setas de temporada y velo ibérico
• Callos marineros de bacalao
Principal
• Arroz meloso de rape y boletus
Postre
• Helado de chocolate y pan de especias
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La sensación que te queda es satisfactoria. Todos los platos están buenos, algunos muy buenos.
Destacaré ese entrante de Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos, una creación de altura (no me extraña que lo mantengan en carta desde hace mucho y no lo piensen quitar). De altura por su presentación, por su combinación y por la frescura de su resultado.
Y destacaré también los Callos marineros de bacalao, de nuevo con notable presentación (un pucherito que te destapan y del que emerge un humo blanco delicioso, tras el cual te topas con un color verde muy vivo), y por su sabor, tratándose realmente de un plato de cuchara, un cocido de garbanzos con callos de bacalao, guisantes frescos y un punto picante que ensalzaba y amalgamaba todos los elementos.
Como único pero, y más bien a modo de reflexión, lo que parecía iba a ser una bomba, el Trinchat de patata, coliflor, setas de temporada y velo ibérico, quedó desactivada por la mala pareja de baile que hicieron las setas de temporada seleccionadas: la trufa negra y la trompeta amarilla. Hay sabores que en lugar de realzarse se anulan, y este fue un ejemplo. Demasiada potencia ambos. Una cucharada en la que participaran la trufa y la trompeta no te decía nada, era plano, pero ¡ay amigo! si degustabas el trinchat bien con la trompeta sola, bien con la trufa sola, era una delicia.
Carta de vinos llamativa, con muchas cositas donde elegir. Nos decantamos por un champagne para acompañar los aperitivos y casi toda la comida, un José Michel Brut Tradition. El arroz lo acabamos con un godello, un Ollo de galo. Y coronamos el postre con dos dulces que compartimos: uno blanco, Blanc de Neu y uno tinto, Tintoralba dulce. Muy bien aconsejados y tratados, con la temperatura excelente.
El servicio profesional, “preocupado” e implicado.
Para repetir, sin duda alguna, y seguirles: son muy jóvenes y tienen maneras de “grande”. Un pronóstico (y un deseo): llegarán lejos, más rápido que deprisa.
| 7.8 10 |
Criterio y afán de superación.
Red19 20/01/13 00:37
Fecha de visita*:
19/01/13
Precio por persona:
20.0
€
Restaurante ubicado en un LOCAL con decoración sencilla, limpia, con grandes superficies acristaladas, e informal, en el que domina el blanco.
Consta de una cocina a la vista del comensal y de una sala, donde se ubican MESAS de tamaño más que notable, sin mantelería, pero con una cubertería y cristalería de un nivel, más que adecuado, para, lo que es, la filosofía del restaurante. Una separación más que suficiente, contribuye a que te sientas cómodo, te permitirá mantener tu intimidad. Sillas blancas con un tapizado negro, confortables,
mucho mas cómodas, que, lo que uno se podría imaginar.
El TIEMPO de presentación y retirada de los platos, totalmente ajustado. Temperaturas, de los platos, justas y con puntos de cocción solicitados, permitiendo, por tanto, apreciar todos los matices, sabores y aromas.
Muy buena CARTA DE VINOS, atrevida y vanguardista; precios aquilatados.
EL PERSONAL: Respetuoso, educado, ágil. Tiene ganas de agradar. Solícito a cualquier indicación; y, simpático, tanto, la camarera que nos atendió, como Raquel, que hace las veces de sumillier y jefa de sala.
Buena LA PRESENTACION de los platos. Ordenada puesta en escena de los productos que componen los mismos. Alguna que otro guiño a una decoración sencilla y cuidada en su interior. Todos los componentes, están presentes; ninguno eclipsa al otro. Se complementan, entre sí. El ingrediente principal es lo que es. El complemento del mismo lo ensalza, para así, apreciar su textura, aroma y sabor.
LA COCINA la calificaré como honrada, fácil, fresca, nada pesada. Puntos de cocción justos, especialmente el arroz (entero) y la carne. Resultado, totalmmente, satisfactorio.
La puesta en escena fue la siguiente:
1.- NUESTROS SNACKS DE BIENVENIDA:
A) Mullaor. Buena puesta en escena de un aceite de oliva virgen con algo de, un suave, pimiento asado y pequeños trozos de bacalao totalmente desalado pero gustoso. Invitaba a mojar el estupendo y crujiente pan tipo "pueblo".
B)Arroz en fesols y naps: reproducción sólida como si se tratara de una galleta crujiente (¿arroz frito? ¿arroz secado en el horno?) cuya base sería el arroz encima del cual un trocito de panceta. Muy sabroso. Un bocado sólido de este arroz meloso.
C)Cremoso de gorgonzola miel y pistachos. Servido en una pequeña terrina, la miel suavizaba sin eclipsar la crema del queso, cuyo sabor se apreciaba, dentro de una notabilísima suavidad, por los trocitos de pistacho. Muy agradable.
2.-ENTRANTES
A) Yema de huevo, berenjena, mojama y encurtidos: Para mí un descubrimiento. La yema se cocina a baja temperatura, lo que le permite mantener su total cremosidad. Los encurtidos ayudan a "limpiar la boca" de la grasa de la yema, La mojama casa bien con la berenjena, se complementan, están presentes. Plato MUY TECNICO.
B)Cocochas de bacalao, guisantes y papada. Sobre un puré de guisantes poco sabor, soso, se presentam unas cocochas totalmente desaladas, finas. Buenos guisantes, éstos sí con sabor suficiente. La papada acompaña sin más. es el punto de untuosidad del plato. Bien, sin más.
C)Molleja de cordero glaseada, alcachofa y topinambo. La molleja estaba cubierta por una ligera capa de tempura. La crema de tupinambo, la reblandecía, pero a pesar de ello, el sabor,la textura y la cocción de la molleja, excelentes.
3.-ARROZ MELOSO DE RAPE Y BOLETUS. Arroz meloso, casi seco, de una potencia y sabor soberbios. El punto del arroz ligeramente más cocinado que al dente; el que corresponde a un arroz meloso. El caldo elaborado únicamente con boletus, tampoco necesita más, de una grandísima profundidad. El rape, compañero ideal del guiso. Buena técnica de elaboración. Repetimos todos los comensales. Excelente
4.-LOMO BAJO DE BUEY Y TIERRA DE SETAS. La carne tersa y tierna, sabrosa, muy sabrosa. Excelente punto de cocción. La guarnición, LA TIERRA DE SETAS, soberbia. Polvo granuliento de setas, como si se tratara de arena o trozos muy pequeños de tierra, sobre un puré de hortaliza, que a mí recordaba a la chirivía o al apio-nabo. Conjunción y potenciación de sabores y texturas. Guarnición de MATRICULA DE HONOR.
5.-POSTRE:
A)Chocolate y pan de especias. El chocolate lo ví falto de fijación. No estaba lo redondo que esperaba, aunque, el sabor era correcto. Quizás un poco de leche condensada o de nata lo habría mejorado.
B)Tarta de MANZANA. Se trata de una deconstrucción totalmente cremosa de la tarta de manzana. No hay base sólida, pasta quebrada u hojaldre. El sabor de ésta se logra a través de un toffe de muy buena factura. La manzana se concentra en una finísima crema, con el justo punto de dulzura. Y el postre se completa con unas natillas, que recuerdan a una crema italiana, s "sopa inglesa", más que a nuestra crema pastelera. Muy buen postre. Este sí que me convenció.
Alejandro es un autodidacta. Todo lo que realiza, lo hace con sentido. Se atisba mano y técnica. Tiene potencial. Creo que va a ir a más. Ganas y afán de superación no le faltan.
Ha sabido captar los tiempos que corren. Ofrece mucho (técnica y elaboración) por poco(dinero).
Muy buena opción para los que buscan una cocina sincera, sin tapujos.
Habrá que estar atento a su evolución.
Me ha gustado, y mucho.
Excelente RCP. El precio es sin vino y bebidas.


















