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Restaurante Fabrica Moritz
7
Datos de Fabrica Moritz
Precio Medio:
26 €
Valoración Media:
Fotos:
0
Precio desde 18,00 € (precio más bajo introducido por un usuario) Cierra: Tiene abierto todos los dias. No hacen reserva. |
| 5.0 10 |
Buen sitio para amantes del vino
Joaquin1965 13/03/13 18:12
Fecha de visita*:
10/03/13
Precio por persona:
35.0
€
El comentario parte de lo que es el primer vistazo al lugar.
Dos ambientes diferentes; La cerveceria y el bar a vins..
De la primera no puedo hablar, aunque parecía un sitio animado (quiza en exceso) con todo tipo de gente y con una larga lista de espera. Sitio muy concurrido y con una original presentación.
Del segundo ya puedo hablar más porque fue el sitio elegido. Sinceramente, la impresion del sitio es un tanto triste. Pocas mesas y un tanto pequeñas, sillas y mesas impersonales, vitrina de cristal que practicamente te ven... un sitio, en definitiva, poco acogedor -al menos a mi juicio- para degustar un vino.
Para los vinos, cabían dos posibilidades: o ir a la carta y tomarlos con loa comida que quisieras... o adaptarte a una selección (que parecia interesante) de varios pequeños platos con el correspondiente maridaje en vino. Como no habia mucha gana y se iba por el tema bebida, elegimos simplemente una tabla de quesos, ciertamente original y con buena presentación (habia quesos nacionales y extranjeros).
De los vinos, lo mejor del lugar la posibilidad de tomarlos por copas y la existencia de una buena variedad de opciones (diversas regiones del pais, con un cierto predominio catalán), algunos burdeos, boroñas, barolos, etc. Se pueden tomar en diferentes medidas, aunque lo mejor -creo- es no escasear, pues luego sabe a poco.
La cristaleria muy bien presentado.. una copa para cada vino. Los vinos que probe fueron un Les greves, premier cru 06 (borgoña) muy rico, un zanchero barolo 08 (muy cerrado y astringente) y un espectacular pontet-canet 06.
Enn resumidas cuentas, un lugar casi obligatorio para los que les guste el vino, que, a mi juicio, debería mejorar en cuanto el ambiente que le rodea.
Y un ultimo pero. La carta solo esta en catalan (aunque una señorita muy amable nos lo explico todo). La explicacion fue que todavia no les habian llegado en castellano lo cual, o es verdad -en cuyo caso es una estrategia comercial lamentable- o es mentira -en cuyo caso la cosa seria aun peor-.
| 8.9 10 |
BAR DE VINOS:Visita imprescindible para los amantes del vino
jvoltaire 10/01/13 14:37
Fecha de visita*:
08/01/13
Precio por persona:
26.0
€
Yo puedo hablar del Bar de Vinos, no de la cervecería que está al lado. Extraordinario bistrot o pequeño restaurant o bar de vinos... lo que sea, pero yo me decidí por el bar de vinos y un placer....!!!!En este espacio multiservicio de la antigua fábrica Moritz, muy bien diseñada para extraer todas sus virtudes, está en una parte pequeña éste bar de vinos.
A parte de la posibilidad de probar grandes vinos en porciones pequeñas, muy bien asesorado por la persona que nos sirvió, existen unos pequeños platos que recuerdan, en muchos casos la cocina francesa, extraordinarios. En este espacio el vino tiene el protagonismo y la cocina aparece como complemento extraordinario.
Nos decidimos por comenzar por unos petits-fours salados excelentes, acompañados de un vino de Valdeorras, Val de Sil y un Chablis fresco y elegante.
Continuamos con una ensalada Temranillo acompañada de ibéricos y rematamos con una soberbia cocotte bœuf bourguigon, para chuparse los dedos. Esto acompañado de un Morgón muy cálido y un Côte Rôtie de muy buena relación calidad precio.
Todo ello acompañado de un pan de vino.
Para postre y siguiendo el consejo, unos trozos de pan de vino con gel acompañado de un vino de Mas d'en Gil, Nus, fresc y sorprenent.
Todas las copas llevan una etiqueta sobre el vino en cuestión, con información.
Fue un gran placer y el sitio y la atención extraordinaria. Volveremos. Genial
| 7.4 10 |
Mucha ilusión me hacía...
Nacho_G.F. 31/12/12 19:30
Fecha de visita*:
15/12/12
Precio por persona:
30.0
€
visitar este espacio del que tanto se habló en su inauguración. El día acompañaba y estaba esa zona de la ciudad animadísima. Estuvimos mirando los menús de la Enoteca y de la Cervecería propiamente dicha y nos decantamos por esta última y su larguísima carta. Atención muy amable por parte de una camarera que nos iba orientando, al principio me pareció que nos animaba a pedir excesiva cantidad pero luego te das cuenta que las raciones son más bien escuetas y su consejo era acertado.
Abrimos boca con unas patatas bravas buenas sin entusiasmar y seguimos con una tempura de verduras y otra de chipirones, acompañadas por una salsa tipo romesco muy correcta. A continuación una pizza alsaciana llamada Flammkuchen de queso Munster y finalizamos el salado con un variado de salchichas centroeuropeas con chucrut, éste último lo más flojo con diferencia de toda la comida, completamente seco. Las salchichas se acompañan de un surtido de ketchup y mostazas de marcas de mucha calidad. REmatamos con un trozo de tarta selva negra rico.
Obviamente habíamos pedido una buena caña antes de la comida y al solicitar la carta de vinos me sorprendieron con la del restaurante-enoteca de al lado, de hecho del servicio del mismo se ocupa el sumiller que atiende ese local. La carta de vinos me encantó, variada en todo tipo de blancos, rosados, tintos y espumosos, con referencia de añadas, tarifados a precios muy correctos y bien servidos:copas buenas y cubitera si la pides. Nos decantamos por un californiano Mondavi que resultó una acertada elección.
El local es especial, rodeado de tanques de elaboración de cerveza. Merece la peja bajar al WC y seguir viendo lo que se puede de las instalaciones.
Atención profesional y cercana, el menaje de cervecería, es decir muy sencillo.
La carta no te la acabas, original y con muchas especialidades alsacianas, hacen guiños a la gastronomía catalana, se ve que hicieron caso a la opinión del forero. Estaba lleno a rebosar, la rotación de mesas es muy alta porque se come y se bebe bien pero no llama a la tertulia por lo que en cuanto acabas te marchas.
A ver si vuelvo pronto a probar la enoteca o repetir la cervecería ya que pasé un muy buen rato.
| 7.5 10 |
Buena cerveza y más....
Perotpop 08/11/12 14:11
Fecha de visita*:
04/11/12
Precio por persona:
18.0
€
Desde que tuve noticia de la rehabilitación de la Fábrica Moritz me apeteció mucho conocer el espacio, así que, por fin en Barcelona decidimos, después de una tarde dominical de teatro, acercarnos a cenar en esta cervecería. La verdad es que la rehabilitación de la fábrica realizada por Nouvel es impresionante. Espacio urbano contemporaneo asentado en la memoria de la antigua fábrica.
Una vez acomodados en una mesita empezamos el estudio de la carta, la verdad es que es bastante extensa, hace falta ir estudiado de casa!! La carta es una combinación de platos y productos alsacianos (en referencia a la zona de origen de Louis Moritz) y catalanes. Después de tomarnos cierto tiempo para leer y decidir, optamos por lo siguiente (aunque te quedas con la sensación que habría que releer la carta unas cuantas veces más para estar seguro de la comanda):
patatas bravas de allí. Buenas y bastante picantes.
surtido de quesos catalanes servido con pan tostado, frutos secos y membrillo, muy bien.
media ración de gamba cocida, en su punto, muy buena.
pizza de estilo alemán con salchicha. Masa muy fina, muy sabroso el resultado.
De postre compartimos una torrija que finalizó más que correctamente la cena.
Para beber Moritz de barril fabricada in situ, realmente buena. También probamos la versión botella que fabrican en Zaragoza, también buena, pero me quedo con la de grifo.
En resumen, cena muy agradable, comida apetitosa con buen producto, atención informal y atenta, buena cerveza, y todo ello en un espacio realmente bonito.
| 4.5 10 |
La musica y el ruido sobran
gmir 04/06/12 09:39
Fecha de visita*:
02/06/12
Precio por persona:
30.0
€
Como concepto de ceveceria-restaurante- bar de picoteo lo veo bastante correcto, y el local es espectacular, pero en mi opinión personal la música (muy alta) y el ruido de fondo, desvirtuan lo que podria ser un local interesante, pues el producto que ofrecen, (la materia prima) está bastante bien. Yo particularmente no concibo un restaurante con música, me molesta mucho, y si le sumamos el ruido de fondo, se me hace insoportable permanecer en un local de estas características.
| 7.0 10 |
Fábrica Moritz
Gourmets Terribles 23/02/12 09:32
Fecha de visita*:
20/02/12
Precio por persona:
30.0
€
Ante un proyecto faraónico como el de la antigua Fábrica Moritz, uno no sabe muy bien si tomarse de antemano el asunto seriamente o un poco a la ligera para no llevarse decepciones. Es lo que suele ocurrir con propuestas tan ambiciosas en cuanto a imagen y envoltorio, con inversión millonaria, arquitecto galáctico manos a la obra (Nouvel en este caso) y omnipresencia en todos los medios desde meses antes de su apertura. Resulta frecuente en estos casos que el resultado sea desequilibrado, yendo la ampulosidad espacial y el despliegue de reformas e interiorismos en detrimento de la calidad de aquello que aquí más nos importa, que es la propuesta culinaria.
Esto era más previsible si cabe en este caso, teniendo en cuenta que el proyecto está inacabado (con un bar de vinos, un restaurante de alta cocina y no se sabe cuantas cosas más aun por estrenar), obras y andamiajes de por medio y una carta a medio hacer pero que aun así han decidido poner en marcha por, suponemos, la imperiosa necesidad de empezar a rentabilizar tamaña inversión. Dicen que el que mucho abarca poco aprieta, y con tanta remodelación a medio acabar y tantas expectativas inconclusas a tantos niveles (cultura de la cerveza, vinoteca, gastronomía, museo) nos empujaban a temer lo peor.
Acudíamos por ello sin demasiada motivación, esperando de antemano una cocina regular o como mucho correcta aunque, eso sí, en marco incomparable. Pero siguiendo con el refranero, el que tiene boca se equivoca, y fue precisamente a bocados como fuimos a cambiar de opinión y sacudirnos prejuicios. Otra tapería mediocre más, pensabamos. Pero no fue así.
La carta es absolutamente desproporcionada. Decenas de platos de aquí y de Alsacia se acumulan sin ton ni son en una selección que precisa urgentemente de síntesis para no perderse, o al menos ir acompañada de un bolígrafo para tomar nota y no olvidar. Una revisión merece también el atuendo de los camareros, todos varones curiosamente, ataviados con un mono tipo taller mecánico muy feo, que no sabemos si es un guiño a la fase “en construcción” que aun atraviesa la fábrica o si es así como se van a quedar. Detalles aparte, lo cierto es que el lugar es todo un derroche espacial, donde las paredes de ladrillo de la antigua fábrica combinan con materiales modernos y una luz en tonos ambar que lo inunda todo. Merece la pena detenerse a contemplar esos enormes carteles de antigua publicidad de la marca cervecera. Las mesas alargadas para compartir codo con codo con comensales desconocidos son otra de las señas de identidad del lugar, al estilo de las cervecerías tradicionales centroeuropeas. En este caso no son de madera sino de frío acero, otro gesto de reinterpretación de la tradición en clave contemporánea.
De entrada empezamos bien con una excelente Pizza alsaciana de queso Munster y virutas de cerdo, de masa finísima y crujiente y un persistente aroma que se nos quedará grabado. Desafortunadamente la Coca de escalibada y sardinas que viene a continuación no está a la misma altura, pero tampoco estuvo mal. Mientras tanto probamos la Moritz Epidor, cerveza tostada, y después un Llebre 2009.
Sí que logró entusiasmar su Bomba de la Barceloneta, francamente conseguida. Bueno fue también el Jamón Ibérico, así como su presentación, aunque de corte algo grueso. Saltaba a la vista que había sido loncheado a máquina, uso frecuente en sitios con tal volumen de clientela.
Sorprendió gratamente el Pulpo: suave, tierno como mantequilla y, en definitiva, bien cocido y acompañado de bol con salsa romesco. Interesantes resultaron las Folles, rebozados fritos de cigala y rape en hojas de endivia con los que dábamos por concluida la tanda de entrantes.
Después nos dedicamos a un Surtido de salchichas alemanas con chucrut y patatas, otro representante estrella en la carta de los orígenes de aquel alsaciano fundador de la casa, Louis Moritz. Plato rico y consistente, aunque descuidado en su presentación.
La calidad de los postres tampoco defrauda, aunque se echa en falta algún alarde creativo para mejorar, otra vez, una presentación más bien tristona. Correctas la Crema catalana y su Selva negra acompañada de confitura de grosellas.
De modo que marchamos con una impresión bastante positiva a pesar de todas las reticencias previas. Prometedor comienzo el de Moritz, aunque tiene aun muchas cosas por corregir y concluir, y se anhela que alcance un estado de madurez más pronto que tarde. No han inventado nada aquí, pero se disfrutan sus tapas, más que aceptables, y sus platos de Alsacia, ese lugar que ha sido alemán y francés y ahora parece que un poco catalán también. Y eso nos invita a plantearnos si para acenturar la dualidad cultural de la marca no sería posible y exitosa una fusión de los sabores de aquí y allá en algún plato de la carta, en lugar de mantenerlos totalmente separados como hasta ahora. Porque, ¿no es acaso posible un surtido de butifarras con chucrut?
| 5.7 10 |
Cerveceria ubicada dentro del complejo de la antigua fabrica Moritz, restaurada recientemente por el arquitecto Nouvel. Espacio espectacular, su sola visita ya vale la pena para darse un garbeo. Proximamente abrirán un restaurante bajo la dirección de Jordi Vila del Alkimia. La cerveceria tambien esta bajo su supervisión.
Al no reservar mesa se forman unas espectaculares colas en la entrada. Lo mejor, ir bien temprano.
Me sorprendió la carta, multitud de referencias en cinco páginas. Pienso que eso es un error, sobre todo de inicio, cuando la maquinaria no esta bien engrasada.
Mesas sin vestir (es un cerveceria), coperio, vajilla y cubiertos de
batalla.
Comi unas bravas que ni fu ni fa.
Unas buenas croquetas de jamón, jugosas y con tropezones.
Ensaladilla sin demasiado sabor a nada.
Y un mini frankfurt, mejorable, acompañado de cebolla crujiente (como esa que venden en el Ikea) y pepinillos.
Para beber un par de cañas.
Servicio sobrepasado. Llegó antes la comida que la bebida. Y para la cuenta... ya no os cuento.
En fin, veremos com peta la cosa...
Se han gastado mucha pasta en el engendro, es de admirar en estos tiempos de crisis, ademas dan de trabajo a un montón de personas, pero a veces con solo buena voluntad no se va a ninguna parte.
Volveré mas adelante.
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