- Qué poco valorados estamos los "restauranteros" en Verema !!!
- ¿Qué es lo que esperamos de un restaurante?
- ¿ Restaurantes donde comer una buena carne en Valencia sobre 40€ por cabeza ?
- Sushi, ¿por qué sigue de moda? - recetas de cocina
- Restaurante Casa Manolo: Otro serio aspirante a la guía roja Michelin
- Umami: ¿el quinto sabor?
- Receta de rabo de toro: sabor intenso de tradición.
- Ricard Camarena desembarca en Madrid
- Ventresca de bonito en rodaja de tomate.
- Amor por la Ginebra. Un aplauso a los supermercados NOVAVENDA de Girona
Novedades de Verema
Lote especial de Bodegas MurviedroVerema ha seleccionado un lote de Murviedro Colección por solo 29€
Nuevo lote de junio del Club VeremaTe presentamos el nuevo lote del Club Verema. Un lote muy especial, monográfico de la bodega Marqués de Riscal con un descuento de cerca del 45%
Restaurante Wasa Allé : Céntrico y bonito
| 8.0 10 |
En una calle preciosa llena de árboles, de hecho el nombre en castellano del restaurante es "la alameda". El local es precioso, con una mezcla acertada de clásico y moderno. No sentaron en una parte más elevada del comedor, con una parte de sofá y otra de sillas. Armarios-bodega contribuyen a dar calidez al conjunto, lo mismo que bonitos cuadros en las paredes. Tuvimos suerte porque la maitre era brasileña y hablaba bien nuestro idioma.
Como ocurre en los restaurantes visitados hasta ahora la carta es cortísima, apenas 5 ó 6 platos. En este caso podías elegir entre un bufé de ensalada + lenguado + carne de ternera muy bien guisada, tipo goulasch, o un menú de un entrante ("caviar sueco", que son unas huevas de color naranja) y un segundo, carne de reno que me encantó, para completar con un postre sencillo a base de una especie de natilla con cereal y mermelada.
Mesas de madera sin mantel y servilletas de papel, buen menaje y copas Spiegelau. La carta de vinos debe ser my completa por lo visto en los armarios, pero la tienen en elaboración, con lo que la sumiller nos ofreció un Côthes du Rhone y un Torres de Chile. Destacada presencia en el armario de un Priorato (Límits del Terroir).
Pan y mantequilla muy ricos, no podían faltar pues lo ofrecen en todos los locales antes de la comida.
Servicio atento y profesional.
En resumen: un restaurante precioso, donde comimos bien pero cuesta acostumbrarse a estar en un local de categoría y usar servilletas de papel, y aún más a ver una oferta de platos escasísima. Aquí nadie parece extrañarse, por lo que deduzco debe ser lo normal.
