Restaurante Coco Lezzone en Florencia
Restaurante Coco Lezzone
País:
Italia
Localidad:

Añadir tipo de cocina

Añadir vino por copa

Precio desde:
35,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Nota de cata PRECIO MEDIO:
60 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.0
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
4.7
Comida COMIDA
8.0
Precio medio entorno ENTORNO
8.5
RCP CALIDAD-PRECIO
5.0
Opiniones de Coco Lezzone
OPINIONES
3

Viernes de pascua por la noche. Estando alojados en el centro de Florencia, buscamos opiniones de restaurantes en verema y encontramos este restaurante. Le ponen muy bien, con trato familiar y no excesivamente caro. Reservamos sin problemas. Sitio normalito, en plan tasca. Mesas corridas, todo muy de casa.
Hay menu pero nos decidimos por la carta. Para dos personas:sopa de alubias para los dos y carne de cerdo de diferente manera para cada uno. Una guarnicion para cada uno a 6 euros y vino de la casa en jarra y un poco de queso de postre. 85 euros. Creo que merecia la pena haber comido una pizza artesana en cualquier otro sitio. para no volver nunca.

Una de las buenas cosas que mi profesión es que permite a uno viajar mucho y tener amigos (y enemigos) en casi todas las partes. A uno de ellos -amigo y residente en florencia- recurrí para orientarme acerca de diversos sitios a los que podía ir para disfrutar. Y a fe mía que éste no defrauda.

Para comenzar describiré lo que él me dijo de la trattoria: "un po' grezzo, ma squisito e vera atmosfera rionale". En cristiano: un poco tosco, pero exquisito y en una auténtica atmósfera de barrio.

Y añado un dato: allí van los que tienen que ir.. los florentinos.. y alguno más, como el príncipe Charles of England -del que hay una foto de su etapa pre-camila- y el enorme, el inmenso, el extraordinario Luciano Pavarotti, de quien se dice que allí ganó, no sin esfuerzo, unos cuantos centrímetros de su anatomía.

Situado en un lugar céntrico, aunque un poco escondido y recóndito de Florencia. Puerta pequeña y se abre lo que se puede definir, sin más, como una inmensa casa de comidas.

El entorno: de entrada te recibe, libreta de anillas en mano -donde están apuntadas todas las reservas-, la jefa, la capo, 70 años, jersey gastado, pero de una profesionalidad enorme. Simpatiquísima.

Ambiente, como se ha señalado ya, semi-mafioso (propio de reggio calabria). Dos alturas de restaurante. La más elevada, más trattoria, 20/25 mesas, buena separación. Y la más baja, la más auténtica -allí tuve la suerte de sentarme-, baldosines de ladrillo, mesas de madera -eso sí, con mantel-, compartiendo incluso mesa y viendo por un agujero la cocina. Al Capone en estado puro. Extraordinario.

Buenos cubiertos y platos aceptables. A pesar del ambiente tosco y de barrio, un sitio limpio. Vasos flojetes; eso sí, pedir uno de los vinos de, a mi juicio, una muy buena carta de vinos -cuando menos italianos-, y sacarte a toda velocidad una copa justa pero aceptable (ciertamente, de las de 6 euros la docena, pero no se puede querer todo).

Servicio rápido, incluso veloz. Consejo, pedir primero el vino y, mientras tanto, pensar la comida.

El vino: como ya he dicho la carta de vinos era -en materia italiana- muy, muy buena, unas 600 referencias de los más grandes vinos italianos, con casi todas las cosechas de los ultimos 10/15 años. También tienen las principales referencias francesas del medoc. Una bodega que muchos resturantes italianos ya quisieran para sí.

Servicio del vino... Si no fuera por las copas, a mi juicio sería excelente. Servido por el hijo de la dueña a una temperatura perfecta -el vino lo tienen en otro lugar, lejos de los calorazos de la cocina-, te ofrece el corcho de inmediato, tras olerlo ligeramente y echarte la cantidad justa para el "primer tiento". Me decante por un Marchesi Antinori Reserva muy agradable (35 euros).

Comida: Genial de cabo a rabo. La carne que quieras, el jabalí in umido, la bisteca a la fiorentina, la trippa, el conejo... y unas cuantas pastas y antipasti.

Fuimos, directamente, por una de las especialidades de la casa: quien suscribe, a por la trippa (callos) a la fiorentina.. suaves, melosos, gelatinosos pero a la vez contundentes, conjuntado perfectamente con el vino. Tremendos. Y mi propia -que en principio le hacía un poco de ascos a la Casa- unos farfalle funghi porcini, muy buenos también, pero ni comparación con la trippa, que, al final, se acabó laminando mi mujer -con no pocos elogios hacía la misma, siendo que los callos no le gustan ni ver!!!).

Las raciones son aceptables para cenar, pero se quedan un poquito justas para comer, pero eso tambiñén es lógico, pues no es lo mismo una cosa que otra. Menos de 10 euritos cada una.

Y como quedaba para 4 copitas de vino -la cosa se iba calentado- hubo que ir a por el postre -un tris de fromaggi- compuesto por una ración muy apreciable pecorino (hummmm.), stracchino y un parmiggiano fabuloso por menos de 15 euritos. Y me quede con las ganas de probar las croquette di filetto, que tenían una pinta fenomenal.

Y, por si fuera poco, llegó el momento cumbre de la velada: haciendo las fotos para el reportaje -que subiré en su momento-, los chefs -los mismos de las películas del padrino- me invitan a pasar a la cocina, piccola e redotta, donde estaban preparando una bistecca a la fiorentina del tamaño y grosor de una pala y media de padel que olía a gloria bendita.. abrazos, tres besos italianos y foto con todos ellos.

Me despedí, obviamente, comentando a la capo -previos otros dos besos- que había comido como en mi casa, a lo que respondió con una mirada de ternura que hacía tiempo que no veía. Calidez, enorme servicio, familiaridad, respeto. Que grande!!!

Poco más que decir: lo allí vivido sólo se podía haber mejorado (copas aparte), con un aria del propio Maestro Pavarotti, cuyo espíritu aún se siente en esta gran casa de comidas en la que hay que pagar en metálico (obvio, no podía ser de otra manera).

Coco Lezzone: desde 1800.. y sigue sin cambiar. Haganme caso y vayan si pueden. No se arrepentirán.

Esto parece la cocina y comedor familiar de Don Corleone. Un lugar inolvidable en un rincon oculto en Florencia. Diminuto, sin pretensiones, sin faramalla, es en verdad dificil de encontrar. Mi esposa comenzo con una sopa de verduras q estaba de escandalo igual que el pollo asado, y yo probe el asado de puerco con frijoles blancos por el que este lugar es famoso. La comida, tan simple como la describo, tiene un sabor inexplicable, a "tierra", en el mejor sentido de la expresion. Lista de vinos toscanos competitiva pero orientada a los favoritos de WS, aunque a precios razonables. Hay tambien una buena seleccion de premier crus medocianos. Es muy lamentable sin embargo que las copas sean malitas, y el servicio es tan rapido (para albergar a mas clientes) que no se puede disfrutar el vino. Quien ordene aqui un Mouton-Rothschild 82 tendra que beberlo en copas de 6-por-un-euro, y tan rapido como si de cerveza se tratara. Lastima. Ah! Y tampoco sirven cafe ni toman tarjetas de credito.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Configuración de cookies”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Aceptar