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Restaurante Petit Komite
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Datos de Petit Komite
Provincia:
Tipo de cocina:
Localidad: Dirección: Código postal: Precio desde 60,00 € (precio más bajo introducido por un usuario) Cierra: Domingos y lunes. |
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| 6.5 10 |
A menos de diez minutos de mi casa y a trescientos metros de una rotonda por la que paso todas las semanas y si no es por Jon, ni me entero.
Sitio tranquilo, pese a estar cerca de una carretera general, nunca me hubiese imaginado, la paz, que se respira, tomamos un aperitivo en las mesas de fuera, había una pareja, con la típica copa de martíni , y pregunte, que era, pensé que algún combinado, pero era martín blanco, así que se me antojo y me pedí uno, se ve que solo tenían esas dos copas , pues me lo sacaron , en la típica copa de mosto , bueno de hecho , pedí dos mostos , para Ana y Uxue , y eran las mismas copas , bueno tampoco , pues una de ellas era distinta , la verdad me extrañe de la falta de continuidad en la vajilla .
Pasamos al local , la típica puerta doble de las casa antiguas , local muy coqueto , diseñado en plan rustico , acogedor , vajilla de presentación , a tono con el local , a mi no me gusta mucho ese estilo , pero luego el servicio fue en vajilla mas acorde con el estilo de cocina , cubertería de plata , tampoco soy un fan , pero todo estaba armonizado y era lo que requería el local .
En frente según entras tienes una pequeña cocina, donde los dos jóvenes chefs, laboran, mientras los puedes ver en la faena, me recuerda, salvando las distancias, a la cocina de casa Marcelo en Santiago.
El servicio correcto , pero un tanto distante , a mi me gusta mas el trato mas cercano , pero vamos fue correcto , tenían una mesa con dos personas y otra con una familia , los tiempos bien y el servicio de vino , también correcto , aunque no me gusta que me sirvan , y así se lo indique a la joven que nos atendió , estaban por esa labor.
Empezamos con el menú Petit Komite .
Empezamos con un tartar de salmón, con caldo de escabeche de pollo, para mí el que mas me sorprendió, estaba muy rico, buena elección.
A continuación brandada de bacalao, cebolla roja, kokotxa y crujiente de coca, correcto.
Parmentier, guiso de morcilla y cigala, la verdad me he vuelto un tikis mikis, con el punto de elaboración de los mariscos y pescados y me han acostumbrado a comerlos, más bien poco hechos, y en este caso, como en el Rape, que viene mas adelante, me parecieron mas bien hechos , el guiso de morcilla , me pareció muy suave , así que pregunte , y realmente es carne guisada con un toque de morcilla , por otra parte , consiguen la suavidad , que va bien con la cigala y el parmentier .
Arroz de lechazo con ali-oli, el tipico arroz cremoso, aunque con una variante distinta, lechazo, y la verdad es que con el ali-oli estaba muy rico.
Rape, escalibada, aceituna negra y toffe de ajo, lo dicho, me han mal acostumbrado, estaba bueno, pero un poco menos hecho, a mi me hubiese gustado mas, buena ración.
Solomillo lacado a la mostaza, hierbas y achicoria, como he dicho, donde este la vaca vieja, sin embargo el lacado de mostaza, le dio muy buen gusto a la carne, que aunque estaba un poco pasada en el exterior , en el interior tenia un punto muy bueno de textura y sabor , por cierto los dos platos principales , abundantes , con el estupendo pan , recién hecho , de caserío , ya estábamos mas que conformes .
Los postres me encantaron, Pistacho, tartufo de chocolate blanco y melocotón con saúco , del melocotón ni me acuerdo , pero la espuma de pistacho , con el chocolate blanco , estaban muy buenos , y ahora que lo pienso , no había melocotón por ningún lado , lo que si había era unas quenefas , de chocolate negro , también muy ricas.
Para rematar una torrija caramelizada con helado de arroz, muy, muy buenas, después de las del amigo martín, quizás de las que más me han gustado.
Uxue se comió un plato de pasta con carne por doce euros y la invitaron al helado, dos veces.
Para beber un riesling trocken, no lo había probado nunca, por variar , tenia su chispa , y por cambiar , me pareció bien , veinte euros la botella , un digestivo , con fifty pounds a diez euros , infusión 1,90 € , los menús a 63€ , , agua d e75cl , a tres euros , y lo mas escabroso , un martín en copita y dos mostos pequeños por 7,60€ , todo esto mas iva.
Sinceramente, me gusto la cocina de esta pareja de jóvenes promesas, no me sorprendió , me esperaba mas , pues local y encanto lo tienen , y pienso que con el tiempo , sorprenderán mas , pero por 198,55 € , que me salio la velada , puedo enumerar muchos , pero muchos sitios , con y sin estrella , donde me han dejado mas sorprendido y satisfecho , la verdad salimos un pelin decepcionados , dada la relación calidad-precio , aunque es un sitio muy recomendable de conocer , tienen otro menú ,mas asequible , y para una velada romántica , la verdad que el sitio acompaña .
| 8.1 10 |
Antiguo caserió del siglo XV, aunque totalmente restaurado conserva la estructura de piedra y madera de roble.
En él vivió José Iraragorri, una leyenda del Athletic que además marcó el primer gol de la selección estatal en 1934.
Actualmente su viuda y sus hijos conservan tanto el precioso hotel de 8 exclusivas habitaciones como el restaurante Petit Komite.
Ideal para una cena romántica, tan solo dispone de 8 mesas, la decoración se base en fotografías antiguas más que nada de la historia del jugador, vigas blancas de roble.
La cocina está a la vista y ves como trabajan los dos jovencísimos cocineros, Alain y Manu que han pasado por excelentes restaurantes entre ellos el Mugaritz y el Celler.
Buena disposición de las mesas, buena mantelería, cubertería y vajilla. Las copas de buen tamaño.
La carta de vinos bastante completa con referencias de todo tipo de vinos. El local estaba lleno, menos mal que hemos reservado.
Trabajan principalmente con 2 menús, el denominado Petit y el Komite, ellos mismos recomiendan para la cena el Petit y comprobamos posteriormente que es más que suficiente.
Te ofrecen varios tipos de pan, muy ricos todos ellos y sin coste adicional, cosa de agradecer.
Para beber nos hemos decantado por un Riesling Trocken, me ha encantado este vino, aunque en nariz no lo parecía, en boca se nota mucho la fruta, un postgusto muy agradable, muy fresco.
Comenzamos el menú con Brandada de bakalao, cebolla roja, kokotxa y crujiente de coca: la verdad es que estaba riquísimo, la kokotxa exquisita, el bakalao con mucho sabor, unos pimientos rojos y puré de patata. Soy patatero al cien por cien, uno de los mejores purés de patata que he probado nunca.
Pasamos al parmentier de guiso de morcilla y cigala, otro plato sorprendente, con mucho sabor pero suave, la cigala estaba de muerte, le he pedido, nunca se sabe, si me podía poner un par de kilos para mañana. Jajajaja. No ha caido en la trampa.
De pescado, un rape, escalibada, aceituna regra y toffe de ajo: el rape en su punto ideal, una ración muy generosa, en su punto exacto, jugoso, el resto acompañaba muy bien al pescado sin tapar para nada su sabor.
De carne, solomillo lacado a la mostaza, hierbas y achicoria: tal y como lo hemos pedido, al punto. Yo hubiese preferido un buen entrecot pero reconozco que estaba rico, muy tierno.
De postre, pistacho, tartujo de chocolate blanco y melocotón con sauco, una combinación maravillosa de sabores, refrescante a más no poder, me ha encantado.
Han tenido el detalle de invitarnos a un segundo postre, la torrija caramelizada con helado de arroz con leche, que lo incluyen en el menú más completo. Para los golosones como yo, co-jonuda, y al mezclarlo con el helado una mezcla acertadísima.
A la terraza, al cafecito y a echar un poco de humo, ya estuvimos en primavera y la verdad es que apetece, preciosa, romántica cien por cien. Allí nos hemos tomado también una copa de moscatel, otra invitación de la casa. No estoy seguro del moscatel que era pero una fotocopia del Ochoa, sin serlo. Muy rico.
Una muy buena opción a diez minutos de Bilbao para alojarse y poder disfrutar de su exquisita comida.
Tienen mucho tiempo sus jóvenes cocineros para hacerse un hueco importante dentro de la cocina vasca. Suerte.






