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Datos de Ca Pepico
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario) Cierra: Martes noche y Domingos. Vacaciones: 15 agosto a 15 de septiembre. Se admiten reservas. |
Ca Pepico es un restaurante ubicado en una casa de pueblo típica, en el incomparable marco de l'Horta Nord de Valencia.
| 7.8 10 |
A la 5ª ó 6ª, fue la vencida. Tras varios intentos, al final pude ir con mi mujer. Entrantes; albóndigas de bacalao y verduras a la plancha. Platos principales; Bacalao (otra vez) frito con allioli, y arroz melososo de mar. Postre; bandeja de quesos. Vinos; tinto de Requena-Utiel (no me he quedado con el nombre, lástima por lo espectacular que estaba) y Santa Rosa (no lo vamos a descubrir a estas alturas).
A destacar el arroz, de lo mejor que he probado últimamente. Trato muy correcto.
A mejorar; Para mi gusto personal, un pelín de ruido de fondo que generamos los comensales
| 8.1 10 |
Jugando en la liga de los grandes
EuSaenz 05/03/13 10:24
Fecha de visita*:
23/02/13
Precio por persona:
55.0
€
Eran ya muchos años los que llevábamos sin visitar Valencia y durante toda nuestra etapa en Verema habíamos leído todas las opiniones sobre los grandes restaurantes de la capital del Turia y lo cierto es que Ca Pepico era el que más ganas teníamos de visitar, pues parecía que representa un estilo que nos gusta mucho, cocina casera y con raíces y tratamiento del vino excepcional con una completa carta a buenos precios, un poco al estilo de otros locales que nos encantan como Bodega Cigaleña, Villa Mas, Laredo, El Padre, Las Piscinas, Casa Cofiño o García de La Navarra, por poner solo unos ejemplos. Pues bien, las expectativas no solamente fueron alcanzadas sino que incluso fueron superadas con holgura.
Local un poco retirado del centro, pero bueno, se coge un taxi y asunto solucionado. Por dentro realmente acogedor, líneas cálidas, amplitud de mesas, se está muy a gusto. Cuatro comensales y nos ponemos en manos de Pepe, que nos ofrece la carta, el menú de Verema y la carta de vinos, dándonos la posibilidad de escoger cualquier combinación que quisiéramos. Elegimos finalmente los cuatro el menú concertado con Verema (26€) y que consistió en unos aperitivos de pan con tomate, aceite virgen extra y ali-oli ideales para comenzar, muy destacable ese ali-oli, un tomate trinchado con ventresca y unas croquetas de bacalao de auténtico vicio y ese delicioso guiso de calamar con ajitos y habitas, absolutamente excepcional por producto, sabor y melosidad, de este hubiéramos repetido varias veces. Después, Pepe nos sirvió unas espectaculares alcachofas a la brasa fuera del menú, que además tuvo el detalle de no cobrar. Como platos fuertes nos sirvieron un taco de atún con tomate, pimento y “tonyina” , realmente delicioso, perfecto punto del pescado y una salsa de tomate con un punto de acidez que nos encantó y para finalizar otro taco de solomillo de vaca con revuelto de patatas y morcilla, carne de gran calidad y de nuevo con un punto ideal de plancha, acompañada de forma perfecta por un jugoso revuelto de patatas y morcilla, en fin, todo fantástico. De postre, un chocolate blanco con frutos rojos y crujiente de galleta, que resultó un perfecto colofón a un menú sin fisuras que representa una cocina sencilla, meramente mediterránea y de producto, con sabor y marcadas raíces.
La carta de vinos no es muy profunda en cuanto a número de referencias, pero la calidad de éstas resulta innegable, fiel reflejo de los gustos personales de Pepe, muy afines además a los nuestros. Solamente con ver la primera página y los Champagnes que hay disponibles, ya nos hacemos la idea de que aquí vamos a disfrutar mucho, además los precios están muy ajustados y ello invita a beber buenos vinos y darse un gran homenaje. Comenzamos los aperitivos con un Champagne Jacques Lassaigne Les Vignes de Montgeux (47€), un productor que hace unos chardonnays muy precisos y vinosos en el llamado “Montrachet del Champagne”, continuamos con el joven pero espectacular Jean Macle Château-Chalon 2004 (46€, más barato que en tienda), un torbellino que arrasa con todo lo que pase por su lado. Armonía celestial con el taco de atún, dado que la acidez del tomate magnificaba la amplitud del vino. El tinto elegido fue un Ghislaine Barthod Bourgogne 2009 (30€), un delicioso y equilibrado regional de una de nuestras productoras preferidas en Chambolle-Musigny y que fue de perlas con el solomillo. Después llegó el espectáculo y Pepe nos fue pasando copas a ciegas, Fino Especial La Panesa con las alcachofas, una “Cidre de glace” de Dupont (productor normando de Calvados) con el postre y el siempre convincente Canari 97 del Grifo al final, esa maravilla de malvasía conejera que evoca a los viejos “Canary Sacks” que enamoraron al mismísimo William Shakespeare. Vinos servidos con la maestría de los grandes, las copas juntas y en mesa aparte, envinando copas y decantando si es preciso, además Pepe estaba disfrutando igualmente con nosotros, participando de la fiesta pero manteniendo las distancias, con absoluta profesionalidad y saber estar. Coperío adecuado para cada vino y de la máxima calidad y servicio de mesas atento y amable.
Pues qué quieren que les diga, que Pepe y su restaurante Ca Pepico nos han parecido un dúo que juega en la liga de los restaurantes en España donde más y mejor se disfruta del buen vino en todas sus facetas, acompañado además por una cocina casera de impecable ejecución, gran producto y sabores puramente mediterráneos. Pero lo más importante es lo bien que lo pasamos y el mejor ambiente creado, algo que en la primera vez que acudes a un local hace que te ganen como cliente para siempre. Así pues, hasta nuestra próxima visita a Valencia, porque si hay un lugar que tenemos claro que volveremos a visitar, ese está escrito con mayúsculas en nuestra agenda: CA PEPICO.
| 9.3 10 |
Intuitivamente vemos estas siglas y pensamos en Relación Calidad Precio, a partir de ahora se me vendrá a la mente Restaurante Ca Pepico.
Creo que no me equivoco si digo que muy difícil lo tengo para encontrar un local donde se de la calidad de cocina que se da aquí a estos precios.
Local agradable, mesas separadas, bien vestidas, funcionalidad ante todo, ambiente tranquilo, acogedor incluso.
Servicio de sala atento, pendiente, educado y profesional. Los tiempos correctos, los platos salen a la temperatura adecuada, sin margen de error o se quedarian tibios, y lo miden sin problemas.
Servicio de vino con fundamento, buenas copas, buena temperatura, sin peros.
No vimos la carta, le dejamos a Pepe que nos fuese sacando lo que el entendiese que fuese mejor, y por lo que vimos pasar por la mesa debe tener un buen arsenal al que habrá que volver a meterle mano.
Tomamos un menú del que destacaría:
Croquetas de puchero / Croqueta de bacalao, kilos me comía yo de esto.
Calamar con ajitos y habas baby, producto fresco, delicado.
El resto de entrantes bien ejecutados, materia prima de excelente calidad, fresco todo y bien resueltos en los fogones, nada pesados.
Después llego tako de atún con tomata, pimiento i tonyina, a la base pisto de este plato le metía yo un par de huevos fritos y me quedaba mas ancho que largo, que bueno estaba por Dios.
Rematamos con un suculento, sabroso y en su punto tako de solomillo de vaca con revuelto de patatas y morcilla
Todo esto regado por una selección de vinos que nos fue sacando Pepe y que fueron encajando a la perfección. La Panesa, El Grifo, y un largo etc. que nos hizo disfrutar en cada plato.
Un postre de chocolates, tambien ligero y fresco, muy rico.
Unos cafés y unas copas para rematar la faena.
Amabilidad y criterio, así definiría yo a Pepe, fue un verdadero placer charlar en la sobremesa con el.
| 9.3 10 |
Acudimos de celebración de cumple.
La llegada ya fué espectacular, luz tenue en el exterior, adornada con velitas en toda la fachada del Restaurante.
Nos acomodan en la mesa que tiene en el Patio interior ya que íbamos con niñas y estaríamos más tranquilos.
Comenzamos con unas cervecitas como siempre.
Enseguida nos sacan las patatas fritas caseras recién hechas y las cazuelitas de tomate natural y ajoaceite, un pan escandaloso y aceite de oliva virgen delicioso.
Nos hubiéramos comido todo el pan que tenían.
Nos toman nota y nos dejamos aconsejar por Pepe, sobre todo con el tema de los vinos.
-Verduritas plancha deliciosas y en su punto exacto de plancha.
-Croquetas de cocido, como me recordaba el sabor al cocido que me hacia mi abuela, de escándalo.
-Croquetas de bacalao, para mi una de las estrellas de la casa.
-Calamar plancha, sin mas pero que cosa masss ricaaaaaaa.
-Pulpo con unas patatas cocidas que quitaban el sentido.
Solomillo del Valle del Esla, que queréis que os diga sublime, superior, colosal acompañado de unas patatitas.
-Dorada Salvaje, el sabor del mar elevado al cubo por lo menos, exquisita.
-Entrecote con verduras, en su punto como a mi me gusta, reconozco que me costo terminarlo pero era un sacrilegio dejar ese manjar en el plato.
-Selección de postres, unas milhojas las mejores que he probado jamás y yo no soy de dulce pero lo al César lo que es del César, coulant de chocolate y algo más que no recuerdo.
Para terminar el vino, tomamos una
Degustación de quesos a cual de todos mejor.
Cafés e infusiones.
Servicio de sala perfecto.
Lo del servicio del vino merece comentario a parte,
He visto poca gente que disfrute tanto y lo haga con tanta pasión tratando el vino como lo hace el bueno de Pepe Ferrer, SUPERIOR.
Tomamos dos botellas de vino.
Vosne-Romanée Vieilles Vignes 2009.
Domaine Clus Du Rouge Gorge 2007.
Simplemente espectaculares.
En resumen una colosal cena en uno de mis restaurantes favoritos.
Cocina tradicional con esos aromas y sabores de la huerta que lo convierten en ese lugar tan especial y de visita obligada si estáis por la zona y si no lo estáis os acercáis.
El precio no os lo puedo decir porque fuí invitado.
| 7.0 10 |
Nos personamos allí por recomendación de un amigo.
Local muy agradable típicamente valenciano y rodeado de huerta en el que rápidamente te sientes a gusto, con una combinación de colores acertada y aunque pequeño no resulta agobiante para nada. Muy limpio.
Tres adultos y una niña de 5 años. Entrantes compuestos de anchoas, croquetas de puchero y pulpo sobre lecho de patatas hervidas. Cantidad razonable y calidad muy aceptable, especialmente en lo concerniente a las "mandonguilles".
Platos principales basados en arroz meloso con cigalitas y fideua con verduras. Mejor el primero que el segundo, un tanto seco.
Postres caseros bien elaborados y con la cantidad equilibrada. Cafés e infusiones.
Todo ello regado con un cullerot de Celler del Roure, bien servido al inicio y con autoservicio posterior. Nada que objetar. Los precios un poco elevados, sobre todo si conoces los precios de cualquier bodega.
En definitiva, un lugar donde te tratan como si estuvieras en tu casa. Pepico atiende con extrema simpatía y ganas de agradar, lo que se agradece en un tiempo en el que la mayoría vamos ladrando por la calle, y además te sirven una comida del terreno, sincera, bien cocinada y sin tapujos.
Probablemente no sea el mejor de Valencia, ni comas como nunca, pero se come con una buena relación calidad-precio y con un trato casi familiar, que no es poco.
Nos ha gustado.
| 8.9 10 |
Nueva visita al restaurante después de tiempo. Nada nuevo que comentar sobre la decoración ni el ambiente. Mantiene el tipismo , la calidez y la comodidad.
Tomamos :
Caracoles : Avellanets con el punto justo de picante. Muy bien engañados , muy faciles de comer. la salsa, nunca mejor dicho , de toma pan y moja.
Calamar de playa a la plancha: Buen tamaño y sabor alto. Perfecto punto de cocción.
Fritura de pescado: Pescadillas grandes con bacaladillos. Muy buen rebozado a una excelente materia prima.
Arroz seco de pulpo con verduras: Extraordinario. Que Ana es una excelente cocinera creo que está fuera de dudas, pero donde más talento saca para mi , es en los arroces. Grano suelto, empapado de sabor acompañado de pulpo y unas verduras con un punto crujiente que te hace dificil el dejar de comer. Disfruté absolutamente.
Tabla de 5 quesos artesanos : Lamento no haberme quedado con los nombres, pero todos eran de muy buena calidad.
Pan de dos tipos servidos , como es habitual en pequeñas cestas. Muy buen cafe
Servicio de sala muy bueno. No estaba vacio ni mucho menos el restaurante. Habia una mesa de 12 o 14 personas y seis o siete mesas más y entre Pepe y el otro camarero (Juanma) solventaron con destreza , rapidez y profesionalidad el servicio. Ritmo de platos perfectos, cambio de menaje con cada uno. El tiempo de la comida fue casi de reloj suizo y además con la mabilidad y la cercanía habitual.
Del servicio de vino en este restaurante creo que todo esta dicho. Sencillamente espectacular. Tomamos cervezas artesanales Senia Blat con papas caseras (como me gustan esas papas!!!!!!!!!), Vincent Dancer Chassagne-Montrachet 2007 , Doix 2002, Palo Cortado de Navazos y Palo Cortado de Fernando de Castilla.. Carta de vinos amplia con muchos tipos de vinos diferentes , tanto en uva , origen como en precios. y hablando de precios de los vinos , estos son extremadamente ajustados. Aqui se puede beber autenticas maravillas a precio increible . Sólo por eso ya merece la pena visitar a Pepico.
Si tuviera que escoger un restaurante que representara a Valencia me quedaria con éste. pocos , muy pocos locales saben impregnar al cliente de un espiritu tan nuestro como éste. Sin adaracas ni representaciones ficticias , aqui, en Casa Pepico sientes la tradición valenciana. Cuando piensas que el negocio tiene 100 años y mirás las fotos de lo que fué , de su evolución y el resultado actual , no dejas por menos de pensar que las generaciones que aqui se han sucedido han ido aprendiendo de sus anteriores lo que es trabajo, esfuerzo y sacrificio. No creo que sea posible tener un restaurante como es este si las bases personales no han sido solidas en la educación. la sensación es que aqui hay Casta y Orgullo. Casta para mejorar, para luchar y para emprender. Y orgullo de sentirse orgulloso de ser valenciano y ofrecer los productos de la huerta y del mar propios nuestros. Casta para superarse , tener autocritica , avanzar , descubrir y aprender. Orgullo para no olvidar de donde vienen y cuales son su raices, orgullo para disfrutar siendo lo que son y disfrutar haciendo participes a los que los visitan.
Casta y orgullo......En una sociedad como la actual, adormecida, acomodada y con valores que se tambalean frente al pelotazo , el dinero facil y el abuso de poder, no es facil , nada facil encontrar a quien te trasmita lo contrario. Y aqui no sólo lo trasmiten sino que lo ejercen. Quizás por eso en Casa Pepico me siento como en mi casa o quizás sea porque siempre que voy allí me recuerdan cuales son mis raices. Y eso siempre es bueno.......
El precio es aproximado sin vinos
| 7.0 10 |
Local agradable.Comida desigual
Jacobo1 20/05/12 14:12
Fecha de visita*:
12/05/12
Precio por persona:
25.0
€
El local es muy agradable, y la atención es muy correcta. No hablaré de vinos, porque iba con niños y no los probé. En el aperitivo apareció una espina de bacalao, pero eso pasa en las mejores familias...El arros amb fesols y naps, excelente; la fideua con juliana y jamón ibérico nada especial. El solomillo, muy correcto; las chuletitas de lechal, regular. Las tartas y el helado de leche merengada, excelentes. Me gustó, pero...
| 8.1 10 |
Oferta Muy interesante
Paquitodiazflores 17/04/12 13:46
Fecha de visita*:
16/04/12
Precio por persona:
49.0
€
Visita el lunes festivo, mesa para dos. Sobre el local, poco más que añadir, una muy bonita casa típica valenciana. El servicio bueno y muy amable.
Aperitivo por cuenta de la casa, croqueta de puchero y papas fritas caseras. Destacar el pan, pues por un precio comedido incluyen tomate rayado, allioli, sal maldón y una botella de aceite muy rico.
Tomamos tres entrantes: croquetas de bacalao (buenas), tellinas (buenas) y calamar con ajitos tiernos y habitas (muy buenos). Arroz de bacalao con coliflor (muy bueno).
Detalle de galletitas de mantequilla con el café y chupito de orujo (no cobraron ni los cafés ni el orujo).
Bebimos una botella de palacio de bornos y una de cullerot, amén de un agua. Cerramos la comida en un ambiente muy cómodo con dos gintonics.
Muy buenas sensaciones, volvemos en breve.
| 7.0 10 |
Acudimos el día de San José, y aunque el local está lleno nos atienden con premura, los platos llegan con prontitud a la mesa y el tiempo de los arroces estuvo perfectamente medido, incluso siendo uno caldoso y uno seco. Pedimos el vino algo más fresco de lo estaba la primera botella y no tuvimos que repetirlo para la segunda, ellos estuvieron al tanto. La cocina, ya que es tradicional, no sorprende, pero la calidad de los productos es muy buena y los platos están bien ejecutados.
Buen local, buen servicio, buena comida, buena carta de vinos, y todo ello por 35 Euros.
Tomamos unas croquetas de cocido muy buenas, cortesía de la casa, luego unas anchoas casi excepcionales, esgarraet suave y bien ejecutado y ensalada. Después un Arros amb fesols i naps que mis acompañantes calificaron de muy bueno y un arroz con bacalao y coliflor muy correcto. Creo que pedimos todos los postres (o casi) y a todos les gustaron (yo no tomé), dos botellas de vino (uno baratito y uno de precio medio), cafés y copas (sólo dos).
Desde luego, repetiremos.
Si tiene un pero, es la distancia, sin embargo vale la pena.
http://susypaco.blogspot.com.es/2012/03/dia-del-padre-en-ca-pepico.html
| 10.0 10 |
Deseando volver a este magnífico restaurante a comer… y a beber
Vicente 273 16/03/12 00:09
Fecha de visita*: 09/03/12
Acudí a este restaurante con unas expectativas muy altas y se cumplieron sobradamente; de hecho, la cena del pasado viernes me encantó por varios motivos.
Se trata de una antigua casa de pueblo en medio de la huerta valenciana, bonito restaurante decorado acorde al bello entorno, mesas espaciosas, bien separadas y buena mantelería. En una de las cosas que siempre me fijo en un restaurante es en la calidad de la cristalería y en este caso no había ningún problema, buenas copas adecuadas para buenos y distintos tipos de vinos.
Éramos 2 parejas y una niña de 10 años que fue atendida y servida en primer lugar. Nos presentaron un aperitivo compuesto de papas caseras, tomate rallado, un suave y delicioso all-i-oli, pan de distintos tipos, aún caliente por cierto y un excelente aceite en botella. Todo sencillo y buenísimo. ¡Me gusta!
Decidimos pedir varios entrantes a compartir con el fin de probar distintos platos: Croquetas de bacalao, esgarrat, anguilas en all i pebre, alcachofas a la plancha. Y como platos principales: Figatells con revuelto de patatas y morcilla, 2 platos de tacos de atún con pisto, chuletas de lechal también con pisto valenciano y el solomillo que se pidió la niña. Riquísimos platos de cocina caseros tradicionales de la zona. El postre también delicioso, tanto la fina repostería como la fruta, en este caso unas fresquísimas y jugosas fresas. También buen café. Y todo a muy buen precio.
Respecto a los vinos nada más ver las primeras referencias de la carta empecé a salivar: Selosse, Gatinois, Lassaigne, Prévost, Cédric Bouchard… ¡Extraordinario! Y sólo estaba mirando la sección de champagne. El resto es igual de fabuloso, tanto en Borgoña como en Sancerre, como en Plafz… Tienen una selección de productores de primera calidad y además a unos precios fantásticos. Yo me fijé en los vinos del Jura y tras comentarlo y dejarnos asesorar por el sumiller Pepe Ferrer, copropietario y artífice de la fabulosa carta de vinos, disfrutamos de lo siguiente:
De entrada unas copas de una elegante y fina Manzanilla Colosía, después una botella Blanc de Blancs Cuvée Le Cotet de Jacques Lassaigne (¡qué a gusto se come con un buen champagne!) y luego un Ploussard de un gran vigneron que tenía muchas ganas de probar y que no encontraba en Barcelona: Arbois Pupillin Poulsard 2009 de Pierre Overnoy – Emmanuel Houillon ¡Qué maravilla! Placer desde el primer instante, muy fresco, cerezas, fresas, uva, buena acidez, aromas especiados, una delicia, con complejidad y largo, muy largo, un vino que invita a beber una y otra vez.
Para el postre un envolvente y elegante vino dulce tinto que yo no conocía (Dv Mínima de la bodega Descalzos Viejos), gentileza del sommelier quien también nos agasajó con una copa de una excelente Grappa di Moscato Berta Bric del Gaian 2002 y otras copitas más. Disfruté muchísimo y mis acompañantes también.
En resumen, he encontrado un nuevo paraíso vinícola, donde Pepe Ferrer (derroche de sabiduría y pasión por el vino) y su hermana (quien cocina de maravilla) nos dispensaron, junto al resto del eficiente equipo, un servicio amable, simpático, rápido y coordinado.
Después del fin de semana en Valencia, en el viaje de vuelta a casa pensaba en las ganas de volver a este restaurante. También me quedé con las ganas, por falta de tiempo por mi parte, de visitar la tienda de vinos que poseen en Montcada (Mesquevins). Está claro que repetiremos siempre que podamos. Un gran descubrimiento para mí y un enorme gustazo.
Vicente



















