Amarillo dorado limpio y brillante.
En nariz es intenso y después de tres días abierto se muestra en su mejor versión. Notas de flores blancas, frutas frescas y a la vez algo maduras, pera y manzana sobre todo, con algunos recuerdos cítricos, un nítido fondo mineral y un encantador recuerdo de mieles y almíbares.
En boca es graso y denso, realmente seductor por su excelente balance dulzor-acidez. Quizá esté un poco falto de esta última (por la añada), pero aún así está realmente delicioso. Largo y amplio en el final dejándonos recuerdos frutales, cítricos y minerales, con un dulzor muy bien integrado y que apenas se hace protagonista. Buena persistencia. Todavía muy joven, es un vino para guardar.
Un vino que culminó una tarde de viernes dedicada al riesling, y que ha mejorado sustancialmente abierto en estos tres días. Ayer estaba soberbio. Magnífico auslese moseliano de un productor que no conocía. No compré la botella (gracias Jaime por el detalle), pero creo que cuesta sobre los 20 euros. De ser así, hablamos sin duda de una extraordinaria RCP.
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