Cata muy consistente con la de hace tres años. En nariz noto quizá más intensidad, pero destaca lo mismo que entonces: cacao en polvo, fruta negra madura, hojarasca, tabaco y tostados de la crianza. Buena complejidad y elegancia.
En boca entra como la seda; el tanino mucho más suave que entonces. La acidez me sigue sorprendiendo y le da mucha frescura pese a la potencia que tiene. La persistencia es bastante larga y el posgusto sabrosamente amargo con recuerdos especiados y frutales.
La crianza destaca, sí, por lo que a los que denostan la madera quizá no agrade en exceso. Pero ni mucho menos se impone al resto de atributos frutales y terciarios. Un vino muy completo y equilibrado. El tiempo le ha sentado de cine.
Lo veo en oferta a 30 euros y a ese precio me parece buenísima RCP.
La copa es una Conterno Sensory, fruto de colaboración entre Giacomo Conterno y el fabricante Zwiesel. Me ha parecido extraordinaria: resalta mucho los aromas y se adapta muy bien a la boca. Ya haré una comparativa con las otras copas típicas en el hilo correspondiente.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.