Fuera de la zona habitual de tapas (centro histórico y Santa Teresa)
esta bien comunicado, y se puede aparcar cómodamente. Nada mas entrar llama la atención la amplitud y lo generosa que es la barra. Al principio puedes pensar que has entrado en una de las muchas cervecerías franquiciadas que tenemos en nuestras ciudades, nada mas lejos de la realidad. Podemos ver una zona de mesas bien espaciadas y un gran aparador que separa la zona de la barra del comedor.
Nada hace esperar las viandas que realiza en su cocina Luis. Un trabajo honesto y sin extrañas complicaciones con una buena materia prima, además de ser generoso con las raciones.
Llegamos tarde a comer (16:00) y amablemente Luis nos saco diferentes platos al centro. Unas crujientes y frescas verduras en tempura, deliciosas mollejas de cordero, unos magníficos buñuelos de bacalao, y una perfecta carrillada tierna como la mantequilla. Los higos con toffee para el postres correctos. Algunas cervezas para beber y unas botellas de vino tinto shiraz que por desgracia no tomamos nota.
El servicio muy profesional y atento con muchas ganas de agradar y hacer bien las cosas, preocupados en todo momento por la opinión de los comensales.
RCP bien, para volver.
Recomendado por la pareja de amigos de aquí del foro perrosverdes, que también aquí acertaron de pleno.
Barra
Comedor
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.