Vino Faustino I Gran Reserva 1964: Néctar de Dioses


Hoy abrimos esta maravilla viejuna, regalo de nuestro buen amigo Vicente y traída desde España a Ecuador, detallazo! La tuvimos de pie cuatro días antes de abrirla. Nivel de líquido muy correcto, apenas 1 cm por debajo de la base del corcho que resultó impecable y salió íntegro con nuestro abridor de lamas, compacto y tintado tan solo unos 5 mms desde su base lo cual siempre es un buen comienzo. Dejamos la botella abierta cuatro horas antes de proceder a su valoración a 17°C.

VISUAL: Precioso color rojo picota de increíble capa alta con el ribete amplio y en tonalidades rubí algo atejadas. Todavía presenta lágrimas, finas, lentas, densas y transparentes. Impactante el aspecto para un vino con 55 años, no damos crédito (97).

OLFATIVA: En la quietud se presenta balsámico y acompotado, con notas a pan de higo y ciruelas pasas. Al agitar la copa emana fragancias especiadas dulzonas y muy amables de canela y vainilla, herbáceos de laurel, apuntes frutales de melocotón en almíbar y corteza de naranja seca, aromas a orejones, boletus deshidratados y toda una pátina terciaria increíble: cacao en polvo, pelo animal, sanguíneos, desván, tabaco inglés y un delicado fondo amaderado de gran calidad. Brutal en su complejidad aunque de intensidad media-baja, quizás las cuatro horas de espera han sido demasiado... (92).

GUSTATIVA: En boca… qué barbaridad!! Otra obra maestra riojana del 64. Con una acidez descomunal y de extraordinaria amplitud. Ligeramente carnosito todavía con los taninos aún tintineantes confiriéndole estructura y  personalidad. La fruta omnipresente en varias formas, madura, en compota y escarchada, una delicia. Aromas retronasales de montebajo mediterráneo con notas fúngicas y animales marcadas. Paso por boca sedoso y suave, muy placentero con un post-gusto que nos encandila. Más fruta madura, higos secos y al final recuerdos persistentes amaderados del roble que perduran durante tres minutos y 35 segundos. Qué maravilla de vino, armonioso sobre todas las cosas, equilibrio y elegancia en estado puro. Otro gran representante de la cosecha del siglo XX en la Rioja, aportando otro granito de arena y re-confirmando por enésima vez que fue una añada muy especial, vinos con punch, delicados y con muchísima personalidad. Decir que habíamos probado algún 82 de Faustino y no nos acabó de convencer, pero esta botella ha sido apoteósica, néctar de Dioses, qué gozada amigos!! (96).

La RCP la dejamos en blanco por ser un regalo.

MARIDAJE: De nuevo tuvimos el placer de disfrutar de nuestro vinazo en tres ágapes. El primero consistió en unos entrecottes al tomillo con papas chaucha y mostaza a la antigua. Después acompañó un chuletón de 700 grs y nos la terminamos con un surtido de embutidos ibéricos, jamón serrano y queso curado de oveja. Excepcional maridaje con las dos carnes, apuntes sanguíneos y animales en absoluta armonía con las notas fúngicas y amaderadas del fantástico viejuno. Realmente estas veladas se tornan memorables, el disfrute es indescriptible lo cual nos mantiene enganchados al mundo viejuno compulsivamente. ¡¡ Moltísimes gracies Vicent !!

  1. #1

    Expatriator69

    Fotos:

    • Nuestro vinazo!!!

    • Nivel de líquido y corcho excelentes

    • Alucinante su color

    • A 17°C

    • Contraetiqueta

    • Con los entrecottes

    • Con el chuletón cuencano

    • Con el embutido ibérico

  2. #2

    Josep_Gallego

    Enhorabuena por el disfrute de un vino de la mejor añada del Siglo pasado, cada vez más difíciles de encontrar en tan buenas condiciones. Saludos!

  3. #3

    Expatriator69

    en respuesta a Josep_Gallego
    Ver mensaje de Josep_Gallego

    Muchas gracias Josep. La verdad es que mi amigo tuvo el detallazo de comprarla en una tienda especializada en Villarreal (creo...) y acertó de pleno. Ha sido una delicia, otra más!! ):
    Salud-os!!

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