Cordillera Carmenère 2008

Vino Cordillera Carmenère 2008

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
89
Puntuación Media:
7,8
Calidad-precio:
6,3

Bodega: Miguel Torres Chile
D.O./Zona: Valle de Curicó
País: Chile
Tipo de vino: Tinto
Crianza: Con crianza
Graduación (vol): 14,50%
Varietales: 100% Carmenère
Precio aproximado: De 5 a 9,9 €
Descripción
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Elaboración: Proveniente de viñas de Carmenère situadas en el Valle de Colchagua, Entre Cordillera, Zona Peumo. La vendimia se realizó el 19 de abril de 2008. El vino Cordillera Carmenère 2008 ha sido macerado durante 1 mes y fermentado durante 7 días a 28ºC. Posteriormente fue sometido a una crianza de 11 meses en barrica de roble francés nueva al 30% y de segundo año al 70%. Fue embotellado en marzo de 2009. Las viñas de Carmenère están situadas entre dos países y entre dos culturas, justo en los montes de la Cordillera del Valle de Maule, que establecen la frontera entre Chile y Argentina. Dichos ensamblajes de cordillera aúnan los privilegios de esta variedad, la Carmenère, pudiendo ofrecer un producto con identidad propia. Bien conservado mejorará en los próximos 7-9 años.

Varietales: 100% Carmenère

53 Opiniones de Cordillera Carmenère

F. Visual: Botella y etiqueta muy aceptables. Aunque el corcho parece bueno, largo y en buen estado, se ha roto al sacarlo. Estaba tan pegado a la botella que he necesitado el sacacorchos de láminas para soltarlo. Color picota intenso, con ribete granatoso. Capa media. En mi caso, aunque ésto depende de múltiples factores, poca lágrima, ancha, que apenas tiñe la copa.

F. Olfativa: Buena intensidad olfativa. A copa parada, primera impresión de guindas en licor, mentolados y vainilla. Después madera, ciruelas secas, herbáceo y cuero, pero como húmedo. A mi juicio predominan los balsámicos demasiado.

F. Gustativa: Baja acidez, algo amargo y astringente. Amable, ligero y más bien corto. Terroso.

Ha sido mi primera experiencia "carmenère". No sé si es este vino en concreto, la uva o yo, pero lo cierto es que no es de mi estilo.

La botella tiene una presentación perfecta para mí, por el vino que contiene y por la zona. Creo que más acertada imposible, contrastando el color oscuro de la botella con sus vestidos blancos y con su llama tanto en la cápsula, como reforzando el nombre de la bodega en la etiqueta frontal. La forma de la botella, más estirada que una bordelesa normal, contribuye a darle un toque de sofisticación. Una pena lo del corcho, de muy buena longitud, sólo mojado unos pocos milímetros pero se ha roto a pesar de intentar sacarlo con mimo.

Visual: Color picota oscuro, capa media alta, borde más cereza, no delata su edad, pocos tonos de evolución, solamente algún reflejo rubí. Lágrima fina y abundante de caída muuy lenta, que tinta ligeramente la copa, parece muy denso.

Olfativa: A copa parada presenta una intensidad alta, muy balsámico y especiado, con finas notas herbáceas, aceitunas (muy intenso y claro), pimiento, casís, alguna nota terciaria suave de cuero y carne, y tostados de la barrica. Al agitar la copa aparece una explosión de fruta sobre todo roja, pero con alguna negra, siguiendo las notas herbáceas muy presentes, y sus especiados y balsámicos. Alguna nota láctica más dulzona, fina crianza en barrica y los tostados. Punto mineral como pedernal. En mi humilde opinión está muy bien trabajada la crianza en barrica, completa, pero no se apodera del vino, que por cierto, tiene garra en nariz.

Gustativa: Entrada muy amable casi dulce, paso ligero, notas secantes bastante presentes, un poco verdes para mi gusto, algo de fruta y notas de crianza en barrica, muy herbáceo, con acidez más bien parca, final amargante y con puntas alcohólicas que producen cierta causticidad. En boca se apaga rápidamente, sacando algo de fruta y tostados, y esos herbáceos. En nariz me gusta mucho más que en boca, que la noto un poco rústica y algo agresiva.

Yo lo veo con una capa alta, bien cubierto con un color rojo picota maduro aunque aún conserva ribetes de tonos todavía violáceos, densidad apreciable.
Intensidad media, aromas iniciales de reducción, balleta sucia. Conforme se va abriendo aparecen notas de fruta madura, licorosa, con toques especiados de pimienta. Me parece también reconocer aromas de mineralidad.
Presenta una boca potente, amplia, con cuerpo y estructura. Fruta madura persistente y toques especiados sin destacar. Postguto largo y acidez ajustada
He aprovechado hoy para comer con este vino ya que tenía filetes de buey a la plancha y puedo decir que envolvía perfectamente la carne y entre ambos se ha creado una sintonía estupenda.

Veo un vivo rojo picota de capa medio alta, destellos cardenalicios, abundante lágrima densa y abundante, la verdad esperaba otro color como mas atejado, debido a su edad, pero bueno es lo que es.

En nariz es complejo intenso, notas vegetales, frutos rojos, cuero humedo, y especiado, conforme se va agitando aparecen nuevas notas torrefactos lacteos.

En el paso por boca con volumen medio, siento astringencia, bien de acidez, retrogusto muy vegetal, amargoso seco y algo corto, la buena sensacion que da en nariz no se corresponde con la cata en boca, esperaba más.

Es de un aroma profundo, si bien, en el inicio marca y mucho, una sensación animal que recuerda al cuero, casi mojado y a cuadra limpia, va disminuyendo conforme lo aireas y entones aparecen notas a alcanfor, aceituna negra, alpechín, hasta que se impone la fruta, con un fondo negro, bien maduro, a ciruela y de una fruta roja, cerezas picotas algo más viva y fresca. Hay un grato aspecto vegetal, a pimiento verde, pimentón y clorofila, muy latente, que se entre mezcla con un fresco aspecto balsámico, donde aparece el eucalipto dando profundidad y espacio a unas ricas notas a incienso, tabaco turco, y esparto. Al tiempo surge un casi delicado punto de fino tostado, respetuoso, bien integrado. De nuevo te envuelve en ese aroma profundo, algo denso, si bien la frescura sabe posicionarse en el conjunto, ganando por momentos.

En la boca es jugoso, fresco, sale el toque vegetal, potente, es un pimiento que va desde el verde al rojo, con un buen peso de la fruta, se muestra muy joven, concuerda más con su color que con lo apreciado en la nariz, descoloca, sorprende, puede defraudar, su supuesta ligereza, a mi me gusta. Porque hay una frescura frutal, vegetal, profunda, con un tanino maduro, es agradable, pasa de forma muy amable, sedoso, no llega a ser liviano o flojo, aunque los recuerdos de la nariz pesan y juzgan.
Conforme llegas al corazón de la botella el tanino se torna un poco más vivo, se agarra, lo cual complace, le dota de nervio, aunque dura poco, porque esa acidez jugosa, limpia y arrastra, resbala entre la boca. Mascas una cereza picota, tiene un puntito goloso, que resultara muy del agrado general. La madera ahora mismo sostiene, no marca, buen equilibrio, nos da notas de café, con un fondo de ligera terrosidad, apunte especiado. Veremos su evolución...

...teniendo en cuenta que es el primero que pruebo, pero pienso que es un vino que no compraría pues sugún mis gustos particulares, valoro mucho la fase gustativa, más que la olfativa, y en boca es corto, con notas amargas y herbáceas - que ya he leído son típicas de la variedad, lo de las piracinas y tal...algo parecido a los Cabernet muy concentrados.

Tiene un atractivo e intenso color cereza, de capa media-alta con un ribete ya en tonos rojizos, rubí, nada de violáceos como corresponde a un vino ya del 2008. Tinta mucho la copa y con buena lagrima. Es denso y lento en el bailoteo de la copa.

En nariz es bastante intenso, quizás media-alta intensidad, notas de fruta licorosa, como las guindas en licor, anisadas, como el pacharán, curiosa nariz. También notas especiadas, como de regaliz, cacao y mentolados o eucalipto.
Es muy complejo, hasta raro diría, teniendo en cuenta que no caté nunca una Carmenere así que no podría decir si este es su perfil típico.
Tiene madera tostada y torrefactos, como de café... Lo dicho, un curiosa nariz.

En boca es de entrada suave, fresco...sorprende para ser un 2008 y visto lo visto en las fases anteriores me esperaba más rotundidad, más potencia. Tiene buena acidez y aún cierta astringencia nada desagradable; final amargo y herbáceo. Un Poco corto en boca.

Diría que es un vino más para comer con él - como debería ser - que para catarlo a solas; cuando me encuentro un vino corto en boca siempre le busco algo para acompañarlo, aunque sea un trozo de queso, algo que le empuje, y cree algún tipo de sinergia.
En fin, que no tengo nada en contra de Chile, pero me gustan más los Torres españoles...incluso aquél Altos Ibéricos 2011, qué rico!!

Saludos

Guillermo Manuel de Villena
@guillermomdv

Visual_ Rojo picota de capa alta y ribete granate con ciertos recuerdos todavía violáceos, no denota la edad que tiene en mi opinión. El vino se muestra limpio y brillante aunque al estar sin filtar, como indica la contraetiqueta, y seguramente sin estabilizar por frío presenta unos curiosos precipitados casi esféricos de bitartrato. Lágrima abundante, densa, lenta y tintada.

Nariz_ Buena intensidad. Comienzan con fuerza las notas balsámicas y mentoladas y ligeramente vegetales que suelo asociar con esta variedad, aireándolo en la copa empieza a surgir una fruta negra bien madura, en sazón. La crianza me pareció muy bien integrada a pesar de estar presente, notas de café, cacao, tostados y ahumado con ciertos recuerdos de cedro. Al ir evolucionando parecen surgir algunas notas de esmalte de uñas.

Boca_ En la entrada comienza con buen volumen, pero en el paso de boca se cae un poco y más teniendo en cuenta lo que prometía la nariz y el primer ataque. Estructura media y acidez más bien ajustada que es compensada por las notas vegetales de la variedad que dan frescura a una boca que podría resultar algo pesada, los taninos están presentes, algo secantes y vegetales para mi gusto. Si bien es verdad que se comportaron mejor con algo de comida. Longitud media con muchos balsámicos , tostados y fruta negra.

Lo primero que destaco es que al descorchar la botella se rompió el corcho por su parte inferior, aunque logré sacar la otra parte sin más consecuencias. Puesto que nos ha pasado a casi todos, la justificación de la bodega es que ha habido cambios de temperatura en las condiciones de guarda antes de llegar a nuestras manos... ejem...

Color rojo picota, sólo por su ribete se denota su envejecimiento, brillante, lágrima gruesa y lenta que tinta la copa, capa sin lugar a dudas alta.
A copa parada, queda todo envuelto por guindas en licor y aromas vegetales (pimiento). Cuando aireamos sorprende su enorme intensidad aromática, es una explosión de aromas en la nariz. A medida que se va abriendo aparece mucha fruta roja madura, caramelo (piruleta y caramelos de violeta), tabaco, cuero, notas balsámicas, regaliz, especias (pimienta). Perfil aromático muy rico y complejo en matices.
En boca es equilibrado, con taninos sedosos, astringencia tan poco molesta que hasta es agradable, final amargoso pero con escasa intensidad y poco cuerpo. Retronasal donde reaparecen las notas amaderadas y especiadas y media persistencia.

Torres ha sabido sacar partido de esta Carmenère chilena. Me ha impresionado gratamente su potencia aromática y, aunque en boca se desinfla, merece la pena valorar el conjunto y disfrutar de este vino tan polivalente.

A través de tiendas online lo encuentro a un precio que rodea los 16 €.

Lo primero de todo: el corcho…. Como a muchos se me ha roto a falta de un centímetro, pero con un poco de maña (como Aurelio xD) lo he conseguido sacar, cayéndome un poco de “polvillo”.

Y no es un vino memorable. es diferente, pero no se quedará en mi recuerdo.

Rojo picota intenso, con ribete granatoso / asalmonado. Capa media /alta.
Brillante y de lágrima densa. Para mí sí que expresa su edad en la visual por esos destellos teja, amarronados. Aunque veo que aquí tenemos opiniones bien distintas.

En nariz a copa parada me aparecen notas de albaricoque. Poco a poco se abre y me muestra fruta roja, cuadra limpia (la de Arrutzi xD), cereza en licor... Después con más oxigeno, tabaco rubio, herbáceos, mentolados, pimienta, clavo, fruta roja madura y ese toque de aceite tan comentado. Más tarde se aprecian lácteos, pimiento verde, cuero...

Al pasar a la fase gustativa, se nota la astringencia marcada, pero nada molesta. Entrada potente, pero se diluye en el tiempo. Dulzón de inicio y luego más vegetal y amargoso después. Acidez justita, con toques torrefactos, mineralidad, pero unos verdores y balsámicos que le dan mucha vidilla.
Va ganando enteros y se torna goloso, jugoso, muy vegetal y ese toque mineral y metálico.

En resumen, un vino complejo, de una variedad que no conocía, pero que para mi gusto le falta “algo”… Y viendo el precio en Chile, me parece un poco subido a la parra (unos 13-14€ lo he encontrado). Y mi nota desde luego es más "a ciegas" al no haber probado otro vino de esta variedad, con lo que fluctuará en el futuro seguro.

De entrada, problemas con el corcho, se partió por la mitad, tuve la suerte de que fue un corte limpio, sin desmenuzarse, y con un poco de destreza y un mucho de cuidado y paciencia conseguí extraerlo entero.

Fase Visual: Brillante rojo picota con ribete violáceo, capa media-alta, lágrima densa que baja lentamente.

Fase Olfativa: Vino complejo, el primer aroma que detecto, a aceite o aceitunas (gracias Anubis7). A medida que se va abriendo aparece roja fruta madura, notas balsámicas (menta) y una fuerte presencia de aromas vegetales (hoja seca, tabaco, caja de puros...).

Fase Gustativa: Entrada dulce,cálida, glicérica, potente y frutal que enseguida se diluye como un azucarillo acabando con ese sabor más vegetal y amargo. Tanino bien integrado, astringencia que no molesta. Postgusto muy corto. Baja acidez. Personalmente, tras la fase olfativa esperaba más en boca, la sensación fue como un desplome de sabor.

Un vino que es un buen compañero en una comida pero que se queda corto para poder beberlo solo.

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