Restaurante Ca L'Angeles en Polop
  

Restaurante Ca L'Angeles

10
Datos de Ca L'Angeles
Precio Medio:
56 €
Valoración Media:
8.1 10
Servicio del vino:
7.8 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
8.6 10
Calidad-precio:
7.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Valenciana, Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 50,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Martes

Teléfono


10 Opiniones de Ca L'Angeles

Aprovechando unas jornadas de trabajo por la zona,y tras "estudiar"el local dode nos dejaríamos caer,decidimos-con gran aierto-por este bonito restaurante.
Toda la verdura procede sde su hueto,co lo que el sabor de la misma nada tiene que ver con la que acostumbramos tomar...rúcula,hoja de roble,etc que con un gran tomate pelado, piparras y encurtidos,hiciero presagiar una gran cena.
A continuación,media dcena de gamba roja,rica,en su punto;y una ventesca de negra-pescado de la zona-,que fue lo mejor de lo comido,excelente;que venía acompañada de esparragos calabacín,etc.
Para rematar un guiso de mero,que lo prsentaban envuelto en col con zanahria,cabeza de ajos,almendras...!quizás a mediodía,poceda mas!.
De postre,donde son especialistas,un extraordinario helado de ron con pasas,acompañado de as ccharitas de licor,y un merengue al centro,digno de las mejores pastelerías.
De beber,cervezas...un Rieslng-del que no recuerdo el nombe-y una de Colet Navazos 08....increíble!
Servicio exquisito...mejor imposible!!
!Qué ganas tengo que llegue dciembre para repetir!

Recetas de toda la vida con un toque de calidad y buen servicio. La artesanía extrema como puerta a la excelencia combinada con un gran equipo, una familia... Yo lo cultivo, yo lo recojo, yo lo preparo, yo lo cocino, yo te lo sirvo y tu lo disfrutas. Es como tener una abuela en el campo, una tía en el pueblo que cocina para nosotros cuando vamos a verla. Y que decir de Paco, el mejor anfitrión. El aspencat con salazones, los minchos son un lujo, los arroces caldosos, "amb fresols y nabs"... No te lo puedes perder. Si además vas en domingo, en el pueblo de al lado, en La Nucia, puedes visitar el rastro que ya se ha hecho una tradición. Y en el mismo Polop vas a beber agua de las fuentes y vas a subir al castillo o a la Iglesia para bajar semejante comida... Una gozada.

Todo arranca del principio: la tierra, el cultivo, la recolección, el animal, la planta, el árbol; luego hay que seguir esa línea y llegar a la cocina, al fuego, a la olla, a las manos que eligen los condimentos y las proporciones. Las manos, la mente, el amor. Yo le doy las gracias a la Sra. Ángeles, a su hijo Paco. Me emocioné en Polop, con el terciopelo del arroz, con los sabores paleolíticos, con lo que nos dieron de comer. Da igual lo demás: si alguien busca la verdad, alguna verdad, que venga aquí.
¿Qué diferencia este sitio de otros, de muchos, que invocan la Idea Suprema del Producto, la naturalidad, la vuelta a los sabores virginales, o cosas análogas? Creo que la ejecución, regida por la sabiduría. El concepto es fácil defenderlo, es casi una perogrullada. Pero ponerlo en un plato... En este restaurante la línea está trazada,es verdadera y perfecta y.. ejem, a mí me enamoró. La pericana(pimientos secos, pescado seco, maravillosa rusticidad) y la escalivada (berenjenas, pimientos, ahumados evocadores..), los salazones infinitos, ancestrales, la dulzura del tomate con las flores de romero, el cabrito lechal lechal ("antes de que empiece a ramonear"), cartilaginoso, el arroz con alubias, verduras (boniato, pencas.., todo de su huerta) y cerdo (costilla y manos) que no se me va de la cabeza, un terciopelo armonioso de sabores.
Además, a Paco le encanta el vino (también, creo, la literatura japonesa). Nos bebimos este vino, limpio y cristalino, que aguantó todo maravillosamente (tal y como nos prometió):
Luneau papin excelsior clos des noelles 2002 blanco - Región: loira;Denominación: muscadet de sevre et maine sur lie tipo: blanco variedad: melon de bourgogne

Es un local de finales del siglo XIX, con un recetario de principios del siglo XX y una técnica del siglo XXI. La estancia es muy agradable gracias al buen hacer del maitre Paco.
La bodega suficiente para acompañar los platos de mar y montaña que están muy bien representados en la carta, en la que destacan algunos platos típicos de la zona. La olleta de blat, los minchos, la pilota borda y los pescados autóctonos como la negra, o las carnes como el cabritillo con almendras. Los postres todos caseros y con la almendra como elemento casi necesario en la mayoría de ellos.
Una delicia para el paladar en un entorno acogedor.

http://www.ojoalplato.com/archives/1135

  • olleta de blat

Preciosa casa de pueblo restaurada, donde Paco ofrece lo mejor de la cocina de la zona; minchos, sesos de cabrito rebozados, -los mejores que he probado-, excelente raya de
playa, y una dorada que quizá fue lo más flojito de la cena.
De postre memorable codonyat casero con mermelada de higos y chocolate negro.
Carta de vinos suficiente, coperío y cubertería correctos.
Para beber, Dido; muy acertada la sugerencia.
Cafés y orujos para rematar la cena.
Muy recomendable.

Estupendo restaurante rural que todavía conserva la esencia de los platos típicos de la zona, ultimamente Polop y sus alrededores se han plagado de extrangeros, hamburguesas y perritos calientes; en Ca L´Algeles Paco te sabe cuidar, desde que entras hasta que sales con un exquisito servicio que si no fuera por la decoración, porque estás en una antigua casa de pueblo y porque estás degustando una pelota excelente, pensarias que estás en el Ritz.

Muchas gracias.

Estuvimos el sábado después de visitar Bodegas Enrique Mendoza. Lo de la bodega también es muy recomendable. Pepe Mendoza es un maestro. Vamos al restaurante. Comimos minchos, salmueras y pelota borde de entrantes. De plato principal un arroz meloso de raya. Para los postres: biscocho de chocolate, tarta de manzana, flan con almendras y milhojas de crema. Los vinos fueron Verdeval Especial y Cambra Minimum, para los postres DolÇ de Mendoza. Todo nos costó 60 euros por barba. Me encantó. Paco es un fenómeno. Muy bien. Sólo un detalle: me´hubiese gustado poder ver la carta.

Es altamente recomendable, no solo por el entorno en el que se encuentra que es lo mas bucolico que os podais imaginar (en un dia lluvioso como hoy, los colores del Ponoig hacen de este entorno una poblacion de ensueño alpino.

Ca L´Angels es una casa, desde que entras te encuentras en una casa, con varias habitaciones acondicionadas como comedores, con lo que el ruido cuando hay varios comensales se disimula.

Maravillosa la cocina de la Sra. Angels, y el trato exquisito de Paco (hijo de Angels) que tiene alma de poeta al explicarte la carta y sugerirte los caldos, y que esta al pie del cañon hasta que te recuerda que él tambien tiene familia (ya que las 18:00 es hora de retirarse), aconsejando los mejores manjares, desde el espencat, los mintxos, el atun seco casero, los riñones y sesos de lechal , la olla de blat (trigo), la "pilota"....
y todo ello regado con los mejores vinos de Enrique Mendoza, servidos en su punto ideal de temperatura. Realizamos una verdadera degustacion de casi todos los Enrique Mendoza (Enrique Mendoza Chardonay para empezar, Merlot de Mendoza, Peñon de Ifach, Santa Rosa 2001 - guardado en lo mas hondo de la bodega -, Moscastel de La Marina, y para los postres el Dolç tambien de Mendoza).

Todo exquisito, y con un trato inigualable. Para repetir. Relacion calidad precio perfecta, ya que para lo que comimos y bebimos, resultamos a una media de 60€, pagados mas que a gusto.

Casa de pueblo antigua, decorada con fotografías familiares de época distribuida en varios comedores.

La carta no existe (o al menos no la enseñan), es cantada por, el Maitre y propietario Paco (con su voz melodiosa, embelesadora, casi radiofónica) basada en la cocina de mercado o de temporada con un recetario que podríamos clasificarlo de “clásico de la zona” y que se sustenta sobre todo en la calidad del producto. Las raciones son abundantes y de buena presentación: diversos entrantes, elaboraciones de carne, de pescado y el apartado de postres es variado y casero. Vajilla y cubertería suficiente (aunque no a la altura del nivel económico final). El servicio es atento y dispuesto.

Tampoco existe carta de vinos, pero las referencias que te aconseja son interesantes y demuestra un interés y conocimiento por este mundo. La cristalería es adecuada (Rona), aunque no al nivel de precios del local. Precios de tienda x 1.50. El servicio es dispuesto y atiende a solicitudes de decantación, enfriadores, cubitera, etc., pero sin excesivos formalismos.

Precio medio por comensal: 65 euros, incluido vino e impuestos, me parece algo caro, aunque tal vez las cigalas y gambas rojas a la plancha encareciesen un tanto la cuenta.

En un entorno natural muy atractivo se encuentra este restaurante familiar. Tiene el encanto de ser una antigua casa de pueblo adaptada. En él Paco, el hijo de la cocinera Angeles, te cuenta las opciones que hay en la carta (que no te deja ver). Ofrecen buenos platos de la zona (espencat, mintxos, salazones, olleta de blat, pilota de carn, cabrito, etc.) y pescados de calidad, acompañados de buenas rebanadas de pan casero.
La oferta de vinos es interesante ya que Paco tiene muchas inquietudes en este campo. La cristalería también es bastante buena. En definitiva, una opción de cocina honesta muy recomendable en la zona, tan plagada de restaurantes turísticos sin personalidad propia. A mejorar: permitir que el comensal pueda ojear la carta de platos y vinos.

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