Restaurante Ca Pepico en Meliana

Restaurante Ca Pepico

Datos de Ca Pepico
Precio Medio:
39 €
Valoración Media:
8.2 10
Servicio del vino:
9.1 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.6 10
Calidad-precio:
8.6 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Meliana
Dirección: Mediterráneo, 1 (Barri Roca)
Código postal: 46133
Tipo de cocina: De mercado, Valenciana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Martes noche y Domingos. Vacaciones: 15 agosto a 15 de septiembre. Se admiten reservas.

Teléfono


122 Opiniones de Ca Pepico

Fuimos viernes a mediodía, restaurante espacioso y muy luminosa. Decoración rústica que respira aires de antaño con algún toque más contemporáneo.

Probamos la cerveza Rosita que personalmente me pareció espectacular. Sala muy bien dirigida por el dueño, sin prisas y sin pausas, nos aconsejó otra cerveza (Alto de Vuelo) que volveremos sin duda para probar.

En cuanto a la comida todo clásico y soberbio. Unos buenos entrantes con soberbios platos principales. Especialmente recomendables las tellinas y el calamar plancha de playa fresco como pocos.

Siguiendo los consejos de un forero al que sigo a menudo me pedí el atún con pisto y, como bien reza su crítica. El pisto vale una visita por sí solo.

De vino tomamos un Montsant muy bueno pero del que desgraciadamente no recuerdo el nombre.

Mención aparte merecen las tartas y los postres. ES PEC TA CU LA RES!!!!!!!!!!!! Nos comentaron que la repostería las hace su mujer que tiene confitería propia. La mejor capuccina y la de chocolate increíble.

Nos invitaron a un vino semi dulce de Lanzarote muy curioso y con el chocolate un PX soberbio.

ENHORABUENA.

Tuve la suerte y el privilegio, a principio del verano, una de esas noches en que el airecillo que nace en el Mediterráneo,te acaricia suavemente. Podía sentir mi mar y su aroma cerca, muy cerca. Era una noche muy especial para mi, y la completó este hermoso lugar, con sus sabores y su gente, este hermoso lugar donde uno acude cuando quiere disfrutar de la buena mesa y de esa bella sensación que sin saber como, te hace sentirte de nuevo en casa. A pesar de ser parte de este paisaje y sentirme parte de sus costumbres, sus colores,os he de constatar que estos duendes de la huerta, capitaneados por Pepe, hicieron sentir en mi, ese preciado tesoro que nos empeñamos en buscar y buscar, olvidando que a veces, algunas veces, está ahí, a nuestro lado.
La belleza de los aposentos a nuestra llegada, al descender de nuestros caballos, ya nos hacía presagiar una velada diferente. El cálido fuego de las antorchas, el blanco pulcro y limpio de las mesas,ese aroma de mar y huerta entremezclado que sólo los lugareños podemos setir, y la predisposición de los anfitriones dispuestos a darlo todo...
Las viandas y los vinos siguieron la armonia impuesta por este señor empeñado en hacer las cosas bien en un mundo irregular y pequeño para sus dotes. No seré yo quien ose decir que estas tierras deberían alzarse y clamar a gritos que esta mezla de posada, taberna,casa de comidas ardiente de sabores, sensaciones y aromas una vez más hechizó a mi señora, a nuestros invitados y a un servidor que más pendiente de vivir y sentir, les remite la eterna frase del viajante agradecido, i un par de copas para mantenerlas siempre medio llenas:En el nombre de mi señor ,de mi señora y en el mio propio.GRACIAS, GRACIAS.

Cada vez me resulta de mayor utilidad el portal de verema para disfrutar de buenos restaurantes y este ha sido un buen ejemplo.
Local antiguo y con mucho encanto, aunque un poco dificil de encontrar.
Unas anchoas correctas y unas excelentes croquetas de bacalao. El calamar tierno, pero con exceso de pimenton que le perjuduca. El all i pebre muy bueno.
En los segundos junto a un brillante plato de longanizas y unos acompañamientos de pisto (extraordinario) y morcilla con patatitas, unas chuletas y un figatell correctos`pero muy escasos de cantidad.
Mencion especial a una cuidada carta de champagnes y de blancos, aunque deberian ampliar un poco la carta de tintos.
Tomamos un Andre Clouet Millesime sensacional (41 euros).

Me a parecido un restaurante muy correcto i con unos vinois extraordinarios en calidad precio.

Cuando un restaurante (y mas en estos tiempos de crisis) siempre esta lleno no puede deberse a una sola causa. Creo que Pepico abarca todos los parametros necesarios para hacerse un hueco como restaurante de referencia. Excelente materia prima, trato culinario del producto honrado y profesional, servicio de sala amable, atento, diligente y rapido, carta de vinos innovadora , meditada, pensada, original y basada en principios solidos. Si a todos estos factores se le añaden precios contenidos ( o muy contenidos en determinadas ocasiones) el resultado no puede ser otro que el exito.
Para mi es un restaurante que , en primer lugar y como premisa fundamental, te hace sentirte como en casa. Es un trato directo, afable y familiar. Y esa sensacion sigue con la comida . Su carta es comida clasica valenciana sobre una base de calidad. Como entrantes tomamos :Croquetas de bacalao con sabor autentico y tradicional que nos rememoran a la infancia, calamar en el que cada bocado sientes el sabor de la playa, clochinas excelentes de sabor y sardinas a la plancha con escamas de sal en su punto perfecto.
De segundo blanco y negro con pisto y entrecot del Valle del Esla con pisto. Carne tierna, jugosa , que se acercaba a la textura de la mantequilla. Y merece mencion aparte el Pisto. Para mi el mejor pisto que he tomado nunca. El sólo ya podria ser un plato y un plato de lujo.
Surtido de quesos artesanos con liderazgo por parte del Stilton.
De postre sorbete de mandarina y flan de leche merengada. Pasteleria de alto nivel con sabores netos.
Servicio de vino de la mano de Pepe Ferrer. Con eso está todo dicho. Un autentico crack en este tema.
En resumen restaurante en el que prima por encima de todo la sencillez, la humildad, el trabajo, la profesionalidad y el afan de superacion. Cocina clasica de la tierra junto a un servicio del vino de vangardia total. El resultado :Lo excelso
El precio es sin vinos

Cena de pareja el sábado noche "a la fresca" de la calle. Inmejorable temperatura, lo que hizo que estuvieramos muy a gusto, tanto por ello como por el trato del dueño y del camarero que nos sirvió.
Tomamos anchoas (buenas), croquetas de bacalao (muy buenas), salteado de calamarcitos con ajitos y habitas (muy muy bueno) y caracoles (bien, pero demasiado picantes para mi gusto). Como plato principal el tan recomendado taco de atún, con huevo pochado y pisto (excelente).
De postre, tarta de vainilla con manzana y piñones, muy ligera, que nos encantó, yo por lo menos hubiera pedido otro trozo, pero hay que cuidarse.
Para beber nos tomamos un Almoroig, de Muro de Alcoy, nuevo para mí, que estaba bastante bueno, fresco y con un toque afrutado. Me gustó.
Volveré seguro, la calidad y el trato fueron excelentes y de precio bastante bien.

Local tradicional, con buena instalaciones y bien equipado, con respecto a las mesas, vajillas y copas. El servicio del vino impecable, con muy buen asesoramiento. Me aconsejó un vino más económico que los que yo andaba barajando. Muy buena elección por su parte, un Mengoba 2007 Bierzo, con siete meses de crianza sobre lías con batonage semanal. Variedades godello y doña blanca, también conocida como valenciana.
De aperitivo nos sirvieron una vichyssoise muy rica, luego tomamos una anchoas, unas croquetas de bacalao exquisitas y acabadas de hacer, unos calamares, tiernísimos, con ajos tiernos y habitas y unas clóchinas, que ahora empieza la temporada.
De plato principal taco de atún con huevo escalfado sobre pisto. Muy bueno.
De postre tarta de café y moka, de la pastelería Quatre Cantons de Moncada. Estupenda y eso que yo no soy de dulces.

http://www.ojoalplato.com/archives/1619

  • Tarta de café

    Tarta de café

Pequeño negocio familiar que empezó hace muchas decadas como abacería o ultramarinos y que se ha convertido en un restaurante referente de la cocina tradicional valenciana.
Local entrañable, un poco a desmano, con cuidada vajilla, copas de vino Riedel, correcta separacion de mesas, buen servicio de sala y amplio abanico de espirituosos.
Las riendas las lleva Pepe Ferrer, nieto del fundador. En su trato, sus detalladas explicaciones, su preocupacion por lo que sus comensales sienten, el mimo que tiene con el vino y su dedicación para tener una cuidada y sorprendente bodega, .. se percibe que es un enamorado de su trabajo. Probamos la sepia plancha (muy rica), las croquetas de bacalao (sabrosas y originales) para seguir con dos tipos de arroces, uno caldoso marinero y otro al horno con ropa vieja. Ambos muy logrados. En lo referente a la bebida, nos sorprendió de aperitivo con una cerveza artesanal valenciana, muy conseguida excepto en el nombre (sigo creyendo que "Altura de Vuelo" evoca a un club de avionetas antes que a una cerveza) y un blanco sobre lias del Bierzo, Mengoba. No pudimos con el postre pero si con un excelente ristreto. Esta subida al monte de los sentidos tuvo un coste de 34 euros por persona. Excelente RCP.
Un restaurante para recomendar, fundamentalmente, por tres magníficas cualidades: Calidad de la materia prima, Honestidad en lo que se ofrece y Justiprecio en lo que se cobra.

Después de leer todos los comentarios acerca de este restaurante y que varias personas que para mí tienen muy buen criterio a la hora de elegir me lo recomendaran, por fin pude ir.
Realmente todo lo comentado y leído es cierto.
Entorno: bonito lugar cercano a la ciudad de Valencia y entre huertas, pero que además tiene una excelente comunicación a través del tren de cercanías. El local de corte clásico y muy valenciano, muy bonito, con los techos muy altos.
El servicio muy atento en todo momento e intentando cubrir las expectativas de los clientes, recomendando con gran acierto que comer y beber.
Nosotros pedimos unas entradas, croquetas de bacalao exquisitas, calamar a la plancha muy bueno también y ensalada de tomate trinchado y ventresca, espectacular.
Luego pedimos un plato de pescado el atún con huevo que tanto me han recomendado y la verdad impresionante, y arroz con pato. De postre pedimos tiramisú.
La carta de vinos nos comentó que era provisional ya que estaba elaborando la nueva pero me sorprendió la gran cantidad de referencias tanto nacionales como extranjeras. Como luego teníamos que volver a trabajar pedimos vino por copas muy buena opción y nos dejamos aconsejar tanto en el blanco como en tinto, realmente nos sorprendió.
Resumiendo un excelente restaurante, excelente ubicación, excelente trato a la cocina valenciana con un toque de elaboración y referente del vino.
Era un miércoles a mediodía y el restaurante estaba lleno, algo que dice de su buen hacer.
Para mí la relación calidad precio es muy buena, repetiremos seguro con más tiempo y posibilidad de degustar sus vinos.
El precio es sin vinos, pero incluyendo la cerveza y el agua

Viernes noche y lleno hasta los topes. Hacen dos turnos (21:15h y 23h) nosotros teníamos el segundo. Cuando llegamos, nos hicieron esperar, pero no tardaron mucho en darnos mesa.
Pedimos unas bravas (regulares) y unos chipirones con habitas (bien de sabor), pero sorprendentemente, con un dedo de aceite en el fondo de ambos platos, por lo que la última capa estaba casi ahogada en dicho aceite. La sepia con salsa verde, muy bien, como siempre, pero con una ración quizás algo escasa para el precio. De plato principal bacalao rebozado con una guarnición de pisto de tomate, pimiento y tollina, perfecto el punto del rebozado y del pisto.
Imprescindible acabar con una (y si puede ser varias) de las tartas caseras. Ofrecen también algunos sorbetes originales y bien elaborados.
El servicio tanto de sala y como del vino, siguen siendo irreprochables.
Conviene repasar la cuenta, ya que a nosotros nos cobraron platos que no habiamos pedido.
El precio es sin vino

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