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Verema cata los vinos galardonados en el XXV Certamen de Calidad DOP Jumilla

En Verema tuvimos el privilegio de catar una representación significativa de los vinos jumillanos. Probamos los vinos ganadores del XXV Certamen de Calidad de la DOP Jumilla celebrado el pasado mes de junio en el Centro de Interpretación del vino “ El Arsenal” de Jumilla

Es un certamen que “nació como una herramienta con la que incentivar a las bodegas en su incursión en un sector de comercialización inhóspito hasta esa fecha para la DOP: el embotellado de sus vinos de calidad”.

Se celebra anualmente y es en la actualidad el reflejo de la DOP puesto que participan prácticamente todas las bodegas adscritas, en la actualidad 43. Cada bodega presenta muestras, las cuales en varias jornadas, serán analizadas por un Panel de Catadores expertos y pertenecientes al sector del vino nacional.

El certamen comenzó con la degustación de los vinos tintos jóvenes 2018, seguidos de los vinos con madera de 2016 y anteriores. En una segunda ronda se probaron los vinos blancos y posteriormente los vinos crianza, aquellos de poseen un total de 24 meses de guarda, con un mínimo de 6 meses en madera. La cata de los vinos continuó durante un segundo día, donde los miembros del jurado probaron los vinos que participan en el resto de categorías.

Se trata de vinos que muestran la diversidad y el potencial de la uva Monastrell y de las variedades foráneas que han conseguido adaptarse con éxito al entorno.

En Verema pudimos catar junto a uno de nuestro Paneles de Cata los vinos ganadores del Certamen de este año. 

¿Cómo son los vinos de la DO Jumilla?

El Pliego de Condiciones de la Denominación establece que los vinos amparados por la misma han de presentar unas cualidades organolépticas de calidad para el consumo en cuanto el color, aromas y sabor en función de la tipología de vino y de la edad/crianza. En la legislación existe una pequeña descripción que tiende a los siguientes rasgos:

Vinos Tintos. Protagonizados por la uva Monastrell. Pueden complementarse los vinos con otras variedades como la Cabernet sauvignon, Merlot o Cencibel pero siempre con mayoría predominante de la variedad Monastrell

Los vinos tintos jóvenes, son expresivos e intensos tanto en coloración como en aromas destacando los recuerdos a frutos negros maduros. El color de los vinos suelen intensos con una capa media-alta: púrpura con ribetes morados-violáceos. En boca son vinos de gran viveza y estructura. Los tintos de crianza, son iguales que los jóvenes tanto en color como en aromas pero en boca son vinos carnosos, de gran volumen, complejos y con la crianza bien integrada y equilibrada.

Vinos Blancos. La variedad principal para la elaboración de los vinos blancos en Jumilla es el Airén. Su coloración es amarillo limón con destellos verdosos o con una tendencia hacia el amarillo pálido. El abanico de aromas es frutal y fresco, franco e intenso. En boca suelen ser vinos ligeros, con frescura y acidez en boca.

Vinos Rosados. Se obtienen a partir del estrujado de la uva, principalmente de la variedad Monastrell y maceraciones cortas junto a la pulpa y el hollejo. La coloración de los vinos rosados de Jumilla son luminosos, brillantes, limpios con un atractivo color rosa frambuesa con matices y reflejos violáceos. Son vinos con una nariz donde predominan la fruta roja y las flores, elegantes y frescos. En boca son sabrosos, con volumen persistentes y buena acidez.

Vinos Dulces Naturales son vinos tradicionales de gran calidad.

Los vinos  del certamen por categorías

 Vinos Blancos

Vinos Rosados

Jumilla, blancos y rosados

 

Vinos Elaborados sin contacto con madera 17 y 18

jóvenes sin contacto con madera

 

Vinos Contacto con madera

cata jumilla

Vinos tintos Elaborados en Contacto con madera, 16 y anteriores

vinos jumilla 7

Vinos tintos Crianza

Vinos tintos Reserva y Gran Reserva

Vinos Dulces

jumilla crianza, reservas y dulces

 

Saber más sobre la Denominación de Origen Jumilla

 

La Denominación de Origen Protegida Jumilla fue reconocida como denominación por el Ministerio de Agricultura en 1961. Es por tanto una de las denominaciones con más antigüedad del panorama nacional. En la actualidad abarca los viñedos situados en los municipios colindantes entre la Región de Murcia y Albacete, al Sureste de la provincia castellana. A lo largo de los municipios de Hellín, Albatana, Ontur,Tobarra, Fuenteálamo y Montealegre ( Albacete) y en Jumilla (Murcia) se extienden las 21.000 hectáreas de vid concentrándose un 44% en Jumilla.

mapa denominación DO Jumilla

 

Los viñedos de la zona de producción de la Denominación de Origen Protegida Jumilla se cultivan sobre suelos que son mayoritariamente pardo-calizos, mollares con costra caliza y pedregosos. Según se especifica en el Pliego de Condiciones son suelos que se caracterizan por los siguientes aspectos:

  • Textura limo-arenosa

  • Elevada permeabilidad y aireación.

  • Alto contenido en calcio lo que aumenta la actividad microbiana

  • Pobres en materia orgánica y rápida degradación de la materia misma.

  • pH moderadamente alcalino y salinidad baja

Suelos bañados por un clima mediterráneo árido con influencia continental debido a su situación geográfica. La denominación, como hemos comentado, está en una zona fronteriza de comunidades: Murcia y Castilla la Mancha. Esta zona del sudeste peninsular se conoce con el nombre de Altiplano Levantino, una zona de transición orográfica entre la llanura manchega y el suave terreno levantino- mediterráneo, por lo que los viñedos pueden encontrarse sobre unas serranías no muy elevadas compuestas por valles escalonados y ondulaciones suaves, con unas altitudes comprendidas entre los 300 y 900 metros de altura sobre el nivel del mar.

Por este motivo el clima que nos encontramos en la zona de la Denominación de Origen Protegida Jumilla presenta rasgos continentales pese a su proximidad al mediterráneo. Es un clima de rasgos seco, puesto que no existe una pluviometría regular a lo largo del año, suelen recoger unos 300 litros por metro cuadrado anuales concentrados en formas de lluvias torrenciales en otoño y en ocasiones en abril. El clima es muy cálido porque las temperaturas oscilan en torno a los 40 grados en verano y son frías en invierno aproximándose a los -10 ºC, periodos de heladas y fuertes rocíos en ocasiones, y con una media general anual de unos 16º-17º C.

Las horas de sol de la zona giran sobre unas 3.000 horas de sol al año, junto a un clima adverso, seco y con escasez de agua y, por tanto, con mínima disponibilidad de agua para el riego. Esto hace por un lado que la viticultura tenga poca preocupación hacia enfermedades criptogámicas como el Mildium y el Oídio.

La variedad que mejor se ha adaptado a este entorno hostil de escasez de agua y gran cantidad de horas de insolación es la variedad Monastrell.

  • Variedades tintas: Garnacha Tintorera, Cencibel, Cabernet Sauvignon, Garnacha, Merlot, Syrah y Petit Verdot siendo la variedad principal la uva Monastrell, quien abarca el 80% de la superficie vitícola cultivada.
  • Variedades blancas: Airén, Macabeo, Pedro Ximénez, Malvasía, Chardonnay y Sauvignon Blanc, Moscatel de grano menudo y Verdejo.

Variedades de uva a partir de las cuales se elaboran vinos de relevante calidad, amplios, carnosos, de buena riqueza alcohólica y acidez, armonizado con un potente carácter de frutas maduras y una astringencia bien integrada de larga capacidad de envejecimiento.

Vinos que desde tiempos remotos se vienen elaborando en la zona, pues civilizaciones pasadas trabajaron la tierra y vinificaron sus frutos: fenicios, griegos, romanos, íberos, etc. Poblaciones de economía agraria que cultivaban la clásica trilogía: cereal, vid y olivo acorde con el tipo de clima, terreno y necesidades del momento. Esto se ha podido demostrar a partir del descubrimiento de una serie de pepitas de Vitis vinifera en el año 1978, un hallazgo relevante pues aparecieron también diversos restos arqueológicos ligados al mundo del vino, como unos pendientes de oro con forma de uva datados del siglo IV a.c.

Logotipo DO Jumilla

Para rendir homenaje a esta larga trayectoria vitivinícola, cultivando y elaborado vino, pese a que solo desde el año 1961, los vinos obtenidos son amparados por el sello DO Jumilla, el Consejo Regulador ha adoptado la forma de dichos pendientes como símbolo de la Denominación. Es para ellos la imagen que mejor representa a una tierra, a viticultores y bodegueros que continúan manteniendo y trabajando esta actividad que ha permanecido vigente a lo largo del tiempo.


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