Vino Sangre de Cristo

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
  -
Puntuación Media:
  -
Calidad-precio:
-

Bodega: Bodegas Ferriño
D.O./Zona: Valle de Cuatrociénegas, Coahuila
País: México
Tipo de vino: Tinto
Graduación (vol): 12,0%
Varietales: Tinto dulce a base de: Lenoir 70% Rosa del Perú 30%.
Precio aproximado: Menos de 5 €
Otros usuarios han comprado estos vinos
Descripción
Otros vinos catados de esta bodega

Elaboración: De 6 a 12 meses en barricas de roble, de 2 a 3 meses en tanques de acero inoxidable y posteriormente se embotella.

Varietales: Tinto dulce a base de: Lenoir 70% Rosa del Perú 30%.

1

Opiniones de Sangre de Cristo (Valle de Cuatrociénegas, Coahuila)

Añadir valoración
Sangre de Cristo (Valle de Cuatrociénegas, Coahuila)
Calidad-Precio: - 10 - 10
Capitaine Tomate

Capitaine Tomate 12/01/11 01:49

Fecha cata: 12/01/11

Según la ficha técnica, el Sangre de Cristo, es un vino de mesa mexicano elaborado desde el siglo antepasado con uva Lenoir y Rosa del Perú, estas variedades de uva le transmiten características: afrutado y dulce. Es marca registrada de Bodegas Ferriño, S.A. de C.V. y el orígen de esta marca se encuentra en Italia, donde existe un vino de mesa "Lacrima Cristi" o "Lágrima de Cristo", el Sr. Ferriño haciendo remembranza a su país natal, llamó "Sangre de Cristo" al vino que comenzó a elaborar en Cuatrociénegas, Coahuila.
Este vino es una referencia obligada de quienes hacen alusión a los vinos mexicanos del pasado. Aún y cuando pasa por barrica, prefiero marcarlo como un tinto sin crianza.
En esencia el Sangre de Cristo es conocido como un vino de consagrar, pero como comentaré este tinto resulta más en un líquido digno de un exorcismo. Color lila sangría señorial con hielos (con todo respeto para ese refresco gaseoso mexicano). Aromas de fruta escasa que con el tiempo van adquiriendo tonos de cigarillo mojado -algo así como las colillas de Dirty Harry arrojadas al drenaje en medio del aguacero. En boca la entrada dulzona no le hace deporable en primera instancia, pero en pocos segundos el líquido pierde el tono y termina por ser cansino, sintiéndose fuera de lugar en un mundo en donde no fue hecho para ser bebido directamente de la copa, sino revestido de otros elixires frutales, acaso caminando entre las aguas de una sabrosa limonada y como una seria alternativa a las cajas de Don Simón.
En este caso no pongo nota. No puedo ni encuentro escala. Beber Sangre de Cristo no es para cualquiera, es ante todo un ejercicio insobornable de la locura o de la osadía más desmesurada. Tras la experiencia descrita, yo renuncio a lo uno y a lo otro, pero habrá quienes se atrevan. Siempre los habrá. Qué Jesús los coja confesados.

Verema.com utiliza cookies propias y de terceros, con ellas obtenemos información sobre tus pautas de navegación y así podemos ofrecerte una mejor experiencia de uso y servicio mostrándote información relacionada con tus preferencias e intereses. Si continúas navegando aceptas nuestra política de cookies.