Restaurante Bar Yagüe

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Datos de Bar Yagüe
Precio Medio:
23 €
Valoración Media:
7.3 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina:
Precio desde 19,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


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Opiniones de Bar Yagüe

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Bar Yagüe
Servicio del vino: 7 10
Comida: 7 10
Entorno: 5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
7.0 10
Joseangel

Joseangel 31/10/12 17:05

Fecha de visita*: 27/10/12
Precio por persona: 20.0

Buscando en Verema un restaurante en Cuellar donde comer después de visitar dicha localidad, de gran interés monumental, veo que a pocos kilómetros existe un local que sale muy bien parado tras la visita de dos ilustres de este foro, por lo que no me lo pienso dos veces y llamo para reservar. Llegamos al bar antes de la hora y mientras nos preparaban la mesa tomamos en la barra una copa de Rueda acompañada de un delicioso verdel en escabeche. Al poco sale el dueño, Santos, y nos conduce a la mesa del fondo de su diminuto comedor, nos enciende la televisión y les deja el mando a distancia a mis hijas para que vean lo que quieran. Por si teníamos alguna duda, ya desde el principio queda claro que estamos en un local atípico. No hay carta ni de comida ni de vinos, por lo que decidimos ponernos en manos del dueño, que con nuestro permiso nos saca lo que le parece:
-Patatas a la importancia: nada más las que me hacía mi abuela se aproximan a éstas
-Croquetas de atún: muy cremosas y de buen sabor
-Escabeche de palometa: con el toque exacto de vinagre para no enmascarar el sabor del pescado
-Carrilleras de cerdo escabechadas: buen sabor, aunque cortas de cocción para mi gusto
-Revuelto de champiñones: aunque lo sirven con el huevo totalmente cuajado, estaba muy rico, con los champiñones plenos de sabor
-Flan de huevo: cuando un postre como éste se elabora con huevos y leche de calidad el resultado puede ser, como fue el caso, sublime
-Yogur natural con confituras: elaboran ellos mismo el yogur, utilizando leche fresca, que acompañan de confituras de membrillo, calabaza y tomate verde.
Para mis hijas les pusieron arroz blanco con tomate natural y huevo frito. Lo probé y estaba a la altura de todo lo demás. De postre, para ellas, unos helados industriales.
Para beber Santos nos sugirió varias vinos, decantándonos al final por un Balorio 2007, tinto del Bierzo que no conocía y que resultó una buena elección.
Acabamos la comida con un par de cafés, de un nivel que ya quisieran muchos restaurantes. La cuenta no llegó a 70 euros, incluyendo la botella de vino y la consumición inicial de la barra.
En resumen, una experiencia muy gratificante que habrá que repetir.

Bar Yagüe
Servicio del vino: 7 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
7.4 10
Calvito

Calvito 10/10/12 18:59

Fecha de visita*: 05/10/12
Precio por persona: 19.0

Ni falta que le hace. Es un bar de esos que te reconcilian con los taberneros de toda la vida de Dios. De esos que saben lo que tienen, que atienden como a los de casa aunque no te hayan visto jamás y de los que te despides con la pena de vivir a 400 km.

Cinco personas, cuatro adultos y una niña, nos pusimos a comer en la mesa del fondo, como en una cueva fresca, lo que quiso Santos, lo que había en la cocina.

A la cria le pusieron un plato de pasta con mejillones y calamar que era la comida de la cocina, y que le gustó.

Escabeche de palometa. Excelente, suavisimo, en su punto justo de acidez.

Escabeche de carrillera de cerdo. Muy bueno, más cercano a guiso que a escabeche, se derretia en la boca.

Croquetas de bonito. Los que las comieron dicen que muy buena bechamel aunque con poco sabor a bonito. Desaparecieron.

Revuelto de champiñones, frescos, por supuesto. Se pidió no muy jugoso y, pese a eso, es uno de los mejores revueltos que he tomado en años, abundante, pleno de sabor, muy rico.

Queso fresco con membrillo. El queso les gustó, el membrillo muy bueno.

Tres bolas de yogur de la zona con confituras de tomate verde, cerezas, melocotón y una cuarta que no recuerdo. Tanto el yogur como las confituras, de primerisimo nivel

Media botella de Viña Sastre crianza, riquísimo.

Una botella de Albariño Do Ferreiro, lo mismo.

Una botella de vino dulce que creo recordar que hacen los de Ossian, tipo Riesling dulce, en botella pequeña, sin marca, experimento por lo visto de la bodega, que Santos sacó para probar y que estaba de muerte, dulce sin empalagar, fresco, redondo. Mejor en boca que en nariz donde se olian manzanas verdes. La sacó para probar, digo, y la probó y la botella corrió por cuenta de la casa.

Igual que probó el Do Ferreiro, porque al estar yo sirviendo unas copas, se acercó el con una y me pidió una cata que, por supuesto, le serví.

Y hablamos un rato de vinos, y de que luego iba a comer un tal Rafael Moneo, y pagamos y nos fuimos.

El total de la factura, incluidos seis euros de unas cañas en la barra antes de comer fué de 95 Euros.

Si, no hay error.

Bar Yagüe
Servicio del vino: 7 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
7.4 10
EuSaenz

EuSaenz 29/05/12 09:49

Fecha de visita*: 27/05/12
Precio por persona: 30.0

El Bar Yagüe es uno de esos locales solo conocidos a través del boca a boca. Se encuentra en la Plaza Mayor del segoviano pueblo de Bernardos y su aspecto no engaña, es un bar de pueblo, limpio, amplio, con su buena barra y su espacio para unas cuantas mesas. Dentro hay un pequeño comedor que aloja dos o tres mesas más, que hay que reservar y donde se está muy a gusto, resultando acogedor.

Si este local tiene justificada fama es por Santos y Casilda, la pareja que lo regenta. La cocina de Casilda es un homenaje a la sencillez, guisos caseros plenos de sabor, ejecutados con maestría, que son capaces de transmitirnos el amor a una cocina y a una tierra. Sus escabeches son un espectáculo tanto si son de pescados (palometa) como si son de carnes (carrillera ibérica), son frescos, delicados, equilibrados, una delicia. Y qué decirles de sus revueltos y tortillas, un revuelto de espárragos silvestres de la zona o una sencilla tortilla de atún, huevos de verdad, jugosos, para mojar pan. El bacalao rebozado es sencillamente el mejor que hemos probado nunca, el punto del pescado, su jugosidad, el toque esponjoso, cómo se deshace en la boca, en fin, un bocado de altísima categoría. Y sus asados, en especial el típico “parro”, un pato criado en semi-libertad, habitual de la zona también son más que destacables. Y fama tienen igualmente sus “pollos puteros”, pollos de pequeño tamaño y fibrosa textura que probaremos en una próxima incursión. Todo esto sin tener en cuenta los postres, un arroz con leche sencillamente perfecto y un tiramisú que no quiero ni contarles, oiga, cremoso, delicioso, orgásmico. Aquí se come de miedo, no busquen técnicas modernas ni deconstrucciones ni presentaciones milimétricas, busquen sabor, autenticidad y amor por la cocina de siempre. ¡Fantástico!

Y si Casilda en la cocina es algo especial, qué quieren que les comente de Santos, genio y figura, uno de esos tipos a los que hay que conocer. Gran amante del vino, gran bebedor en especial de los vinos de Ribera del Duero, todo ello se refleja en su oferta, más que sorprendente, puedes tomarte un Do Ferreiro o un Ossian en la barra o pedir alguna añada especial de grandes vinos como Pesus o Vega Sicilia, en fin, que realmente sorprende. Tiene unas buenas cavas donde conservar el vino y además las copas son correctas, pero lo mejor es hablar con él sobre vino, porque por encima de todo su personalidad es arrolladora, dice lo que piensa y además lo que piensa siempre tiene su lógica, todo ello con ese sentido del humor que le caracteriza. Aquí estamos como en casa y eso que solo hemos ido dos veces, pero volveremos todas las que podamos.

Hay sitios que no salen en las guías, que se conocen con el boca a boca y que la sabiduría popular ha loado con justicia. Este es uno de ellos. Santos y Casilda son algo más que unos estupendos hosteleros, son buena gente y mejores anfitriones, nos han hecho sentirnos como en casa, hemos comido de maravilla, hemos bebido igualmente bien, nos hemos divertido, hemos salido contentos, en fin, que han conseguido que los tengamos en un hueco de nuestro corazón, nos han ganado. Espero que en breve volvamos a disfrutar de su hospitalidad y buen hacer. Muchas gracias por ser como sois.