Restaurante La Pelejaneta seveis de Restauracio, S.L. : Jornadas gastronómicas


La Pelejaneta seveis de Restauracio, S.L.
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.5 10
Angelalberich

Angelalberich 08/12/11 13:40

Fecha de visita: 06/12/11
Precio por persona: 32.0

Precisamente hoy terminan las jornadas gastronómicas de Vilafamés 2011. La Pelejaneta es un restaurante de referencia en la zona, que destaca por la calidad y el saber hacer. Tienen un estilo propio de cocina dentro de la cocina Castellonense, hecho que los hace diferentes al resto.
En esta ocasión probamos el menú de las jornadas gastronómicas.
De aperitivo nos sirvieron una ración de "Olla" típica de la zona que estaba muy bien integrada y en su punto de sal, teniendo en cuenta la dificultad de esto último en este tipo de platos, en los que se van añadiendo ingredientes muy heterogéneos, desde el ligero amargor del cardo, al salado jamón. Acompañando la comida, tostadas de pan de la panadería d'els Ibarsos con tomate y ajoaceite, combinación también propia de la región.
Posteriormente en los entrantes, nos sirvieron en primer lugar la ensalada de tomate y atún con aceite de oliva, con el tomate especialmente sabroso y qué decir del atún, excelente también. A continuación llegó una agradable bomba, y digo bomba porque quizá se podría servir en una tostada más pequeña, era el timbal d'escalivada y queso de cabra fundido, perfecta combinación, ya conocida, pero no menos buena. Para finiquitar los entrantes nos deleitaron con unas manitas de cerdo con caracoles y salsa, que aun no siendo estos ingredientes una debilidad mía, estaban muy bien elaborados.
De plato principal elegimos el cabritillo lechal al horno, excelente, con la carne muy tierna y jugosa.
Probamos prácticamente los 3 postres que ofrecían y fueron excepcionales, a destacar el pan con chocolate, aceite y sal madón, que era una combinación muy bien conseguida, y su versión del arrop y tallaetes típico de antaño, que estaba implementado en forma de tarta, donde se entremezclaban los recuerdos al arrop con pizcas de sal y bizcocho.
El vino fue el Magnanimus Platino 2008, que he de reconocer me sorprendió, por su entrada y aromas a cacao/vainilla. Aunque esa entrada me hace pedir una mayor persistencia, fue una muy buena opción para acompañar este menú.

Sin duda un lugar para escaparse y disfrutar de la auténtica cocina de Castellón.

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