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Restaurante Coloniales Huerta
21
Datos de Coloniales Huerta
Precio desde 12,00 € (precio más bajo introducido por un usuario) |
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| 7.8 10 |
pues eso,ganancia de pescadores.encontre una oferta en una web de descuentos y decidimos probar.fuimos a comer y esto era el menu:entrantes para compartir,carpaccio de presa ahumada con laminas de parmesano vinagreta de miel y frutos secos:bueno,coca de jamon queso y calabacin ,cuatro trozos como una pizza:bueno,nuggets de berengena,como los palitos de merluza, cuadrados nada aceitosos y con una salsita fina eran ocho total:buenos y originales.primer plato un crep de setas ya doblado como una empanadilla cuadrada y muy grande con una salsa de pimientos rojos:bueno,segundo,una carrillera enorme de iberico salsa reducida y milhojas de patata y bacon,muy tirna y buena,mi esposa se dejo la mitad estabamos algo llenos,postre en vasos de yogurt una tarta de queso con frutas del bosque,deconstruida,estaba buena pero estas navidades la habiamos tomado y yo les dije que me cambiaran el postre y sin problema me pusieron en vasito de yogurt una mousse de chocolate con praline y un tubo enrollado de varios chocolates,bueno.el vino que tomamos fue pago de los balagueses crinza del 2009 sirah,12'90 el descorche eran 4E pero como en el menu entraban dos copas de vino pues nos lo descontaron,nos pusieron tambien como detalle unas papas con hierbas y unas aceitnas negras muy buenas.no tomamos cafe,yo pedi para el postre una copa (copon)de moscatel de enrique mendoza,2'60 me olvidaba mi postre como llegue a probarlo el otro que me pusieron no lo cobraron.salio la hija de lola salvador y estuvo hablando con nosotros y nos regalo dos tarritos de mermelada de las muchas que hace su madre(alma mater del "holding" creado por sus hijos,la sucursal,vertical,este y el nuevo que han abierto por san marcelino)en ademuz,donde esta retirada y rejuveneciendose.el trato muy bueno y profesional,eramos tres mesas total.para volver.
| 6.5 10 |
Fuimos la otra noche, ya era tarde pero habíamos hecho reserva, parece el principio de una novela! Cenamoos genial!! menos las ensaladas que menten en el taper que parece para llevarte horchata a casa, todo lo demás está riquísimo!! el servicio atento aunque muy muy serio...parecen enfadados o muy metidos en el papel..El pan con aceite muy rico, el vino sugerido muy bueno. La cuenta final tampoco estuvo mal!
| 7.0 10 |
Primera visita a Coloniales Huerta, abierto un Lunes noche, a tener en cuenta cuando la mayoría cierran. Nos dejamos aconsejar y por comodidad de todos, elegimos un menú que nos plantean como buena opción; éste consta de 5 o 6 platos a compartir y postre; no nos pareció mal. Empezamos con unas buenas cervezas muy frías y unas chips. Para el vino, no llegamos a mirar la carta y elegimos una de las bastantes opciones en la misma tienda del restaurante.Nos advierten que no lo tienen dentro y lo ponen a temperatura correcta.
El vino, como se habrá dicho en algún otro comentario, precio tienda + 4 EUR de descorche. Empezamos con un Casa Don Angel Bobal, servido en buenas copas, abierto y probado en nariz por la persona que estaba en el sala y posteriormente dado a probar. Nos encantó el vino. Luego tomamos Alvarez Nolting Syrah, con cambio de copas y cambio en el tipo de copa vino. Nos quedamos con el primer vino. Los precios en tienda creo que en torno a los 17 el primero y a 10 el segundo.
Respecto al menú que nos sirvieron, la materia de los platos a un buen nivel y equilibrado pese a llevar a priori platos fuertes como pimientos del padrón, bravas, un potaje y carrillera. Pero en ningún momento se hace pesado ni los platos de forma individual ni el transcurso del menú.Insisto un menú equilibrado y correcto.
La comida fue: Carpaccio de presa ibérica con lascas de parmesano,pimientos del padrón,ensalada,patatas bravas,potaje de garbanzos, y carillera. A destacar el carpaccio y la carrillera.Quizás el orden no fué exactamente ese.
Como postre nos sacaron 2 postre por persona, servidos en un frasco de yogur de cristal.Excelente la mousse versión tarta de arándanos y bueno el otro, que no acabo de recordar, pero la base principal del postre era chocolate.
No puedo hablar del precio, porque nos invitaron, pero en algún que otro comentario, habla del precio del menú.Al cual habrá que añadir las cervezas, agua y vino.
Invitación a vino dulce.
Volveremos
| 5.0 10 |
Había ido varias veces a comer a este restaurante, la primera vez me gustó mucho, es bonito y acogedor, la comida no esta mal, el servicio me pareció muy lento y poco amable. Las otras veces que he ido casi siempre estaba lleno y podría ser la causa (aunque no justificada) de la deficiencia en el servicio.
Ayer fuí de nuevo a comer con otras 4 personas, 5 en total, esta vez había solo 2 mesas ocupadas y el servicio siguió siendo tan malo y deficiente como en las anteriores ocasiones.
Puesto que solo dos de nosotros queriamos vino nos lo ofrecieron por copas, pedimos el mismo vino y al cabo de un rato nos dijerosn que solo tenian para uno(alucinante!) el resto de una botella, al otro le pusieron otro vino que no le gustó. El resto de la botella en cuestion no estaba bueno ni de sabor ni de color, lo comenté y se llevaron la copa. Al cabo de 30 minutos todavía estaba esperando que me ofrecieran una alternativa al vino solicitado o que habrieran una botella para ofrecernos lo pedido.
Sin duda será la ultima vea que recomiende o vaya de nuevo a este restaurante.
| 4.5 10 |
Esta noche hemos cenado en este local y nuestra percepción a pesar del entorno incluso de la oferta que es buena, en conjunto esta muy por debajo de lo que se podría esperar.
PNo seguimos el menú de tapas y optamos por elegir de carta, tartar de atún, carpacio de presa, tramezzini de sobrasada y queso de mahón que con las croquetas de ibérico fueron de lo mejor,figatell de rabo de toro, te pura de langostinos y terminamos con una tabla de quesos, muy floja y 15 €, sin postre y dos cafés.
La atención mínima y básica, respuesta directa a lo solicitado y ningún tipo de empatía con los clientes, éramos cinco en la mesa.
Nos tomamos un ímpetu, tempranillo, Rioja joven, correcto y dos cavas un Jaume Giro y un Carlota Suria Brut Nature, todos prácticamente sin servicio. Bien de temperatura.
Copas y cuberteria bien.
Una cena absolutamente intrascendente según el parecer de tos los comensales.
La idea es interesante, pero o se plantea de una forma mas prosiga la cliente o desde luego nosotros no vemos razones para volver.
| 7.4 10 |
Ensamblaje con estilo y calidad en el producto
Jb.Gimeno 25/12/11 12:39
Fecha de visita*:
20/12/11
Precio por persona:
48.0
€
Viniendo de Javier Andrés y con la supervisión de Jorge Bretón en la cocina (creo que en manos de un joven cocinero griego, Tologlou), las expectativas de este nuevo local abierto poco antes del verano ya eran de por sí muy buenas. La experiencia así lo ha confirmado, pues creo que han logrado acercar a un sector más amplio de clientes su estilo de cocina, con una oferta más económica y además, reduciendo costes. Estéticamente, es un conseguido ensamblaje entre tienda clásica y restaurante moderno y de calidad, sin perder la esencia de la tienda de alimentación Tomás Huerta, que antes ocupaba ese emplazamiento. Dispone de mesas bajas, más cómodas, y mesas altas con taburetes, todas vestidas con tono informal, y una decoración e iluminación que consiguen como resultado un espacio polivalente y acogedor, válido para comer, tomar una copa, y/o comprar alguno de sus productos.
Definirlo como gastrobar tal vez no sea muy acertado, pues aún siendo parecido, tiene connotaciones propias que lo distinguen de este tipo de locales. Sigue manteniendo la estructura de un colmado con sus productos expuestos y a la venta, asociada con las mesas del restaurante, logrando un ambiente muy cálido.
Mesa al mediodía para dos (nos tocó mesa alta, un tanto pequeña y con taburetes incómodos; pero bueno, no empecemos ya poniendo pegas). Comenzamos con un vermut rojo y un Martini blanco seco para ir situándonos y ver los productos expuestos, que son muchos y muy apetitosos. Entre las distintas opciones que propone: menú diario, carta y menú de degustación de tapas, elegimos este último (25€) compuesto por cinco entrantes, un plato principal y un postre.
Empezamos con un carpaccio de presa ibérica con finas lascas de queso parmesano. Un comienzo ligero y prometedor.
A continuación “su ensalada” con una vinagreta muy sabrosa, aliñada en el momento rápida y efectivamente.
Le siguieron unas cocas de jamón, tal vez el plato más flojo.
Después unos buñuelos de bacalao (más croquetas, que buñuelos) con una emulsión de alioli. Es de agradecer la cantidad de bacalao que incorporan, lástima que el desalado en esta ocasión no fuera correcto.
Y ahora, el que para mí, fue el plato estrella: un guiso de garbanzos con chistorra. Esto sí que resultó un éxito. Un homenaje, pleno de sabor, a la cocina de puchero tradicional.
Por último, una carrillera con su reducción, milhojas de patata y bacón. Jugosa y deliciosa.
El postre consistió en dos composiciones: una versión de tarta de arándanos, con textura de mousse, servida en frasco de yogur; y una de crema de chocolate con leche merengada y canela, servida en un vasito de cristal de café. Ambas muy sabrosas.
Para acompañar la comida, tomamos agua y elegí de entre sus estantes una botella de Mauro 2009, con uva tempranillo y una pizca de shyraz, un fiel amigo que no defrauda nunca (creo recordar que a 26€ + 4€ de descorche). El servicio del vino se limitó a la cata de la primera copa.
El resultado global fue muy bueno, pues la percepción final que nos llevamos fue la de una cocina equilibrada, con elaboraciones sencillas, en la que destaca y se le da valor al producto de calidad. Me gustó mucho la máxima que adornaba los manteles individuales de papel: “Prueba todo lo que te llevas/Llévate todo lo que pruebas”. Lo que se me escapa es cómo disponiendo de excelentes productos expuestos en sus vitrinas, más allá de un efecto imagen, no los tengan incorporados “automáticamente” a su carta (o al menos, yo no lo ví), pues eché de menos algo así como “tabla de quesos, de ahumados, de ibéricos”, si bien es cierto que, observando su máxima, cualquier producto puedes pedirlo, por lo que todo queda arreglado así. No obstante, si no se potencia adecuadamente, sus vitrinas y su contenido podrían llegar a convertirse en parte del mobiliario.
| 5.5 10 |
Restaurante modernito, agradable para ir a picotear algo.
La RPC floja. Estuvimos cenando 4 personas la comida estaba buena pero nada del otro mundo. Por el precio que nos costó hay otras ofertas gastronómicas mejores en Valescia
| 7.0 10 |
Continuamos en la exitosa y actual línea de habilitar espacios de restauración dentro de mantequerías, ultramarinos, charcuterías, etc., pero en este caso, en el de Alimentación Huerta, han ido un pasito más allá porque han instalado cocina. Y tutelada ni más ni menos que por el equipo de La Sucursal.
Así pues, tenemos un verdadero restaurante (pequeñito, eso sí), Coloniales Huerta, dentro de una tienda, Alimentación Tomás Huerta. Éste aprovecha todo el resabor que la primigenia decoración y la exposición de productos le otorga. Con los nuevos elementos incorporados y la cambiante luminosidad (escaparate-interior) conforma un estilo ecléctico y una atmósfera apacible, al menos al mediodía. Me gusta esa mezcla de azulejo valenciano con cubos de zinc… Muy interesante.
Mesas de madera justitas con manteles individuales de papel. Moderno y funcional, pero no excesivamente cómodo.
Elegimos el menú-degustación “Tapas”, que consistía de dos entrantes al centro, un tercer entrante individual, y un plato principal también individual. Pero como veníamos hambrientos, le añadimos otro entrante extra, quedando así la comanda:
• Lasaña fría de buey de mar y mahonesa de cítricos. Este fue el plato que añadimos al menú, y a la postre resultó ser el mejor. Fresco, sabroso y con un acertado juego de texturas.
• Carpaccio de presa ibérica ligeramente ahumada. Acompañado de rúcula, con un buen aliño y sal de escama. Muy gustoso.
• Coca de tomate, pesto y jamón. Normalita.
• Huevo por estrellar. Era uno de los ya casi olvidados “huevos pasado por agua” sobre una cama de patatas deshechas y jamón. Me hizo gracia la presentación, en un simpático cuenquito. En boca, correcto sin más.
• Corvina con arroz negro. Excelente la corvina, tanto de calidad como de punto. El arroz negro, insulso.
• Crema de yogurt de piña. Nada del otro jueves, pero resultaba ligerito y fresquito.
Para beber, me di el gustazo de pedirme una copita de blanco, y con ella en la mano, darme un paseíto por las estanterías de la tienda y elegir con mucha calma el vino. Iba buscando alguna cosita “seria” para aprovechar los buenos precios, pero me topé con una mencía de la que me habían hablado maravillas por su RCP, Godelia, que, efectivamente, estuvo fantástica. 8€ + 4€ por descorche. Me gustó mucho este sistema de poder beberte cualquier botella del colmado y pagarla a precio de tienda sumándole el mencionado descorche.
Servicio joven, atento alguno y no tanto alguna otra. No cambian los cubiertos excepto al final. Fue rodada la comida hasta que llegamos al plato principal, donde encallamos. Esperamos mucho, demasiado.
Una experiencia agradable, con sus claroscuros, pero que me invita a repetir.
| 6.5 10 |
Segunda visita a este restaurante del grupo sucursal. Las dos visitas muy interesantes, local agradable decoración bonita simulando un colmado de época, con ápices modernos.
Probamos el tartar rico, pero un poco soso para mi gusto, Carpaccio de presa escasa ración para el precio que tenia ,Huevo a baja temperatura con tocino y patatas muy bueno, buñuelos de bacalao ridículos, y sin sabor nada que ver con los que provee la primera vez,( no debería de ser asi), ensalada agitada muy buena .Postre una degustacion de tres paqueños postres,"ni fu ni fa"
Bebimos cervezas, precio de ellas demasiado inflado para el concepto de gastrobar. Servicio atento, correcto y diligente.
| 7.4 10 |
Es la cuarta ocasión que he estado y mis experiencias han sido satisfactorias
Jose Contreras 13/11/11 14:10
Fecha de visita*:
12/11/11
Precio por persona:
45.0
€
Hasta cuatro veces he estado en este local, tanto en comidas como en cenas y mis experiencias han sido bastante buenas. Eso sí, si algún pero hay que buscarle no sólo a este gastrobar (no sé si se les puede llamar así) sino a todos los que han ido abriendo algunos resturadores estrellados en Valencia (Vuelve Carolina, Mercatbar, Trencadish) es el espacio relativamente reducido de las mesas, los manteles de papel y que no te cambien los cubiertos en todo el servicio hasta los postres. Pero también imagino que esta es parte de la justificación de los menores costes de los menús.
Anoche pedimos para cenar el menu de degustación de tapas (25 euros). El menú estaba compuesto por varias tapas al centro y un plato individual más dos postres. Entre las primeras tapas, recuerdo un capaccio de presa con parmesano y rúcula (normalito), un tartar de atún (muy rico), una coca de verduras gratinada con queso (aceptable), la ensalada a su manera (curiosa por su preparación in situ), unos langostinos rebozados con salsa romescu (frescos y buenos) y un guiso de garbanzos con chistorra (lo mejor). El plato individual ayer era carrillera de ternera con laminado de patatas y bacon y puré de manzana (muy tierna y sabrosa). Los postres no me sorprendieron porque ya los conocía: una mouse de chocolate blanco con grosella y el tiramisú "enlatado", ese que tanto le gusta a mi amigo Paco Higón, como se puede ver al final del vídeo (a partir del minuto 4:30) de este post de blog de Verema: http://www.verema.com/blog/verema/907819-primera-cata-virtual-streaming
Para beber nos pedimos unos finos de aperitivo y una botella de champagne Franck Bomville Brut Grand Cru Rosé. El champagne estaba a precio de tienda (39 euros).
El servicio fue diligente durante toda la velada, a pesar de estar el local lleno.




