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Restaurante Kulto al Plato : Pinchos Vascos en Madrid
| 4.0 10 |
Pinchos Vascos en Madrid
PacodeMadrid 09/03/09 23:15
Fecha de visita*:
07/03/09
Precio por persona:
51.0
€
El local hace esquina con la comercial calle Princesa y justo detrás del Corte Ingles. Es difícil encontrar aparcamiento en la proximidades pero hay varios parkings por la zona, uno de ellos el del Corte Ingles.
Es amplio con varias alturas y una decoración moderna y fresca. Encontramos mesas altas con taburetes repartidas por el local para tomar pinchos y otra zona de comedor en la que sólo sirven menús degustación de pinchos.
“Kulto al Plato” es la apuesta empresarial en Madrid de los dueños de “A Fuego Negro” un prestigioso local de tapas de San Sebastian. Su filosofía es traer a Madrid los pinchos donostiarras, pero por el camino se perdió algo de frescura y tamaño.
Antes de comer pensamos tomar algún pincho en la barra, pero tuvimos que desistir ya que la barra es pequeña, está mal atendida y muy ruidosa. nos resulto sorprendente en un sitio dedicado a los pinchos. Comimos en las mesas bajas, por lo que nos vimos obligados a tomar el menú degustación de 6 pinchos y dos postres (30€).
Los pinchos, son realmente pequeños, más bien parecen una colección de aperitos. Algunos nos gustaron sin más, como el chupito de foie con naranja, el risotto crujiente, o la tempura de verduras. Y el resto, nos dejó indiferente o no gustaron mucho: la makobe, una hamburguesa de wagyu de 30 milímetros, el txangurro con guacamole y helado de regaliz, una mezcla incomprensible. La verdad que el menú degustación se queda corto y es caro (nosotros para poder terminar tuvimos que pedir un par de pinchos de más).
La oferta de vinos es corta, sin ninguna apuesta interesante, con precios altos como viene siendo habitual en Madrid. Al no tener 3 de las referencias que les pedimos, nos conformamos con un Ladrón de Guevara Autor que no nos entusiasmó.
El servicio fue rápido, muy informal, poco cercano y todo esto en un local excesivamente ruidoso. La experiencia no resultó agradable y desde luego creemos que no merece la pena el desplazamiento. No obstante, no quita que si pasas por la zona y es la hora de tomar un pincho te aventures a hacerlo en la barra.
