Restaurante La cuchara de Rivas : MERECE LA PENA.


La cuchara de Rivas
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 10 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 10 10
9.3 10
Bresciano

Bresciano 15/10/09 19:53

Fecha de visita: 10/10/09
Precio por persona: 48.0

Visitamos este restaurante situado en Rivas Vaciamadrid después de indagar por internet y poder comprobar que la mayoría de las páginas importantes piensan que es todo un descubrimiento en la zona. Llamamos por teléfono y un empleado nos indico como llegar al lugar, no fue difícil. Está en la salida 17 de la nacional A3.
Fuimos en horario de comida para poder estar tranquilos, nada más llegar pudimos comprobar que el local estaba abierto hace muy poco, la decoración exquisita, luminoso, y con dos zonas diferenciadas, cafetería y restaurante. El salón familiar pero a la vez personal.
Tomamos algo en la barra y sinceramente nos sorprendió mucho la carta que allí tenían, sobre todo los precios tan asequibles. De hecho estuvimos a punto de comer en la cafetería pero decidimos probar otro día. En la barra tomamos una copa de syrah y un verdejo, servido a temperatura correcta.
No había mucha gente, poco menos de la mitad de las mesas, tienen una carta de aperitivos en mesa con vinos de Sanlúcar y algunas cervezas interesantes, como la Inedit.
El maitre, un chico joven muy cordial, nos ofreció la carta, le preguntamos algunos detalles de la carta y al final nos decidimos por probar un poco de todo, tienen medias raciones en casi toda la carta, una buena opción. Pedimos ensalada de bogavante con aceite de naranja y una pasta fresca, vieria asada con trufa y boletus y un parmentier de patata, huevo de corral, setas y trufa, exquisito. Después decidimos comer una carne y un pescado, lasaña de rabo de ternera y foie, buenísimo y fácil de comer y una corvina de caña con un pil pil de manzanilla que estaba más que correcta. La presentación de los postres de fotografía, tomamos uno para los dos debido a que habíamos comido suficiente; espuma de queso de cabra, café en helado y galletas de amaretto. Una explosión de sabores en la boca con una textura ligera.
La carta de vinos, como ya habíamos leído, muy llamativa, tanto por el diseño exterior como interior, nos decantamos por un vino que no habíamos probado aún, el Taberner, de Arcos de la Frontera, sorprendente por la zona de elaboracion, Cadiz. Toda la carta de vinos muy bien de precios.
Con el café nos invitaron a una bandeja surtida de tejas y dulces, es un detalle que agradecimos.
Preguntamos por el chef debido a que habíamos leído sobre él, se llama Jose Calleja, salió a saludarnos y a preguntarnos por la comida, se nota que le gusta su profesión y eso siempre se nota en el producto final y el cliente lo agradece.
Para terminar un limoncello italiano para mi pareja y un gin-tonic para mi, me aconsejaron una ginebra francesa, g-vine con fever-tree. Copa, hielo bien frio, aceite de cascara de limón, tónica helada,….por cierto me comentaron que en breve tendrán un carro de bebidas especializados en ginebras y tónicas del mundo.
La verdad es que salí muy contento del lugar, lo peor, coger el coche para volver a casa, pero merecio la pena.

Añadir comentario
0
Comentarios