Restaurante Enópata - CERRADO : Impresión en la Comida y Excelencia en los Caldos.


Enópata - CERRADO
Servicio del vino: 10 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.9 10
Juan4886

Juan4886 27/07/09 23:43

Fecha de visita: 17/07/09

Hacía tiempo que había oído, y más tarde leído, determinadas excelencias de este Templo del Vino; y como ganas me sobraban y dinero no me faltaba decidí reservar mesa el pasado día 17 de Julio, y allí acudí junto a mi mujer.

Decoración, sonido y luminosidad forman un ambiente absolutamente armónico, que transmite, al menos desde una sensación personal, tranquilidad. Mesas de dimensiones que cumplen con creces los estándares de comodidad y amplitud. Buena separación entre ellas. Sillas estilo clásico muy cómodas, y una gran verdad presidiendo el local: “La vida es demasiado corta para desperdiciarla bebiendo malos vinos”. Y aunque bien podía haber acabado la frase en “desperdiciarla”, no es menos cierto que así dispuesta carecería de sentido en este local. Centrándome en el tema en cuestión, la frase por sí sola es el indicativo de que nos encontramos en un lugar en el que el protagonista no va a ser otro que el Vino. Copas diseñadas por Juan Ferrer, Vajilla de Versace y cubertería ligera lo que se agradece

Fuimos recibidos por Juan Ferrer, calificado en algunas críticas como verdadera alma máter de este Local, y ciertamente respondió al calificativo. Antes de empezar dispusieron en una pequeña salsera aceite, si mal no recuerdo de Albacete (primera prensada), que no puedo por menos que calificarlo de excelente. Como suelo hacer de manera habitual pregunté por el menú degustación, pero no se sirve por las noches, o eso creí entender. Este hecho no supuso ningún problema porque nuestra intención era probar lo que el Restaurante considerara como mejores representantes de su “savoir-faire”. Y ahí entro Rebeca, responsable de la parte sólida de la velada, a la cual debo agradecer sus consejos y comentarios que fueron absolutamente acertados. Lastima que mi capacidad estomacal no estuviera a la altura de sus recomendaciones Éstas fueron dirigidas, entre otros, hacia el que según el sentir general, es uno de los platos estrella del Restaurante, el Tomate Valenciano con Ventresca de Atún rojo salvaje. Excepcional, no soy capaz de mejorar lo dicho por alguno de los que me precedieron. Plato sencillo, sin dobles saltos mortales y de una materia prima de primerísimo orden. Continuamos con una Tempura de Cazón, Gambas y Verduras. Sencillo plato y extraordinariamente acometido. Sorprendentes las Gambas.

Mi mujer pidió un Solomillo de atún con Titaina servido en su punto exacto, pero ella que no ha conseguido desprenderse de algunos defectos gastronómicos como el de comer las carnes y pescados pasados de punto, solicito que se lo hicieran un poco más, y es aquí donde hay que felicitar al cocinero/a, porque el solomillo regresó con un punto de elaboración que permitió que la comensal lo degustara a su completa satisfacción y que no ofendía la vista, simplemente perfecto. La Titaina estaba de fábula, hacía años que no probaba este plato típico. Por mi parte se me recomendó y elegí unas Carrilleras al Oporto de las que solo diré que estaban magníficas. Llegamos a los postres a un paso del “degüello” pero tenía noticias, y buenas, de los quesos que pululaban por allí y pedimos una pequeña tabla. Nos sirvieron 3 quesos distintos, creo recordar que eran un “Gouda”, uno cremoso calificado con cierto tono jocoso por Juan como “adictivo”, aunque no provocara en mi ese efecto, y la estrella de las estrellas, un Comté. Debo reconocer, y casi pedir perdón porque desconocía la existencia de ese queso, aún hoy no me he repuesto, me faltan calificativos.

Aún quedaba pelín de hueco y finalizamos con un postre compartido, un Brownie con helado y rociado de chocolate caliente, buenísimo. Para finalizar, Café “Volcán de Oro” de Guatemala, espectacular sabor, con mucho cuerpo y muy ameno en boca. No menos espectaculares eran las tazas de un grosor cercano al papel. Como colofón un Gin Tonic para mí y un Coktail para mi mujer. El Gin Tonic con ginebra “Martin Miller”, Q Tonic y agua osmotizada. El coktail creación sobre la marcha de Juan Ferrer con múltiples ingredientes de los que únicamente recuerdo el Pomelo rosa y la clara de huevo (siento mis fallos de memoria) y que hizo las delicias del paladar de mi cónyuge.

Dejo para el final el apartado “caldos” de los que me voy a ahorrar cualquier calificativo, y no porque los haya gastado en la comida, sino porque cualquier cosa que dijera se quedaría tan corta que rozaría la injusticia. Me limitaré a referenciarlos: Claude Cazals Carte D’Or Gran Cru, Franck Bonville Les Belles Voyes Gran Cru, Perrot Minot Meaux Mont Vosne Romanée 2005, Andre Clouet Alfaro Grande Reserve Gran Cru.

Si fuerzas divinas o terrenales no lo impiden volveré, porque me quedé con ganas, entre otras de probar los dados caramelizados de rabo de Toro. Como no me gustaría cerrar esta crítica sin poner ninguna pega diré que falló la Vela que ambientaba la mesa, no había manera de que se encendiera “un fallo imperdonable”.

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Comentarios
1 Dani C.
28 de Julio de 2009 (10:29)

Y el precio por este faustuoso festín ¿se puede saber?

Gracias

2 Davinci2
28 de Julio de 2009 (15:44)

Joer si En Enópata y en muchos otros se aplicara la máxima de Adúriz.....;"He dejado de preguntarme qué es lo que el comensal espera de mí. Me límito a decirle esto es lo que te propongo.Espero que coincidas conmigo. Entre la multitud de comensales, tratamos de encontrar las almas gemelas..."

Ya sería la ostia,

SALUT¡¡¡¡¡¡

3 in vino veritas
28 de Julio de 2009 (16:14)

El merito de Juan con los vinos es indiscutible e incontestable. No conozco local con tal "enopatía" en ninguna parte.
formas, maneras y pajas mentales aparte: Juan Ferrer es un verdadero enamorado y apasionado del mundo del vino, con mayusculas.

...por cierto, acabo de recordar un "guante" lanzado por él, jeje... creo que empezaba por DRC, acababa por 1.978 y en medio decia algo de un tal Richebourg... (acojona un poco, verdad?)

4 JuanFerrer
28 de Julio de 2009 (20:38)

Muchas gracias Juan por esta cariñosa crítica.
A la proxima, anoto ya en la comanda, Caramelos de Rabo y manitas, y una buena ración de Comté viejo. ;-)

Tienes razón en lo de la vela, antes las comprabamos de Santa María Novella, pero costaba 17,50 pavos cada puta vela,
Y la prudencia aconsejó comprar esas velas perrunas que tenemos ahora.
Es un defecto y lo se, así que lo rectificaremos. ;-)
De hecho, dentro de poco vamos a Florencia y visitaremos Santa María Novella, pues allí está su sede original, y pienso encontrar una solución intermedia,
Que no me joda el bolsillo y que sea realmente adecuado.
Decirle a Don Leonardo, que nuestra oferta (vinícola se entiende), siempre suele estar muy por encima de lo que el cliente espera de nosotros, es más, a veces nos pasamos de frenada y damos algún disgusto que otro. (económico se entiende) Pues a pesar de nuestro reducido margen por el servicio del vino, el límite aquí está muy alto, el techo, ni siquiera se toca con las manos.
Gracias Salva por tus amables palabras también, y recojo ese guante, aunque me temo que ese Richebourg DRC 78 lo tengo ya metabolizado, pero creo que nos debemos montar un festival a base de Richebourgs, mi cuerpo lo necesita y mi mente, todavía más......
Felices vinos
Juan

Posdata: El Perrot Minot era "Les Beaux Monts"

5 JuanFerrer
28 de Julio de 2009 (20:46)

Se me olvidaba. El precio para las dos personas fue de 140 euros.
Aunque en honor a la verdad, he de reconocer que "se me olvidó" cobrar algún vino. ;-)

6 Davinci2
29 de Julio de 2009 (02:17)

Estimado enópata no me has entendido, o no me he explicado bien, me refería que si con la comida hicieses lo mismo que con los vinos, es decir un único menú maridado ya sería la reostia, por que la ostia ya lo es.

SALUT¡¡

7 JuanFerrer
29 de Julio de 2009 (16:25)

Es cierto, no te había entendido.
Aunque a mucha gente le molesta el corsé que representa ofrecerle una sola opción de menú.
Lo hacemos a medio día, pero nuestros clientes son muy asertivos y no suelen aceptar mayoritariamente nuestras propuestas gastronómicas.
Lo que si estamos contemplando para septiembre es un menú Enópata, en el que se ofrezcan por un precio fijo los platos y los vinos, pero como digo lo veo difícil.
No obstante lo intentaremos a ver que resulta.
Gracias por la sugerencia.
saludos cordiales y felices vinos
Juan

8 Davinci2
29 de Julio de 2009 (18:20)

Ya lo se que esa propuesta de menú único no chuta, lo digo por experiencia, es cuestión de insistir, estoy seguro que en tu local tendría exito....lo malo es que mientras insistes los pagos van corriendo.

SALUT¡¡¡¡

9 miguecris
30 de Julio de 2009 (17:05)

Pues cuando prubes los caramelos, el rabo de toro o las albóndigas nuevas (sorry,Juan y Rebeca. Se me ha olvidado el nombre!!!)te mueres de gusto...

10 JuanFerrer
30 de Julio de 2009 (18:41)

En Septiembre habrá menú enópata, de eso estoy seguro.
Si me preocupasen los pagos, tendría cerveza y dejaría fumar, y no es el caso. ;-)
Siempre he dicho que "Hay que hundirse con elegancia", y bueno, estamos lejos de hundirnos, puesto que hay mucha gente que aprecia nuestro trabajo y nuestros vinos.
Gracias Miguecris por tus amables palabras. !me vengaré! ;-)