Acabo de leer el comentario, y no doy crédito. Ni en Barcelona quedan apenas bares de tapas decentes, ni es cierto que su éxito se deba exclusivamente a que uno de los propietarios sea hermano de Ferran Adrià.
De hecho, la mayoría de los bares de tapas han desaparecido. Ahora hay más bares propiedad de chinos o sudamericanos, o cadenas tipo Segafredo o Cafe di Roma, que otra cosa. Los bares de tapas del centro son para guiris en su inmensa mayoría, y con unos precios de escándalo (Tapa Tapa, Cervecería Catalana, Taller de tapas,...).