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Restaurante Samsha : Cocina fallera
| 7.0 10 |
Sansha tiene algo del barroquismo de las fallas, con algunos platos visualmente espectaculares aunque tal vez las formas priman sobre los sabores en demasía, dando paso a fuegos de artificio culinarios. Tras el aperitivo y los entrantes comenzamos con el menú que vino acompañado de un pan específico para cada plato. Comenzamos con dos entrantes. Primero el trigo meloso de trufa negra con un velo de moras, yema pomada y paquetitos de moras… con pan de cebolla y nueces. Bien, aunque un tanto demasiado recargado.
Seguimos con la representación del boletus relleno de dos texturas, en su habitat de orégano, setas, piñones y cremoso de parmesano, con pan focaccia de parmesano y orégano. Un palto espectacular visualmente, aunque la estructura de la ‘seta’ que constituye el elemento central del plato está elaborado con manitol, cuyo dulzor domina todos los sabores y lo hace cansino y monocorde. No me gustó nada.
Los segundos fueron ; una merluza con una piel de semillas de amapola, salsa de cerveza Guinness y ramitas de yuca mateada, con un pan de cerveza Guinness. Todo el protagonismo de los sabores se lo llevan las semillas de sésamo y un buey de Wagyu con torto de maíz relleno relleno de espuma de Cabrales, toffee de miel de alta montaña y polvo helado de sidra con pan de maiz y miel. El plato más logrado pero al que le sobraba el helado de sidra. El postre vino de la mano de un blini de arroz relleno con crema de chocolate y almendra, helado de gofre y lollipoo crujiente de canela, sólo correcto … para cerrar con una caracola de canela, bien.
El local es diáfano, con una decoración moderna y funcional. El servicio joven y efectivo. No pedimos vino –era la cata de la Penya La Verema- pero tanto el coperio, como los cambios de copas fueron muy buenos.
Cómo bien dice Dani es evidente que hay dominio de la técnica y gran creatividad, tal vez en cocina no deberían dejarse cegar tanto por esas cuestiones y si por mostrar los sabores de la materia prima.
Pongo el precio sin vino.
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