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Restaurante El alto de Colón
39
Datos de El alto de Colón
Precio Medio:
62 €
Valoración Media:
Fotos:
0
Precio desde 35 € Cierra: Domingos y agosto |
| 8.5 10 |
Buena comida ( a veces muy buena), Excelente sala
Javier46 22/01/12 15:19
Fecha de visita:
22/01/12
Precio por persona:
60.0
€
Hacía mucho tiempo que no iba a este restaurante. Creo que sobre tres o cuatro años. El motivo es que , la última vez , ni de lejos enamoró. Volvimos con cierto escepticismo, pero , en honor a la verdad , hemos tenido una sorpresa muy agradable.
No creo que deba de comentar su entorno , ya que este tema , esta tratado de sobra en los comentarios anteriores. Mantienen buen nivel de mantelería, cristalería, cubertería y vajilla . Las mesas son muy amplias , con buena separación entre ellas y las sillas son muy cómodas. Excelente iluminación nocturna que proporciona un ambiente muy cálido y acogedor.
Tomamos el menú Tierra consistente en tres entrantes (servidos de forma individual ) y un plato principal a elegir entre Denton o Carrillera, mas postre (49 euros +IVA)
Como aperitivo de la casa ofrecieron una especie de crema de marisco con verduras y tripas de bacalao realmente soberbia, tanto en texturas como en sabor.
De primer entrante Sardina ahumada con Tartar de tomate y sopa de tomate liquido con frutos secos. Original combinación con muy buen contraste de sabores entre la salinidad de la sardina y la acidez del tomate con los tostados de los frutos secos.
De segundo entrante ortigas de mar en tempura con ensalada de brotes tiernos y acompañados de un alga , de la cual lamento no recordar el nombre. Muy buenas las ortigas con un perfecto punto crujiente de la tempura y con sabor pleno de mar , el cual combinaba muy bien con los brotes.
De tercer entrante Atún maridado con helado de pan y una porción pequeña de una especie de crema de aceitunas. Plato soberbio. Atún simplemente perfecto, tanto en sabor , como en textura como en presentación. Combinación , una vez más , muy original y con resultado excelente
De segundos yo probé la Carrillera , plena de sabor , melosa y jugosa. Se acompañó de una crema de patatas violeta que , tal vez , tenía un punto demasiado espeso. En cualquier caso maravillosa la carrillera
Otro comensal tomó el Denton , el cual , siendo de buena calidad, estaba un punto pasado de cocción, lo cual le hizo disminuir bastante el resultado.
De postre Canutillos de membrillo rellenos de queso , acompañados de helado de yogurt. No soy , ni de lejos, un apasionado del membrillo , pero este postre me en cantó, tanto por su originalidad , por la perfecta unión de los sabores. El membrillo estaba rebajado en ese punto y combinaba a la perfección con el queso y el helado. Como resultado final , postre refrescante , con muy sabor y muy original
Buen café con petit fours de calidad (sobre todo la crema de chocolate con aceite de oliva)
Panes de tres tipos (blanco, olivas negras, pipas y maíz) que fue de lo más flojo de la cena.
Carta de vinos amplia , con abundante predominio de los nacionales. Quizás algo corta en blancos y espumosos. Precio irregulares , en algunos casos x 1,5 y , en otros x2. Servicio de vino muy bueno , con envinado y rellenado de copas .
Como dice el comentario anterior de Jb. Gimeno , servicio de sala excepcional. Desde la entrada hasta la despedida, ni un sólo fallo. Amabilidad, cercanía , diligencia y , por encima de todo , profesionalidad. Profesionalidad total y absoluta. No es nada frecuente encontrar salas de este nivel.
Mucho ha cambiado el local desde hace tres años. la cocina es imaginativa, personal, con muy buena materia prima y con unión de productos muy trabajadas y meditadas, dando un alto resultado. Platos bien estructurados , bien cocinados (excepto el Denton) y perfectamente servidos. Con el marco que posee , si se mantienen en esta línea , para mi , sin duda , será un restaurante a frecuentar.
Ambiente intimo, cálido y acogedor. Buena comida (en algunos platos muy buena) y un servicio que roza la perfección........ Motivos más que suficientes para repetir
Fuimos cuatro comensales. El precio es sin vinos y , al menú, hay que añadir , 2 cervezas Altura de Vuelo (3 euros +IVA por cerveza) , un Martini blanco (5 euros+IVA), 1 café solo (1,75 euros+IVA) y dos Gin Tonic de G Wine con tónica 1427 (10 euros +IVA por combinado)
| 9.3 10 |
¡Qué gran equipo de sala!
Jb.Gimeno 26/11/11 17:19
Fecha de visita:
25/11/11
Precio por persona:
53.0
€
Cena en Alto de Colón, con ocasión de la semana de CUINA OBERTA, como excusa para seguir de cerca la evolución habida durante estos años.
Para el que aún no lo conozca, diré que su ubicación céntrica con muy buenos accesos y ascensor directo desde el parking, y su elegante decoración en blancos, con una arquitectura interior de principios del siglo pasado, lo sitúa entre los más hermosos de la ciudad.
Si tenemos en cuenta que el precio medio de este restaurante se sitúa habitualmente en torno a los 60-80 euros, es innegable que la RCP en Semana de Cuina Oberta, con un precio de 30 euros (sin bebidas), resulta de 10, por la calidad, tanto en cocina, como en sala.
Unos martinis al tomar asiento y en breves minutos empezamos con la cena que, para esta ocasión, consistió en 4 entrantes, pescado, carne y postre.
El primer entrante, moluscos escabechados con jugo de cítricos, presentado en lata, buen inicio con sabor fresco. A continuación, sardina ahumada con jugo de tomates verdes, sabroso. El tercer entrante, huevo a baja temperatura con consomé de ibéricos, el mas flojo de todos (por favor, que acabe ya la moda del huevo a baja temperatura; me recuerda a la moda de las carrilleras o a otras anteriores). Y un último entrante, consistente en un suquet de hígado de rape con patatas, mucho más en la línea de una cocina exquisita.
Llegó el pescado: pescadilla con sopa de hervido valenciano, un plato que me reconcilió aún más con su cocina. Y a continuación, la carne: costilla de ternera sobre una base de manzana verde, buen ensamblaje de sabores. Sólo una pega, de tres servicios de la mesa, en uno de ellos, la porción de carne era notoriamente menos limpia de grasa que en las dos restantes. Un detalle a tener en cuenta, pues es inevitable la comparación, ya que son idénticos platos en la misma mesa.
El postre, un clásico en restaurantes de la ciudad, unas torrijas de horchata con helado de canela. Un guiño a la repostería valenciana.
Tomamos agua (Solán de Cabras -vidrio azul- 5 eur.) y un Terras Gauda 2010 (23 eur.) para acompañar la cena. Blanco sin crianza, con albariño, caiño blanco y loureiro, con notas cítricas destacables y una cremosidad en boca, que lo han convertido en un clásico gallego.
El resultado final de los platos fue gratificante en su conjunto. El menú propuesto por Quique Barella estuvo muy equilibrado, pero acaso un poco falto de riesgo.
Lo que más me satisfizo fue la gran coreografia y exquisitez en el equipo de sala, habílmente dirigido por su responsable, con una profesionalidad digna de ejemplo. Invisible para dar intimidad, pero alerta con los clientes y con una atención personalizada para cada mesa y adaptada al perfil del cliente, como pude comprobar observando sus movimientos en otras mesas. Un equipo de sala digno de ser ejemplo en las escuelas de hostelería.
Sin negar en ningún momento las destacables manos de Quique Barella y su equipo en cocina, ¡qué lujo tener ese equipo de sala!
| 9.0 10 |
Prometía el menú del Alto de colón en esta edición de Cuina Oberta, una de las opciones a priori mas interesantes, sobre todo por la diferencia de precio con los menús habituales que tiene este restaurante.
Me ahorraré hablar del entorno, ya que se ha comentado suficientemente en otras reseñas, solamente decir que es
sin duda uno de los restaurantes más bonitos de Valencia.
Esta vez el menú constaba de 4 entrantes, pescado, carne y postre. Un menú muy completo con elaboraciones que rozaron un gran nivel, aunque me gustó especialmente la sardina ahumada con jugo de tomates de verde, la costilla de ternera con ensalada de manzana y la famosa torrija de orcharta con helado de canela.
Decidimos acompañar el menú con la cerveza cruzcampo reserva.
Servicio muy amable y profesional, saliendo todo como debe de salir, algo cada vez más complicado en los restaurantes de nivel.
Todo un lujo poder disfrutar de un restaurante de esta categoría a estos precios.
| 3.5 10 |
Muy Normal para el precio
Toni 3 21/12/10 02:06
Fecha de visita:
21/12/10
Precio por persona:
95.0
€
Demasiado normal para el precio que tiene y el servicio para un restaurante de estas caracteristicas deja un poco que desear creo que estan un poco desbordados, el vino caliente y la comida fria no es una buena combinacion para hacer clientes.
| 5.0 10 |
si...... pero no
Concepcion Goig 26/07/10 18:06
Fecha de visita:
07/07/10
Precio por persona:
58.0
€
si queremos que siga funcionando la CUINA OBERTA deberian de prestar un poquito de atencion en agradar a todo tipo de público (solemos salir a menudo)...es barato el menú de cuina oberta pero hay que escurrir imaginacion y sabores alegres que para eso se llama COCINA CREATIVA...dos purés en las guarniciones...tres platos de pescado en el menú....torrijas...venga, que seguro que se puede hacer un esfuerzo....el servicio frío, el vino caliente, llegamos sin que no recibiera nadie y nos fuimos exactamente igual....nuestro vino se sirvió en la mesa de al lado...los camareros con ganas de que acabasemos pronto, demasiado standar...los platos de buena ejecución pero con falta de alma.
| 6.5 10 |
Certamen Valencia Cuina Oberta. Menú mediodía.
El local sigue siendo atractivo y muy destacable. Es una pena pero éste es el punto fuerte de este restaurante.
Empezamos con una copa de vino blanco de aperitivo mientrás pedíamos la carta de vinos. No nos dieron alternativas y no nos informaron del vino nos servían. Llegó el primer entrante, pero la carta de vinos no. Los que no habíamos terminado con nuestro vino de apertivo (verdejo?) pudimos maridarlo con la lata de clotxinas al natural, plato originalmente servido y muy destacable por su textura como sabor. Y como ya podéis esperar, llegó el segundo entrante, caballa en escabeche con hígado de rape, pero la carta vinos no, éste plato no nos acbó de gustar, escaso, y con falta de integración entre sus ingredientes. Llegó la carta de vinos, que ha mejorado, precios elevados, diversidad de DO's. Optamos por un Bassus Premium 2006 (31€), servido a correcta temperatura. De plato principal arroz de anguila y foie gras con manzana, plato muy destacable, perfecto el punto de cocción del arroz y buen sabor, muy recomendable. De postre una deconstrucción de la coca de llanda con helado. Cafés y petit fours.
Mucho por mejorar.
| 6.5 10 |
correcto pero sin seducir
Perotpop 09/07/10 12:39
Fecha de visita:
07/07/10
Precio por persona:
47.0
€
En el marco del certamen Valencia cuina oberta decidimos visitar El Alto de Colón, sin duda su ubicación, primera planta del mercado modernista de Colón, es un reclamo más que sugerente para conocer el restaurante. Teniamos reserva para 4 personas a las 22h. La mesa muy bien vestida y equipada, buena separación entre mesas y mobiliario cómodo. Comienza la cena con un aperitivo de la casa, chips de zanahoria y yuca, pequeño tentempié hasta la salida de los entrantes, acompañamos con cerveza cruzcampo reserva (uno de los patrocinadores del certamen).
Detallo el menú,
Entrantes:
Lata de "clotxinas" al natural. Simpática presentación simulando una lata de conservas, buen sabor y textura.
Caballa en escabeche con hígado de rape. Sabroso, aunque quizá predominaba en exceso el sabor del escabeche.
Bacalao con coliflor y huevas de mújol. Sin duda el plato menos acertado, el bacalao muy seco, el acompañamiento correcto.
Plato principal:
Presa Ibérica con cremoso de patatas fritas y aceite de sobrasada. Muy bueno.
Postre:
Torrijas de "orxata" con helado de canela. Delicioso, o al menos ese fue el comentario generalizado de la mesa.
Acompañamos la cena con un vino tinto, Valpiedra reserva 2005, muy bueno, lástima que al servirnos las últimas copas escurrieran de tal manera la botella que tuvieramos más sedimento que líquido en las copas. El servicio fue en todo momento correcto pero sin transmitir nada más allá del mero trabajo mecánico. Por tanto correcto pero frío.
Finalizamos la velada con dos cafés y dos copitas de pedro ximenez, acompañadas con unos buenos petit fours.
Velada agradable y buena comida en un bonito entorno, peró me quedé con la sensación de que lo mejor de El Alto es el marco arquitectónico en el que se encuentra. Me faltó calidez y personalidad en sala.
| 4.3 10 |
Ayer fui a comer a este restaurante, me falló, un servicio bastante deficientede teníamos que mendigar el agua y el vino, no tienen botellas de 3/8 de vino, que poco fondo de bodega. Desde luego viven a costa del glamour del local y del entorno, . He comido en bares y tascas de barrios de poca reputación que la atención se encuentra a niveles estelares en comparación con El Alto de Colón. No volveré jamás!!!! Por cierto fui con el tema de cuina oberta y en otros resaurantes te abren la cerveza que por cierto la regalaba un patrocinador en tu mesa y en este restaurante de postín te traen la cerveza ya abierta y encima no te la traen toda, me dió la impresión que con un tercio llenan más de una copa. NO IRRRRRRRRR!!!!!! NO CUMPLIÓ CON LAS ESPECTATIVAS QUE TENÍA PUESTAS EN ESTE RESTAURANTE.
| 7.8 10 |
Nueva comida de trabajo y en esta ocasión se nota una mejoría en el servicio. En particular la carta de vinos ya no es un par de páginas llenas de tachaduras. Ahora hay donde elegir pero por recomendación del maitre que recordaba mi anterior visita y mi gusto (¡¡enhorabuena por ese prodigio de memoria!!) probamos un Dominio de Atauta 2004 realmente rico. Sobre todo su paso por boca es perfecto, sin asperezas y pleno de sabores.
Para comer un entrante cortesía de la casa, bacalao con salmorejo. Repito la misma comida de mi anterior visita. Atacamos un plato de ibérico (algo escaso para 23.-eur pero muy bien cortado) y media ración de foie caliente con anchoa que encuentro muy rico (me sigue sorprendiendo el contraste del sabor salado de la anchoa y el foie). De segundo 'rosechat' de fideo fino que para mi gusto no está todo lo seco que debería pero de sabor va sobrado (no escatiman pescado y marisco).
Lamentablemente no teníamos tiempo para postre y licores. Nos limitamos a tomar cafés que se acompañan de unas sabrosas mignardies (¡¡ole!! la mini-magdalena rellena de chocolate).
En general mejoran, el pan está en su punto, el servicio ya no parece tener prisa y se respira ese ambiente relajado que invita a disfrutar de la comida. Lamentablemente eramos nosotros los que en está ocasión no podíamos prestar el tiempo debido.
| 7.5 10 |
Maravilloso entorno, buena cocina,...seguro mejorarán en el servico
Linda Díaz 19/08/09 17:20
Fecha de visita: 03/04/09
Efectivamente el entorno es simplemente espectacular, el techo abovedado, con mosaico valenciano de principios de siglo pasado. La reforma deja un sito muy agradable; híbrido entre lo clásico y lo moderno.
En la mesa todos los elementos necesarios.
Empezamos con dos copas de Champagne Dom Ruinart, que estaba ya en el limite del consumo, el carbónico empezaba a “flojear” (Difícil tarea el vender por copas una botella de este precio/ características?? )
Cena ligera:
Empezamos con ostras Girardeau con gelatina de Hendrix y pepino… rica, los sabores no estaban definidos y las texturas no me convencieron del todo, aún así reconocer la originalidad del plato.
De segundo lubina y dorada salvajes, ambos maravillosos, elogiar el punto en la cocción de ambos pescados “poco hechos” como lo solicitamos. Guarniciones y acompañamientos ligeros, trabajados y sutiles donde el show era para la pieza de pescado dada la magnífica calidad. La casa ofrece un amplio surtido de pescados.
Como postre: Tatin; que se debe pedir al principio de la cena, situación que comprendo, pero que jamás me ha convencido. No tengo la capacidad de predecir lo que me apetecerá para terminar.
Petit fours correctos, el café muy bueno.
El vino:
La carta en esos momentos estaba llena de tachones y un desorden absoluto. La sensación global era de incoherencia en las referencias y los precios. Finalmente encontramos San Roman, 2004, que estaba brutal, Mariano nunca falla!!!
En cuanto al servicio el vino no recibe ninguno de “las ceremonias” que en un sitio de estas características debería existir. Personal inexperto falto de seguridad y esa noche, al menos con nosotros, estuvo un pelín “osado”.
Para terminar y maridar con la tatin quisimos una copa de dulce, un Tokajy o un Sauterns, ni por copas, ni tampoco botella. No lo conocían… Insisto que en un sitio de esta dimensión deberían contar con estos productos. Tomamos un Moscatel.
Como conclusión, el entorno un espectáculo en el que Valencia luce espléndida, la cocina buena, volveremos para probar mas creaciones. El servicio hace que desluzca el esfuerzo en los fogones. El vino merece un mejor trato.
