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Restaurante Kate Zaharra

6
Datos de Kate Zaharra
Precio Medio:
85 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.3 10
Entorno:
9.3 10
Calidad-precio:
6.3 10
Fotos:
0
 
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina:
Precio desde 75 €

Teléfono



6

Opiniones de Kate Zaharra

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Kate Zaharra
Servicio del vino: 5 10
Comida: 7 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 7 10
7.0 10
Gorka

Gorka 19/03/12 12:33

Fecha de visita: 17/03/12
Precio por persona: 80.0

Kate Zaharra y grata experiencia son sinónimos. Subir a este restaurante es garantía de que se va a gozar comiendo, bebiendo y estando. El asunto está organizado para que las cuatro horas largas que requiere la liturgia de este local sean las más placenteras, en su conjunto, que se puedan pasar en la villa a la hora de comer o de cenar. Todo comienza en la bodega, primero de los tres pasos, donde se abre boca con un picoteo de lujo y se elige el vino. Tarea arduo compleja, dicho sea de paso, ya que las referencias son muy numerosas: de rioja está casi todo, de rivera todo lo que tiene que estar (o casi…) y de las demás denominaciones españolas, encontraran algo más que botellas legendarias. Fomentan el consumo de magnum, y es por ello por lo que las opciones en este tamaño son abundantes. Mención aparte merece la selección de champagne, la más completa de Bilbao, estando presentes además de las marcas y de las botellas míticas (que a pesar de ello en algunos casos resultan difíciles de encontrar en otros locales), otras menos conocidas a este lado de los pirineos, pero igualmente emblemáticas para los apasionados. En el segundo paso se trata de comer, ni más ni menos, y en el tercero de acabar de saborear la comida y morir de placer en la terraza acristalada, que se asoma a la ciudad, con una buena copa o un café.

Pero dejando a un lado lo relacionado con el local, pasemos a hablar de la comida, que es sobre lo que, en definitiva, ha de sustentarse lo demás. Todo está muy bueno sin ser extraordinario. Ese podría ser el gran titular del apartado puramente culinario, que obviamente ampliaré y matizaré. Si lo consideró así, es más por mi detestable tendencia a compararlo todo con algunos de los más reconocidos templos del buen comer, que por falta de calidad: los percebes, el camarón, las gambas o las almejas, son buenos ejemplos de que en Kate Zaharra no se andan por las ramas en eso de seleccionar el mejor de los productos. Y qué decir del jamón, la caña de lomo o las conservas. En temporada, los perretxikos son primorosos, pudiendo aseverarse que a veces rozan la perfección, al igual que los pimientos verdes. Los pescados, en concreto las grandes piezas de besugo, rape, rodaballo y lenguado que se asan a la brasa emulando las técnicas y modos de los parrilleros Getariarras, son maravillosos, y el bonito con tomate o la merluza a la bilbaína (albardada y con pimientos rojos), siendo referencias sencillas, merecen ser mencionadas aquí, por su perfecto punto. Y no podemos olvidar sus platos de cuchara, que resultan elegantemente reconfortantes, al igual que sus guisos de callos, morros y caracoles.

En el otro lado de la balanza, he de admitir (siendo honesto) que otras de las preparaciones no alcanzan los citados estándares de alta calidad. La partida de carnes, siendo aceptable, se queda algo rezagada: la chuleta está buenas pero las mejores de la provincia se hallan por delante, y lejos aun. Lo mismo sucede con las demás carnes de vaca y cordero, sean a la brasa/plancha o guisadas (solomillo, chuletillas, rabo, albóndigas…). Y algunos de los entrantes, como pueden ser la menestra, las mollejas o las verduras rellenas (pimientos, calabacín…), necesitan una vuelta y cierto refinamiento.

Algunos entendidos puede que opinen que el servicio no es todo lo diligente que debiera, dado el precio del festín, o que la mantelería y demás menaje podrían mejorarse. No lo pongo en duda… cuestión de prismas. A mi modo de entender, Kate Zaharra debe ser mirado de otro modo, porque ofrece cosas que otros restaurantes no ofrecen. Los artífices y protagonistas de ese intangible (y tangible, no olviden que a estas alturas ya han pasado por la bodega, han comido y se disponen a dar el primer trago a un gin tonic mientras discuten la altura de la torre Iberdrola que observan a través del ventanal…) son sus dueños: Patri, trabajador y atento, es el cerebro en la sombra, y Amancio, dicharachero y alegre, es el perfecto maestro de ceremonias y un notable relaciones públicas. Ambos son parte y esencia de este lugar sin los que no podría entenderse.

En conclusión, acudan, coman, beban, observen la ciudad, gocen, rían (porque reirán…) y verán a qué me refiero cuando hablo de grata experiencia. Vayan dispuestos a disfrutar, de todo en su conjunto, y entonces vivirán unas cuatro horas de lo más agradables, que tardarán en olvidar.

Kate Zaharra
Servicio del vino: 7 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.1 10
Miguelbc

Miguelbc 04/12/11 11:46

Fecha de visita: 03/12/11
Precio por persona: 100.0

Llevaba tiempo sin visitar el Kate y este mes me va a tocar dos veces puesto que el dia 23 tengo la comida de empresa por allí arriba.

Está vez estuve en compañía de un amigo de Sestao y como ambos teniamos ganas de darnos un homenaje pues allá que fuimos.

El trato por parte de Amancio, su hermano y el resto de miembros como siempre, un 10.

Bajamos a la bodega y empezamos picando lo siguiente:
- Sardinitas picantes; me las recomendo Amancio y realmente nos agrado a los dos, muy buenas las jodias.
- Media ración de jamón; este no falla, recien cortado a mano y bien sabroso.

En la bodega estuvimos bebiendo un Ribera, Silvanus creo, pero en cuanto vi las botellas de Donhöff 2009 no me pude resistir a preguntar el precio y ante mi asombro (34€ botella) decidi que al tinto ya se le habia pasado la uva...

Arriba ya nos pusimos más cómodos aún, sí es que se puede, y seguimos picando:
- Pimiento verde relleno de txangurru (como se escriba); excelente.
- Hongos laminados; no es que sea apasionado de las setas y demás, pero si son a la plancha no me suelo resistir. Este decir que estaban en su justa medida de picante y muy buenos.

De segundo compartimos un buen rape (creo que las últimas 4 veces que he estado lo he comido) que como siempre no me defraudo, ni a mi amigo tampoco.

Acabe con el Donhöff y ninguno de los dos quisimos postr, la verdad es que estaba bastante servido ya. Como mi amigo no hacia más que sudar decidimos bajarnos a la terraza resguardada de la calle a degustar un Vega Robaina, una copa de Grey Goose (pena de Belvedere) y acompañarlo de un cafe.

Antes de marcharnos como costumbre de la casa segunda ronda gratis, esta vez ya dos cubatas.

Total, casi 5 horas disfrutando de la buena compañia de esta casa.

Me imagino que haya miles mejores, pero que me traten como en mi casa es una cosa que me da mucha seguridad.

Kate Zaharra
Servicio del vino: 4 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 4 10
6.0 10
vvicunia

vvicunia 07/05/11 12:09

Fecha de visita: 06/05/11
Precio por persona: 75.0

Precioso restaurante en las laderas que se asoman a Bilbao.
Con una extensisima carta de vinos dedicada casi en exclusiva a los tintos de Rioja y Ribera y también champagnes. Imperdonable en una carta con más de un centenar de referencias la ausencia casi absoluta de zonas como Somontano. Nos ofrecieron una copa tanto para tintos como blancos.
No hay carta que uno pueda leer, los platos te los dicen de viva voz y así no sabes el precio.
La comida y el trato excelente, pero creo que es obligatoria la exhibición de los precios y ahí no cumplen.
Soy de los que opinan que en un restaurante de cocina creativa se paga por el producto y por la preparación, considero que en un restaurante de cocina tradicional el precio del producto no debe ser tan exagerado.

Kate Zaharra
Servicio del vino: 5 10
Comida: 5 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: - 10
7.0 10

Si antes de comer, bajas a la bodega, no merece la pena pedir nada para picar (chorizo, anchoas y jamón, vulgares). Escaso ofrecimiento en relación con la carta de vinos (eso sí, el Magnum 904 de la Rioja Alta, exquisito). La comida en general (gambas plancha, percebes, besugo, lubina, chuletón...) bien. La salsa de los caracoles, excepcional. El café y la copa, las puedes tomar en el mirador de arriba, siempre y cuando haya sitio. Si alguien consigue bajar "la minuta", me lo comunique, por favor, pero mientras tanto el precio (90 euros) me parece excesivo, si lo que lo justifica es comer, beber y servicio. Si se paga por las vistas, entonces, justificado.

Kate Zaharra
Servicio del vino: 10 10
Comida: 7 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: - 10
9.0 10

La bodega es impresionante. A nivel de Bilbao, sólo el Museo del Vino y quizás Victor Montes le pueden superar.
El lomo que tienen es insuperable.
El tratos es exquisito, los dos hermanos y propietarios, Amancio y Patri son muy cercanos

Kate Zaharra
Servicio del vino: 7 10
Comida: 7 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: - 10
8.0 10

Precioso restaurante de estilo rustico desde el que se domina todo Bilbao. Solo se atienden reservas(importante detalle).Hay tres plantas: en el sotano existe una estupenda bodega donde se puede comenzar por un aperitivo acompañado de uno de los muchos vinos que tiene en su carta compuesta de unas 100/125 referencias de numerosas DO aunque se dedica especial atencion a Rioja. La planta baja es el comedor donde se puede degustar una excelente materia prima muy bien cocinada. El chuletón es de saltarte las lagrimas de lo extraordinario que está, la merluza otro tanto, etc, etc. y el primer piso es un mirador convertido en bar donde se puede pasar un buen rato admirando las vistas, echando una partidita al mus, etc...