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Restaurante El nuevo molino

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Datos de El nuevo molino
Precio Medio:
70 €
Valoración Media:
8.4 10
Servicio del vino:
8.3 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
8.8 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 

Reservar en restaurante El nuevo molino

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina:
Precio desde 38,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

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Restaurante El nuevo molino Pedazo foie ,bien hecho El nuevo molino Mirar el jamon de cerveza El nuevo molino en Puente Arce Este postre me ha encantado Restaurante en Puente Arce Alcachofas escarchadas, coco, lemon-grass  y navajas Restaurante El nuevo molino Hamburguesa de secreto ibérico, burrata y tomate deshidratado El nuevo molino Arroz meloso de carabinero y caracolillos El nuevo molino en Puente Arce Carpaccio Restaurante en Puente Arce Aceites Restaurante El nuevo molino postre El nuevo molino El Nuevo Molino El nuevo molino en Puente Arce El Nuevo Molino Restaurante en Puente Arce El Nuevo Molino Restaurante El nuevo molino El Nuevo Molino El nuevo molino El Nuevo Molino El nuevo molino en Puente Arce El Nuevo Molino Restaurante en Puente Arce El Nuevo Molino Restaurante El nuevo molino El Nuevo Molino El nuevo molino El Nuevo Molino El nuevo molino en Puente Arce El Nuevo Molino

El restaurante El nuevo Molino, está situado en la carretera que une los pueblos de Arce y Oruña, muy cerca de Santander. Se encuentra en un lugar de magnifico acceso, con unas vistas increíbles y con unas dimensiones que le permiten la realización de todo tipo de eventos.

Destaca por la gran cantidad de servicios que ofrece, con todo tipo de salones, hasta un antiguo hórreo asturiano, y terrazas exteriores para el disfrute de los comensales. Es un restaurante especial ya que en él se encuentra un espacio Hennessy único en España donde el cliente puede encontrar una variada carta de licores. Se especializa en la cocina tradicional cántabra con toques creativos. También destaca por las bodegas y los vinos. Es un lugar ideal para la realización de toda clase de eventos y además se pueden realizar cursos.
 
Rodeado de los magníficos paisajes cántabros se encuentra El nuevo Molino, que añadido a la decoración de sus salones y los exteriores te permiten disfrutar con los cinco sentidos del arte culinario y sentirte como en casa.

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Opiniones de El nuevo molino

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El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 7 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 7 10
7.8 10
Isaac Agüero

Isaac Agüero 20/03/13 09:19

Fecha de visita*: 16/03/13
Precio por persona: 80.0

El Molino se inauguró en 1970 por Victor Merino, uno de los artífices de la renovación de la cocina en España, que nos dejaría en accidente de tráfico en 1.987. Junto con el Molino, Victor gestionó la Bodega del Riojano, La Sardina de Plata y Cabo Mayor en Madrid donde envió a su yerno Pedro Larumbe.

EL Molino cerró en el 2.000 para volver a abrir como Nuevo Molino en el 2004 de manos de Rafael Prieto, Fernando Sainz de la Maza, y Jose Antonio González. Este último había compartido con Fernando los fogones de EL Serbal desde 2000 a 2004. Cuenta con una estrella Michelin desde la guía 2009 (anunciada Noviembre 2008). Dispone de un gran entorno incluyendo horreo, capilla, y un salón ovalado para celebraciones.

Gran recepción, en la entrada tienen una chimenea encendida que aporta cercanía y calor. Mesa para seis personas (incluidos dos niños). Elevada flexibilidad para que dos de los comensales pudieran elegir un menú más corto, y otros dos un menú más largo, denominado “largo y estrecho” que de alguna forma es un homenaje a Victor Merino; uno de los precursores de este tipo de menús.

Comenzamos con un trío de aperitivos. Crema de boletus, un maki de salmón y queso, y una coca con curry; llegando el curry en un tubo tipo dentífrico. Esto lo ví hace unos años en La Terraza del Casino de Paco Roncero; saliendo del tubo una especie de crema de aceite de oliva. La crema correcta, el maki tirando a seco, y el tubito de curry original, pero sin más. Aperitivos inconexos que no reflejan, ni comunican dónde está uno comiendo.

El primer entrante es una ostra plancha con sándwich de manzana y caviar. Servida con un poco de su jugo, atemperada a la plancha y manzana verde en juliana, se acompaña con un sándwich que contiene manzana y caviar. Destaca este plato, se contrarresta el sabor marino con ese “paseo” por la plancha y los toques ácidos de la manzana. En relación al sandwich, gran textura la del pan y sabores que aparecen de forma escalonada e inversa al primer bocado ,primero la manzana y luego los toques marinos del caviar. Gran comienzo; ante todo una combinación diferente, y un planteamiento de aparición de sabores muy intencionado. Sobresaliente.

Seguimos en el mundo marino con unos chips marinos, romescu y caldo de roca. Pulpo y vieria finamente laminados y totalmente deshidratados. La salsa es de categoría, pero para nosotros tapa a los chips, ya que éstos son de sabor muy tenue. EL caldo de gran nitidez potencia el conjunto, que consideramos un poco deslavazado. Creemos que podría funcionar mejor como aperitivo tanto los chips como el caldo; dejando la salsa para otros menesteres.

Como entrante cántabro y sobre todo santanderino, (ya nos posicionamos en relación a donde estamos comiendo), nos llegan unas rabas de calamar con alioli de espuma de tinta. Se utiliza harina de arroz y una especie de pan de gambas picado, que aporta cierto crujiente. Destacan por su longitud y anchura, muestra que se utiliza un cefálopodo de gran tamaño. Pura “finger food” para degustar “mojando” en ese alioli que absorbe toques marinos con la tinta del propio calamar. Una forma distinta y atrevida de comer unas rabas que relaja la comida, y provoca cierta juego. Buen conjunto, gran sabor; aunque el tamaño provoca que en boca resulten un poco duras.

Continuamos en Cantabria, con la yema de huevo, crema de cocido lebaniego y carpaccio de panceta. Recapitulamos y nos viene a la mente diversas formas novedosas que últimamente nos hemos encontrado de afrontar los dos cocidos de Cantabria más protagonistas: el lebaniego, y el montañés. En Solana, el cocido montañés del Siglo XXI, resuelto en crema como en Cañadío Madrid donde Paco Quirós lo calificó como cocido montañés nocturno. La diferencia entre ambos está en la utilización de la berza, el primero en espuma y el segundo en un salteado con la verdura muy picada. Por otra parte, hace poco tuvimos la ocasión de disfrutar un arroz de cocido lebaniego en la Nueva Torruca de Quijas de Gustavo Pérez. En el plato que nos ocupa, la crema adquiere esa apariencia verde al añadir un licuado de berza (otro ingrediente muy montañés), y resta cierta contundencia al cocido para que la yema de huevo adquiera protagonismo al realizar la mezcla. Además se encuentran trozos crujientes de chorizo, y una fina lámina de panceta. Resolutivo, eficaz, sabroso un entrante que llega y nos posiciona en nuestra tierra.

Los pescados en el Nuevo Molino se abordan totalmente desde los deseos de la mar, y la existencia y calidad del producto. Ni existe carta de pescados, ni en los diferentes menús se especifica de antemano. Los pescados se cantan, y en los menús Toni González elige por ti en función de lo adquirido en la lonja de Llanes. Si desde Puente Arce se viaja hasta Llanes para adquirir los productos directamente en la Lonja, lo cual tristemente parece que los restaurantes no pueden hacer en Santander, si no es a través de distribuidores. Bueno a lo que vamos, el pescado elegido fue mero con jugo de judía verde. La verdura da cierto equilibrio desengrasando el conjunto, y aportando cierta frescura. Una composición sencilla, balanceada y correcta que resulta sabrosa.

En el apartado de carnes nos presentan presa ibérica lacada con chutney de nuez y mango, y rábano encurtido. La fruta y el fruto seco aparecen tanto en churney como en crudo, un original acompañamiento para una carne jugosa. Correcto.

Pasamos a los postres, comenzamos con un yogur de tapioca, leche, arándanos y coco. Mezcla cremosa, muy agradable en boca y que sápidamente recuerda a un arroz con leche. Criterio, e imaginación.

Por otra parte plátano en texturas con salsa de naranja (nos dijeron que también llevaba ron); éste último no me convenció en absoluto fundamentalmente porque el plátano bien en una especie de almíbar o caramelizado toma demasiado protagonismo en el conjunto derivando hacia un resultado excesivamente dulce.

A destacar el servicio capitaneado por Rafael Prieto, que manejaron con verdadera habilidad el hecho de gestionar dos diferentes menús y los platos de los niños; así como la paciencia de todos ellos con los pequeños. Nos pusimos en las manos de Rafael para el tema vinícola ofreciéndonos lo siguiente:

Albariño La Mar de Bodegas Terras Gaudas. (Caiño blanco 85%, Albariño 15%): 28€
Chablis 1 Cru Mont de Mileu Cuvee Ulysee 07: 31€
Gallinas y Focas (Vino de la Tierra de Mallorca; Bodega 4 kilos): 26€ .Interesante proyecto social. (Se recomienda ver web).

Los precios de los vinos en carta en relación con su precio en tienda resultan muy comedidos, aproximadamente algo menos de 1.5x. De todos ellos, me agradó especialmente La Mar, más dulce que la mayoría de los vinos gallegos, con una menor acidez, y con un mayor recorrido en boca. Posteriormente tendrían la gentileza de invitarnos unas copas de ese Pedro Ximenéz del Maestro Sierra del cual ya hablamos en nuestra visita a El Serbal. Un final excelente.

Culinariamente sobresale tanto la ostra con manzana y sandwich de caviar como la yema de huevo con crema de cocido lebaniego; después las rabas con alioli de calamar, el mero con jugo licuado de judía verde, y el yogur de tapioca, leche, arándanos y coco.

El Nuevo Molino, un potencial puntal de una cocina cántabra de mayor imaginación.

Como siempre para disfrutar de las fotos y el post completo...
http://www.complicidadgastronomica.es/2013/03/el-nuevo-molino/

El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.5 10
argug

argug 20/02/13 20:00

Fecha de visita*: 15/02/13
Precio por persona: 50.0

Noche de un viernes de febrero, salimos la señora y yo en plan sin rumbo, tomamos unos vinos y ante la pregunta tonta de tantas veces, ¿a dónde vamos a cenar? Y tras varias opciones descartadas, nos decimos: ¿vamos al Molino? Para nosotros sigue siendo el Molino en vez del nuevo Molino: hecho.

Tiene en la primera página de la carta este menú degustación a 38 euros y a 50 euros con maridaje, no mire más y solo sonreí cuando me dijeron los platos fuera de carta, ya sabéis cuando uno se “emperra” en una cosa.

Tras una copa de Moet Chandón (no recuerdo cual) a decidir rosado o blanco, la ya conocida catas de aceites de 5 variedades distintas (en este caso todas de Tarragona), no pusieron unos aperitivos de crema de setas y teja de boniato con brandada de bacalao y comenzó el menú con su maridaje:

Ensalada de bacalao, setas y pimientos en costra de patata con su pil-pil
(Alda Selección Parellada 10)

Lomo de merluza asado con agua de tomate Kalamata y arena de sésamo
(Alda Selección Pinot Noir 11)

Potro asado, endivia roja al vapor vermouth y jugo de mostaza
(Alda Selección Cabernet Franc 09)

Helado de queso sobre coulis de frambuesa y crujiente de almendra
(Tokaji Oremus Vendimia Tardía 08)

La ensalada es un clásico de la carta y en más de una ocasión me han comentado que no la pueden retirar de la misma ante la gran demanda, con ello creo que esta todo dicho sobre la misma.

La merluza, muy bien tratada y mirar que me parece a mi difícil el tratar este pescado fuere de a la romana.

El potro un gran descubriendo, y más en estas fechas en que la carne de caballo esta tan al día en la red, punto perfecto, nada dulce que es lo que se suele achacar a esta carne y tanto la endivia con la mostaza maridaban perfectamente.

Helado de queso: una maravilla, pero ojo poner un factor de corrección pues el mismo me encanta.

Tras los cafés, unos petit fours muy creativos presentados en una bonita cajita de madera.

El vino que nos pusieron se trata de un vino que han elaborado conjuntamente Rafael Prieto (copropietario y sumiller de Serbal y Nuevo Molino) elabora con Bodega Sumarroca y su enólogo Tomás Puig.

Servicio de la sala, recepción, vajilla, despedida tan bien como siempre, lo cual parece que no es nada, pero es muy difícil de superar (gracias Elvira y Pilar y al resto del servicio).

Hemos salido más que contentos, habiendo pagado solo 50 euros por comensal, a veces cuando mejor salen las cosas es cuando se montan sobre la marcha, aunque bien es verdad, que este local es una apuesta segura.

Al día siguiente visita a otro estrellado y resultado distinto, pero ese es otro tema.

El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.5 10
Moongoose

Moongoose 12/12/12 10:23

Fecha de visita*: 10/12/12
Precio por persona: 38.0

Tengo un monton de locales pendientes de colgar y precisamente voy a empezar por el último.

Nos acercamos a comer, reserva mediante, que a la postre se hiz innecesaria porque comimos solos.

Perfecta bienvenida, copa de cava y nos acercan a la mesa. Elegimos el menu gastronomico, por aquello de no pasarnos antes de las fechas fatidicas. aperitivos entrada, pescado, carne y postre.

4 variedades de panes en los que mojar 5 variedades de aceite, como es costumbre de la casa.

* Crema de chirivia (de la familia de la zanahoria) con ravioli de morcilla, muy adecuado para entonar, suave y cremosos el conjunto.

*Ensalada de bacalao, setas y costra de patatas con su pil pil. Ya tomado en otras ocasiones, buen bacalao aunque se echaba de menos un pelin más de temperatura, pero el dia era frio en general.

* Lomo de merluza con espuma de maiz y crujientes de remolacha, buen punto del pescado con el contrapunto dulce de la espuma.

* Lomo de potro con endivias braseadas al vermouth, rucula e infusion de pimienta. Carne muy prieta, con apenas grasa y mas suave al paladar, con una infusion de pimienta que le iba muy bien, aunque echaba en menos algo mas de potencia sapida en el mismo, pero es opinion personal.

*Helado de queso con coulis de frambuesa, quizas lo más flojo de la comida.

Para beber un Dr Bürklin-Wolf Ruppertsberger Riesling 2008, correcto y que fue a mas cuando tomó temperatura, con una acidez muy rica y un azucar residual muy agradable.

Cafés y petit fours de cortesia, buen café.

Una comida muy agradable, con un trato cercano y amable, siempre sabes que vas a estar bien atendido. De ahi que me cause extrañeza el estar solos, quizas por ser despues de un puente, o que un lunes es un dia raro, pero raro.

El precio es el del menú sin vinos.

El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.9 10
Gastiola

Gastiola 28/08/12 03:37

Fecha de visita*: 27/08/12
Precio por persona: 72.0

Animados por los comentarios anteriores, animados por "El Mule", animados por Moongoose, nos hemos acercado hasta Arce a visitar el Nuevo Molino.
Antes, un vinito en La Puentecilla, por recomendación, algún día habrá que catarlo, no tiene mala pinta.
Llegamos al restaurante, invita a dar un paseo por los exteriores antes de entrar, precioso. el hórreo, el nuevo espacio para fumar un puro y tomar una buena copa, los jardines, las figuras......
Una vez dentro, muchos espacios diferentes, invita al comedor más aterrazado pero es que el interior es demasiado bonito como para no cenar allí.
Estupendo espacio entre mesas, estupendo el tamaño de las mismas, estupenda la mantelería, la cristalería, la cubertería.......
Nada más llegar, excelente recibimiento, invitación a una copita de cava y a elegir un menú que ya tengo más que estudiado.
Dos aperitivos en forma de galleta y de una especie de crema, los dos riquísimos, muy apetecibles.
Una cata de 5 aceites, todos ellos de Tarragona. A mi me han gustado los cinco pero me quedaría con el 2 y el 5, variedades Koronegul y Arbeguina.
Estupenda selección de panes a elegir. Hemos probado casi todos pero me quedo con el de cebolla y el de pasas. Por supuesto que para el aceite me he decantado por uno más neutro, uno blanco que he terminado con el "unte".
Gamba en carpaccio, lichis y helado de ajo blanco: plato finísimo, uno de los mejores, sin duda, mucho sabor, muy buena conjunción.
Foie gras asado, chips marinos (bonito y pulpo)y uva blanca: para los que les guste el foie puro, como a mi. Sabor puro y duro, perfecta textura.
Raiz de apio-nabo, jugo negro y papel de vieira: dos historias diferentes pero que han casado estupendamente. La raiz de apio, sabrosa, con el jugo negro de txipiron y un pan impregnado en el mismo jugo. Un sabor sublime a eso mismo, a txipiron.
Salmomete: ideal, punto exacto de preparación, salsa muy jugosa, fresco, sin espinas, ni una sola. Me ha encantado el plato.
Zancarrón de ternera, espuma de hierbas y lascas de tuétano: presentado dentro de los mismos huesos, carne sabrosa, punto perfecto, ni deshecha ni tiesa. Ración más que generosa y ya se va notando que no vamos a pasar hambre precisamente.
Pera en almibar ahumado, compota con pino y tomillo,
granadilla y crema helada de ruibarbo: rico pero sin sorprender, una plato de no enamorar, al menos eso nos ha parecido.
Terrina de zanahorias:
- Tierra de cacao
- Sorbete de mandarina
- Toffe de lima
- Zanahorias cocinas al vacio y deshidratadas con aceite de cítricos: otro recuerdo visual de la Huerta del Azurmendi pero en dulce. Me ha gustado aunque yo le hubiese echado algo más de dulce jugoso para disimular un tanto demasiada tierra de cacao.
Para beber, un vino distinto, recomendación de la sumiller, un blanco, Alda selección 2010, Sumarroca. Muy distinto a lo habitual, con un grado de alcohol muy suave, un dulzor apetecible, poca acidez, postgusto dulce sin exagerar. Un problema: demasiado fácil de beber. Algo curioso y nuevo, no debe ser fácil de encontrar.
Cafecito, unos dulces muy sabrosos y un Riesling Wittmann dulce en la terraza semicubierta.
Atención excelente por parte de todos, trato exquisito, si les das pie, entran al trapo, eso a mi me encanta.
El local es impresionante, todo ello. Menudos baños.....
Casualidades de la vida, nos hemos encontrado cenando al chiquito que nos sirvió el arroz con bogavante en el Galeón de Somo, un tío simpático de verdad.
En resumidas cuentas, hemos acertado con La Guinda a nuestro periplo por Cantabria. Recomendable cien por cien.
Llueve, no mucho pero llueve, pero me he dado cuenta de que en Cantabria hay muchas "estrellas" y por cierto, bien merecidas.

El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 10 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 8.5 10
9.3 10
kalza

kalza 12/04/12 11:39

Fecha de visita*: 12/04/12
Precio por persona: 53.0

Visita en día de Viernes Santo y ocupación total...a pesar de esto y debido a la amplitud de su precioso salón,la excelente separación entre mesas y la calidez que aporta el fuego de la chimenea,la sensación de confort es total.
Se trata de uno de mis restaurantes favoritos y creo que merece un segundo comentario por mi parte,simplemente para refrendar su regularidad y calidad.

Mesa para 4.
Esta vez decidimos comer a la carta.Para el peque,merluza con patatas fritas que debía estar buena,visto como dejó el plato y un plato con helado variado.
Para los 3 adultos,Elvira nos ofreció la posibilidad de emplatar los entrantes en 3 medias raciones...fenomenal!
De aperitivo de bienvenida,copa de cava y verdel en escabeche...servido en lata de conserva...muy bueno en cantidad,presentación y lo que es más importante,sabor.
Entrantes.
* Ensalada de bacalao setas y pimientos en costra de patata con su pil pil...Impecable!
* Pulpo a la sartén en su jugo con patata violeta y aroma de pimentón...otro clásico de la casa que Toni borda.
Platos principales.
* San Martín a la plancha sobre crema de puerro,manzana y salsifí crujiente.Plato ofrecido fuera de carta.Perfecto lomo de una pieza de 4Kg pescada esta mañana...lo probé y estaba delicioso.
* Manitas de cerdo estofadas con foie gras y mango...Mi mujer no se cansa de pedirlas,y no me extraña pues es otro clásico...Se presentan en 2 timbales deshuesados y sellados a la parrilla,sobre su jugo y acompañados de raviolis de manzana rellenos de foie.Muy buenas!
* Steak Tartar de lomo bajo con helado de mostaza y salsifí.Probablemente el mejor steak tartar en muchos kilómetros a la redonda.Carne de excelente calidad,cortada a cuchillo como tiene que ser,perfectamente aderezada y condimentada con un sabor y una textura sobresalientes.
Postres.
* Leche frita de nueces y trufa,helado de keffir y peras al vino tinto.
* Torrija de pan caramelizada con ciruela.
* Cuajado de chocolate puro (Guanajá 70%) mantequilla,eucalipto y nuez moscada helada.
* Streusel de hierba luisa,sorbete de mango,bizcocho de regaliz y trufa de maracuya.
Todos y cada uno de ellos,absolutamente espectaculares,no sabría con cual quedarme...clásicos revisados,la torrija y la leche frita...contundente el cuajado de chocolate...y mas arriesgado y rompedor el streusel de hierba luisa.Lo que tengo claro cada vez que vengo es que hay que dejar espacio para el postre...absolutamente recomendable!

Para beber,champagne de vigneron...Bernard Brèmond cuvèe prestige GC Ambonnay.Productor y cuvèe conocidos...estupendo! con gran rcp.Agua,coca-colas,petit fours,café e infusiones.

El servicio y la atención por parte de Rafa,Elvira,Pilar,David y Sebastián...como siempre sin
mácula,mostrando y transmitiendo siempre al cliente vocación y pasión por su oficio.Cuando estas virtudes se conjugan con profesionalidad,experiencia y buen hacer,el resultado es óptimo.

Si este restaurante estuviera en Paris,Lyón,Londres,NYC,Tokio,etc,tendría al menos el doble de estrellas de las que tiene y su menú degustación costaría al menos el doble de lo que cuesta,pero está en Puente Arce...pues mejor que mejor!

P.D. Precio medio estimado de comida a la carta para 3 adultos con bebidas y sin vino

El nuevo molino
Servicio del vino: - 10
Comida: - 10
Entorno: - 10
Calidad-Precio: - 10
- 10
argug

argug 26/01/12 22:54

Fecha de visita*: 26/01/12
Precio por persona: 84.0

He visto que hace casi dos años de mi ultimo comentario de este restaurante, y tras varias visitas en medio, hoy como hemos tomado el menú largo y estrecho maridado, creo que puede ser interesante el colgar el mismo, para que os hagáis una idea del camino de esta restaurante, sobre todo en su cocina.
Tras un detalle de un cava blanco o rosado de bienvenida (no recuerdo cual) y la ya clásica en este restaurante, cata de 5 tipos de aceites, y un aperitivo de la casa, el menú consistía en:
Cebolla, huevo y faisán, maridado con Champagne Lanson brut
Pasta Caserecce lacada con meloso de bacalao, maridada con Fritz Haag riesling 2010
Setas de otoño sobre tierra de malta, calabaza y laminas de nuez, maridado con Alda selección pinot noir 2010
Lubina con raíz de perifollo asada y en crudo con jugo de sidra, maridada con La Mar 2009
Pato Caneton: pechuga trinchada sobre lecho de mandarina glaseada y muslo confitado en eucalipto con espinacas baby, maridado con Oporto Calem 10 años
Struesel de hierba luisa, sorbete de mango, bizcocho de regaliz y trufa de maracuyá. Maridado con PX Ximenez Spínola blanco
Postre naranja maridado con Tokaji Oremus Vendimia tardía 2008
Cafés y detalles finales de la casa, con una crema de queso y unos trocitos de quesada.
La recepción, la despedida, el ritmo de platos, la explicación detallada de tanto la comida como los vinos y el por que del maridaje, perfecto (mi felicitación para Elvira y Pilar).
No voy a puntuar, pues en el día de hoy, la tan extendida gripe, aun no me ha abandonado y mi precepción puede ser sesgada, pero mis dos acompañantes, que son de fuera de Cantabria y era su primera visita al mismo, hablaban maravillas.
El precio del menú descrito es de 58 euros sin maridaje y de 84 euros el maridado, ambos precios con el IVA incluido

El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 7 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 7 10
7.8 10
EuSaenz

EuSaenz 16/09/11 09:00

Fecha de visita*: 12/09/11
Precio por persona: 115.0

Primera vez que revisitamos este restaurante en su nueva aventura que lleva ya unos años, nos acordamos de hace un tiempo cuando este local era la referencia de la nueva gastronomía cántabra quizá junto con el Río Asón del añorado Enrique Galarreta. El local sigue siendo una delicia, un oasis de tranquilidad y amplitud, silencioso, agradable, con varias dependencias, rodeado de jardines y una preciosa terraza veraniega, aunque a pesar del estupendo día que teníamos decidimos comer dentro en una espaciosa mesa redonda prácticamente solos en el comedor principal. Mesas y menaje a la altura esperada.

La cocina propuesta es de temporada, basada en los productos de la tierra y el cercano mar cantábrico sin excesivas estridencias y con unos guiños a la modernidad siempre bien entendida. Nos encantó el hecho de disponer de varias posibilidades a elegir, un menú gastronómico más ligero (4 platos, 38 euros), un menú degustación (8 platos, 58 euros) y a la carta, pero con el atractivo de poder seleccionarte medias raciones de todo (entrantes, pescados y carnes) para poder construirte tu propio menú, opción que finalmente escogimos. Comenzamos con un aperitivo (Cava por defecto, aunque bajo petición nos sirvieron un Fino Maestro Sierra) que nos acompañaron con un bocadito hecho con cordero que estaba delicioso, por cuenta de la casa. Después fueron desfilando por nuestra mesa:

-Tataki de bonito, sésamo blanco y verduras marinas
-Arroz meloso de rabo, pil pil de coco y vegetales crocantes
-Hamburguesa de secreto ibérico, burrata y tomate deshidratado

Elegimos al principio 4 entrantes pero a instancias del camarero los redujimos a 3, algo que al final agradecimos. Se presenta media ración de cada uno por comensal. El Tataki de bonito de auténtico lujo tanto por la calidad del pescado como por la de la preparación, el punto perfecto. El arroz meloso realmente curioso pues con su contundente y sabrosa base de rabo de toro, el hecho de ligarlo con esa leche de coco le otorgaba un punto de ligereza y contraste sápido muy curioso y por último la hamburguesa una delicia, jugosa, sabrosa, un bocado pleno de delicadeza y sabor.

-San Martín asado con tapenade de Kalamata y arena de sésamo

Pescado delicioso que es conocido fuera de Cantabria como Gallo Pedro o Pez de San Pedro, un hermoso lomo jugoso y realmente fresco, aunque quizá el sabor de la aceituna le sobraba un poco pues le restaba protagonismo, pero afortunadamente resultaba sencilla de retirar. Muy bueno.

-Cochinillo frito y pastel de ruibarbo con jalea de menta-chocolate y dátiles frescos
-Manitas de cerdo estofadas con foie gras y setas salteadas

Platos compartidos dos a dos, dos comensales tomaron medias raciones del primero y otros dos del segundo. El cochinillo fantástico, a medio camino entre lo que es un cochinillo asado y un cochifrito. El segundo curioso y contundente, manitas cocidas muy melosas y una suculenta pieza de foie fresco asado para rematarlo con unos rebozuelos salteados. Contundente final.

-Cuajado de chocolate puro (Guanaja 70%), mantequilla tostada, eucalipto y nuez moscada helada
-Postre naranja
-Helado de queso sobre coulis de frambuesa y crujiente de almendra
-Melón cantaloup, yogur de albahaca y sorbete de mojito

En los postres no nos pusimos de acuerdo y cada uno pedimos uno distinto, se ofreció un carro de quesos del mundo pero ya a estas alturas del menú resultaba excesivo, para quien sea un quesero compulsivo puede resultar una opción quitar platos del menú y darle al carro. En cualquier caso postres de muy buen nivel y ejecución, el naranja que tomamos era muy original basado en una crema de calabaza y el chocolate puro era desde luego puro de verdad. Los otros no los probamos pero a juzgar por los comentarios estaban como mínimo a la altura de los otros que comentamos. Francamente buenos, pues.

La comida por tanto fue de muy alto nivel, quizá no sorprendió en exceso pero sí que resultó convincente por su calidad y variedad, además con un más que profundo y variado surtido de panes y aceites y unos apetitosos petit foirs con un muy buen café. Indiscutiblemente, de lo mejor que hay en Cantabria.

La oferta de vinos es muy satisfactoria y completa por calidad, más que por cantidad. Existe la opción de ir a la bodega y ver las botellas in situ con sus precios expuestos al igual que su primo hermano El Serbal y lo cierto es que hay cosas, apenas nos fijamos en la parte nacional de la que vimos las referencias habituales de prestigio, además de una serie de buenos vinos viejos de Jerez y en la parte extranjera nos sorprendió la presencia de referencias de gran importancia de Burdeos (todos los premier) y de Borgoña (más de un pago de DRC), así como varias referencias de tres de nuestros productores preferidos de vinos blancos del mundo (Dönnhoff, Roulot y Comtes Lafon), además de vinos de otras zonas francesas. De Italia andaban algo más flojos, al igual que de Champagne, con muchas botellas de grandes cuvées pero pocas de pequeños productores, vinos siempre con mejor RCP. En cualquier caso, una carta bastante completa y satisfactoria con unos precios muy ajustados para el nivel del restaurante. Pedimos la siempre convincente pinot meunier de La Closerie Les Beguines de Prevost (60 euros), un encantadoramente mineral Meursault Les Vireuils 2005 de Roulot (60 euros) y finalizamos con un clásico Châteauneuf, un Clos des Papes 1998 (85 euros), que estaba en un perfecto momento de forma, aunque finalmente sucumbió ante la clase de sus compañeros. Vinos perfectamente servidos en copas diferentes y de gran calidad. Servicio de mesas a la altura que esperamos, profesional y atento, sin perder la sonrisa y las buenas maneras, a pesar de un malentendido inicial con las copas que se subsanó sin problemas.

Pues un magnífico restaurante este Nuevo Molino, que indudablemente resulta un digno heredero del mítico Molino, un local que marcó la pauta gastronómica de Cantabria durante muchos años, se come francamente bien y se bebe a muy alto nivel también, sales contento y con la sensación de que lo pagado se ha correspondido con lo recibido, sin duda un restaurante que merece sobradamente la estrella Michelín que atesora. Un “top” en Cantabria.

El nuevo molino
Servicio del vino: 10 10
Comida: 7 10
Entorno: 7 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.1 10
Moongoose

Moongoose 03/07/11 23:22

Fecha de visita*: 03/07/11
Precio por persona: 75.0

Poco más vamos a decir de este restaurante y su entorno, salvo que les han endosado un horrible bloque de pisos encima del horreo y de la capilla.

Ya sentados en mesa nos sirvieron la copa de cava de cortesia. Pedimos los 4 comensales menú degustación.

Los platos del mismo fueron:

Aperitivo de crema de curry y mejillones enteros, muy suave y rico.

Ajoblanco con pastel de chicharros y frutas de temporada (grosellas, arandano, ciruela), muy fino el ajoblanco y bien el pastel con un chicharro en una suerte de pastel/lasaña bastante logrado. Las frutas, salvo la ciruela no aportaban nada.

Tataki de bonito del norte con verduras del mar, bien el punto del pescado con la ensalada de algas, eche en falta un puntito acido en las salsas que quizas le habria ido bien. Aún asi rico.

Foie asado con sopa de rabano y platano.... pues no sé, no le encontré armonia, ni la sopa aprotaba nada, ni el foie entusiasmaba, alguna vena por alli inevitables... no sé, ni fu ni fa.

Carrilleras de rape con langostino, muy bien la racion, la calidad y el punto del pescado. Me quede con ganas de otro langostino.

Paletilla de cordero con cenizas de puerro y torrija de chimichurri. Muy bueno el cordero con las curiosas cenizas de puerro que no fueron del agrado de todos los comensales pero que a mi me gustaron, aunque yo las pondria aparte, ya que cubrian demasiado y enmascaraban algo a la carne. La torrija no estaba mal y habia por alli unas tiras de pasta filo asadas como decoracion. Bien.

Bizcocho de oreo con platano caramelizado y en hellado con remolacha encurtida. Muy rica la mezcla del bizcocho y el helado, el platano caramelizado no era muy de mi gusto, tenia un sabor extraño, algo amargo. Habia palomitas de una crema como la que se pone en el interior de las galletas. El detalle de la remolacha como contrapunto bien. Muy logrado.

Postre naranja, por el color. Natillas de calabaza, bien de sabor y conjuncion, pero algo espesas, me recordaban a las que se hacian con los sobres de mandarin, aún asi ricas. Golosina de frambuesa, helado de frambuesa creo y un cremoso de algo que no recuerdo bien, maldita memoria.

Cafés e infusiones con petit fours de cortesia a base de mini magdalenas aromatizadas y una copita de crema de queso muy agradable.

Cestas de panes para los muy viciosos.

El servicio de sala muy bien como siempre, atento y organizado. Perfecto en este aspecto.

Para beber nos recomendaron un Sumarroca ALDA 2009 con Parellada y Xarel.lo excelente. De segundo un Detras de la Casa 2005 en un estado optimo, todavia tengo media botella que me he traido a casa. Todo con un servicio bien llevado en copas Schott.

Muy abundante, demasiado para mis acompañantes el menú, con altibajos y la verdad es que no me ha entusiasmado nada, pero no me ha quedado sensacion de no querer volver. Quizas lo mejor sea echarle un ojo a la carta la proxima vez, porque merece la pena.

El nuevo molino
Servicio del vino: 10 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 10 10
Calidad-Precio: 8.5 10
9.3 10
lsierrar

lsierrar 22/04/11 13:37

Fecha de visita*: 15/04/11
Precio por persona: 63.0

Teníamos muchas ganas de conocer este restaurante, dados los comentarios anteriores. Hicimos uso del servicio gratuito de chófer que nos recogió en el hotel Santillana del Mar a la hora acordada (nunca pensé en lo bien que se cena con vino sin agobiarse con la vuelta).
Local precioso, amplio, con mucha separación entre mesas. Es difícil describir su decoración, pero me resultó muy original la "colección de puertas" llenas de historia sobre una de las paredes del salón principal. Me imagino el salón lleno de luz natural a mediodía que entraría por los ventanales que dan a los jardines que rodean el local. Música ambiental apenas perceptible.
Servicio de 10 sin duda alguna. Muchas gracias a Elvira (lo de esta chica es de nota) y Francisco por su simpatía, atenciones y profesionalidad.

Nos recibieron con una copita de cava rosado muy agradable.

Cestita de panes variados con al menos 6 variedades. Todos muy buenos.

Cena para 3 personas:

- Un detalle de la casa como un tomate relleno de verduritas muy agradable. Para repetir sin duda.

Entrantes:

- Ensalada de bacalao, setas y pimientos en costra de patata con su pil-pil: Maravillosa composición. El pil-pil muy suave, justo para no enmascarar el resto de los componentes.

- Setas de primavera (perretxicos) muy buenos. De saltarse las lágrimas; muy buenos de sabor.

- Calcots salteados, calamar y jugo de alubias rojas (media ración pues fue un capricho mío): Perfecto equilibrio de sabores. El calamar se presentaba como unos tallarines.

- Huevo a baja temperatura con caldo de jamón y panceta confitada: Solo lo probó mi chaval pero solo verle la cara de satisfacción...

Segundos:

- Hamburguesa de secreto ibérico, burrata y tomate deshidratado: Muy, muy bueno. Muy jugosa y perfecto el queso de burrata con la carne.

- Entrecot a la plancha, lasaña de zanahoria violeta y gotas de cabra: Buena pieza de carne y bien hecha.

- Tronco de rape asado, tapenade de kalamata y bastones de ruibarbo: Buen taco de pescado, terso y jugoso.

Postre:

- Tres raciones de torrija de pan caramelizada: Hermosa y muy jugosa.

Servicio del vino preparado para los más exigentes. Su carta no es enciclopédica pero si variada, tanto en los nacionales como internacionales. Buena parte de los vinos comentados. Precios razonables (no llega a x2). Te permiten visitar la bodega y seleccionar el vino in situ (Mouton Rothschild o Petrus entre otras muchas celebridades). Tomamos un Chablis 1er Cru Mont de Mileu - Cuvée Ulysse 2007 (30€ + IVA). Aquí Elvira nos sorprendió con un perfecto servicio del vino, envinando unas estupendas copas Riedle y ofreciendo la prueba en copa de cata. Estuvo pendiente de la temperatura del vino en todo momento y en rellenar las copas sin agobiar. Francisco también dispuesto a charlar sobre vinos.

Precio total: 187.25€ (inc. pan y servicio a 3.50€ por persona, vino, dos botellas de agua Vilas de Turbona 3.50€, y dos tés rojos).

Nota: También tienen carta de aguas y de puros, tés e infusiones, además de vinos de postre y licores.

El nuevo molino
Servicio del vino: 8.5 10
Comida: 8.5 10
Entorno: 8.5 10
Calidad-Precio: 8.5 10
8.5 10
Francescf

Francescf 27/03/11 20:42

Fecha de visita*: 19/03/11
Precio por persona: 54.33

Empezamos mal... Se equivocaron con la hora de la reserva y nos vinieron a recoger casi una hora tarde. Mi hijo pequeño no aguantó la espera y se durmió en la furgoneta que nos llevó al restaurante. Al llegar, se puso a dormir encima de la mesa y, pese a rogar varias veces a los camareros que le retirasen el servicio, rompió una copa antes de que lo hiciesen. Y el champagne que había mirado en su carta de vinos por internet no lo tenían... Fin. A partir de aquí, todo perfecto. Los camareros por fin retiraron el servicio de mi hijo, nos ofrecieron que durmiese en un sofá de una sala aneja (el niño no quiso) y elegimos otro vino. Un 10 para los camareros en la resolución del tema de mi hijo y en su actuación durante la cena. Sin duda, lo mejor de la cena.

Local precioso con profusión de detalles. Comedor amplio y cómodo. Buena separación entre mesas. Buena iluminación. Menaje y copas de nivel. Servicio simplemente impecable. Dispone de 2 menús y carta. Carta de vinos completa y variada a precios, por las referencias que conocía, correctos.

Cena ligera a la carta para 3:

Aperitivos de bienvenida.- Buenos.

Entrantes:
- Pulpo a la sartén en su jugo, patata violeta y arena de pimentón (19,50€) - Original presentación para un plato clásico.
- Hamburguesa de secreto ibérico, burrata y tomate deshidratado (16,-€) - Para compartir entre 2. Muy buena presentación. Sabrosa.

Platos principales:
- Dorada al horno (24,-€) - Fuera de carta. Deliciosa, aunque la guarnición era demasiado sofisticada para mi hija.
- Arroz meloso de carabinero y caracolillos (19,-€) - La presentación me recordó a la de un arroz del menú de mediodía de Moo que había tomado la semana anterior. Buena combinación. Los caracolillos le da un punto diferente a la receta.
- Alcachofas escarchadas, coco, lemon-grass y navajas (15,-€) - Según mi mujer, raro.

De postre, un zumo de naranja (5,-€).

Buen surtido de panes a 3,50€ por persona. 2 botellas de agua Solares (me pareció entender que había varias para elegir) de 3/4 l. (3,50€/ud.), una botella de Reichsgraf Josephshöfer GC 2007 (42,-€) con su cubitera y 1 café (nos cobraron 2) con sus petit fours completaron la cena.

Muy buena idea el servicio de recogida a domicilio.

Como curiosidad, no supieron decirme de qué pueblo de Tarragona eran los calçots, ni si tenían IGP. Reconozco que tuve mala idea al preguntar... ;-P