Pues hombre, su parte de razón tiene, pero en todos sitios cuecen habas, no se puede generalizar. He comido en Francia (me refiero a sitios normales) muy bien y muy mal; como ejemplo, recuerdo haber comido de maravilla (comida + presentación + amabilidad + profesionalidad) un "plat du jour" en Villafranche de Conflent, y haber comido de pena hace poco en Saillagouse. Este mismo verano comí en un restaurante perdido en las montañas de Austria por dos reales un plato de lomo (+ guarniciones varias) con una presentación fuera de lo común. También pienso que en sitios de alta gastronomía a veces nos toman el pelo escudándose en la calidad sublime del producto y en el abuso de éste (el mejor solomillo de ternera lo he comido en un bar "cutre" en la provincia de Soria), que hace encarecer los precios sin necesidad (me refiero a las gambas de Denia, Palamós, caviar, "espardeñas" y otras cosas prescindibles). Otro ejemplo de abuso es el cobrar 35 euros por 3 canelones o 35€ por un fricandó en el Hotel Mandarín de Barcelona...una vergüenza.
Para no enrollarme más, lo que quiero decir es que, como en todos los aspectos de la vida, todo depende de lo pulido y profesional que uno sea, y especialmente que las cosas se hagan con amor y honradez.
Saludos,
Carlos