Bueno compañeros, hemos estado en El Bulli, dije que haría una crónica pero realmente no se por donde empezar ni como hacerla, son tantas las sensaciones que tienes en este restaurante… es todo tan perfecto, en todos los sentidos. El servicio, el lugar, el trato, y por supuesto la comida.
Tenía intención de poneros la lista de los platos , 28 incluidos los postres, (¡TELA!! ¡A ver quien es el guapo que me dice que de allí se sale con hambre!!) Pero con eso no podría haceros sentir lo mismo que sentimos nosotros al comérnoslos, los nombres no tienen nada que ver con la sensaciones que se tienen cuando los estás comiendo.
Por poner un ejemplo, si digo ‘Canelón de trufa de verano con tuétano y cerebro de conejo’ no suena muy bien y sin embargo fue el último plato antes de los postres y para mi gusto fue el mejor con el de ‘Ostras con ostras i trufas de nuez de macadamia’ que además, como bien ha dicho Bibi, nos dejamos aconsejar en el maridaje por el somelier y lo tomamos con el Champagne Grande Réserve Gosset y fue increíblemente delicioso.
De todos modos tienes que mantener la mente abierta, porque aparte de que esté todo increíblemente bueno, se juega mucho con la sorpresa, y todo cuidado al último detalle, por ejemplo un ‘Caviar de manzana’, presentado en latas de caviar iraní sobre unas bandejitas individuales de pizarra, con una cucharita de alpaca del tipo de aquellas que utilizábamos para las tarrinas de helado, levantas la tapa y te encuentras con bolitas de textura y forma del caviar de salmón, pero lo comes y sabe a manzana amarga o un ‘Aire de zanahoria con concentrado de mandarina’ y no es un postre, que te lo estás comiendo y no puedes dejar de reír por lo sorprendente y diferente que resulta. Esto por poner solo un ejemplo, pero con cada uno de los 28 te están sorprendiendo.
En definitiva una noche para recordar durante mucho tiempo, y si fuera posible repetir, no pasado mañana, pero sí dentro de un año o dos… o cuando se pueda.
Saludos.