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Dinastía Vivanco, vino y personas.
Respuestas: 15
Sara. Ya está, a secas, sin más, así se llamará nuestra futura hija. Lo hemos decidido este fin de semana en nuestra visita al museo del vino de Dinastía Vivanco, en La Rioja. Es tan sencillo poner un nombre a una persona como decidir crear una bodega. Lo difícil es poner la pasión, exprimirte a fondo para que salga un buen fruto, que sepan madurar sin prisas, abrigarles si tienen frío, alimentarles si tienen hambre. Ahí está la clave del éxito.
Como veis, todo es amor. Hay que querer, tener mucha paciencia y no precipitarse, porque todo tiene su recompensa.
Dinastía Vivanco es una familia. Ya notas algo especial cuando estás a punto de entrar de sus magníficas instalaciones, está todo muy bien pensado. Nosotros llevábamos la nuestra a cuestas, la cepa más joven, y nos golpeaba llamando nuestra atención para que abriéramos bien los ojos. Parecía que lo sabía.
Aunque caminar por un museo puede ser cansado, éste te invitaba a sentarte a ver sus vídeos para recargar energías y para comprender lo que es y ha sido el vino para nuestra especie, nada más y nada menos que la vida. Y la vida lo es todo.
Iluminación, distribución de plantas, detalles cuidados al más mínimo detalle, y contenido, sobre todo contenido, que te transporta el pasado y te hace formar parte de la historia. Ahí han dado en la tecla nuevamente, pues te hacen sentir como parte activa de su asentado proyecto.
Sales del museo y deseas hablar de él, enviar fotos a amigos y compañeros, y hasta hacer una gran pausa para dialogar y paladear alguno de sus vinos en boca, como bien te dan la oportunidad de hacer. Sin bullicio, cupos limitados y estudiados, llega el momento en que estás deseando dar un paseo solitario por sus viñas, de la misma manera que yo me los daba en mi juventud por la orilla del mar gaditano. Creo que se siente lo mismo, que compartes lo mismo.
Nos invitan a bajar al corazón de la bodega, y aunque suene a contradicción es donde descansa la vida, una placenta gigante de vasodilatadores con riego continuo, trasiego, esperando su momento. Es un caparazón donde te sientes a gusto, nadie te molesta.
Sara, - ¿te encuentras bien? Le preguntaba. La mirada cómplice de su madre me decía que sí, sólo necesito parar un momento. - Siéntate aquí en este barrica, reposa, respira y coge fuerzas, vuelvo en seguida. Charlas técnicas, rápidas pero claras, cortas pero justas. En ese tiempo que no estaba con ellas comprendí que la belleza compartida es aún más bella, al igual que las alegrías se magnifican y las tristezas se hacen poderosas en la soledad.
Tienda de vinos, bar, restaurante con espectaculares vistas, todo ayuda, todo forma parte del envoltorio de la Fundación Dinastía Vivanco. Su producto, sus vinos, es un fiel reflejo a la filosofía de la Fundación, variedades que se obtienen de los mejores terruños de la zona dando grandes resultados en sus blancos y, sobre todo, en sus tintos.
Se podría definir perfectamente a la bodega como “vino y personas, en el corazón de la Rioja Alta”. Su filosofía es de alta dimensión, aprendiendo de otros y enseñando a muchos.
La Rioja es mágica, vivir por el vino convierte a su gente en magos, generaciones y generaciones dando sus frutos que disfrutan el resto de los mortales. San Mateo y un paseo por Logroño con unos magníficos anfitriones, hacen que aún lo tengas más claro; la vida es vino, y el vino vida.
En algún momento de Diciembre será el momento de descorchar la botella, y brindar por la nueva vida que vamos a saborear. Si es en compañía, mejor.
Gracias Dinastía Vivanco por su amabilidad, por su invitación a dos noches en el magnífico Hotel Los Agustinos, por dejarnos acompañar sus vinos con una comida de esta fantástica tierra.
Gracias Verema por darnos oportunidades y guiarnos en caminos desconocidos.
Un saludo a todos,
Jesús Troya García
Gracias por esta crónica y me alegro que disfrutarais en Dinastia Vivanco el pasado fin de semana (los tres). Y ánimo en esta recta final, que ya no os queda nada. Y nos vemos en Navarra!
Jesús, me he emocionado al leer tu comentario. Seguro que nunca olvidaréis, tampoco tu hija cuando se lo contéis, cuando y como elegisteis su nombre. Sara estará vinculada, para siempre, con Dinastía Vivanco.
Muchas felicidades por la futura paternidad!
Jesús,felicidades por el texto, realmente me ha gustado mucho. Fue un placer para nosotros compartir un trocito de nuestra nueva ciudad en fiestas, con Sara y con vosotros. Esperamos volver a encontraros pronto, siempre resulta agradable vuestra compañia y conversación. Un beso, Sonia
Bueno tocayo, tengo la fortuna de haber estado en este lugar y con muchos amigos, los recuerdos imborrables...pero la forma de verlo tu, creo...es maravillosa, no me prodigo mucho...menos de lo que me gustaria pero tengo la suerte de tropezar siempre con buenos reporters, este tuyo es muy bonito de leer.
Felicidades por la buena esperanza de tu esposa, y a ti por hacernos participes de tu historia.
Un abrazo
Hola:
Felicidades, me alegra que lo pasarais bien, y si además fue con guia todavía lo pasasteis mejor, la pena es que no me avisarás para conocernos y que hubieras probado mi vino.
Un saludo y felicidades
