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La memoria olfativa. Un camino de ida y vuelta.
Respuestas: 6
Hola a todos,
creo que más o menos todos los que pululamos por aquí (y por otros foros análogos) tenemos la costumbre de olerlo todo, aunque sea inconscientemente, pero lo hacemos. Olemos las flores, la tierra, el aire... Todo. Y eso, junto a los recuerdos que mantenemos de nuestra niñez, de nuestra vida, va conformando nuestra memoria olfativa y nos permite encontrar los descriptores que encontramos en los vinos que bebemos y disfrutamos.
Sin embargo, en muchas ocasiones me ocurre lo contrario. Es decir, huelo algo, un vegetal, carne, el aire... y junto a muchos otros recuerdos y situaciones, me recuerda a un vino.
Me ha ocurrido en diversas ocasiones, pero os cuento la más reciente. Esta pasada semana santa estaba yo haciendo las tradicionales torrijas. Estaba calentando la leche, que posteriormente bañaría los bollos, y cuando esta comienza a templarse es cuando más aromas aparecen. ¿Qué había en la leche para aromatizarla? Una rama de canela partida en canal y la mondadura de un limón. Al olerlo (y con los ojos cerrados, como siempre que huelo algo o evoco un recuerdo) me vino inmediatamente el Moscatel de La Marina de E. Mendoza.
Posteriormente, cuando ya estaban hechas las torrijas y al ir a espolvorearlas con azucar moreno, bastó con abrir el paquete para que me viniera a la cabeza, con total claridad, el PX 1927 de Alvear.
Pues eso, que esto de la memoria olfativa es un camino de ida y vuelta.
Saludos,
Jose
La verdad es que es precioso lo que escribes... y tambien que es fácil identificarse :)))
... Me pregunto...¿estaremos mal de la cabeza?
o es sencillamente un privilegio esto?
...A mi me pasa algo muy parecido, mi mejor experiecia es cuando desayuno fuera de mi casa en algún hotel , pido unas tostadas recien hechas, algo de mantequilla ( si ya se!!!, mejor aceite de oliva...), añado mermelada de melocotón o albaricoque .... ya tengo un desayuno a base de chardonnay fermentado en barrica.... realmente bueno...
saludos
El forero Patxi me dijo un día que los vinos olían igual que las bodegas donde se hacían..., mucho de cierto.
Los pueblos donde hay muchas bodegas huelen a vino, las calles huelen a vino, y en éspocas detrasiegos, embotellados, vendimias etc, esta sensación se multiplica por cien.
Si fuéramos por las calles empedradas de los pueblos vinateros con los ojos vendados, paseando con la nariz bien despierta, oleríamos a cada uno de los vinos que tanto conocemos, los buenos catadores deberían ser capaces de descubrir en el olor de cada piedra y cada calle, el nombre del vino y de la bodega que lo habitan...
La vida huele a vino.
Maestro bien observado a mi tambien me ha ocurrido, asi es Jose asi es, un abrazo
Sí, bonito tema. Mi aporte va a parecer extraño: no hace mucho, al abrir el grifo de agua de la cocina me llegó un olor a cloro que rara vez se nota, y me vino a la mente un recuerdo de vino botrytizado :^{
... por estar mal de la cabeza por el vino.
De estar mal de la cabeza en este mundo no hay hoy en día quien se salve (abre el periódico por cualquier página). Perderla por el vino creo que es todo un privilegio.
