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Blog de Verema.com

martes, agosto 28, 2007

Nuevas pistas sobre los efectos beneficiosos del vino


El resveratrol es un producto natural que es encuentra principalmente en la uva y el vino. Es un potente antioxidante al que se le atribuyen diferentes efectos beneficiosos sobre la salud humana: tiene actividad antiinflamatoria y antitumoral y también ayuda a reducir el riesgo de enfermedades coronarias.

Un estudio científico publicado en mayo en la revista Analytical Chemistry del American Chemical Society describe por primera vez que el resveratrol se une a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) humanas después de un consumo moderado de vino. Este descubrimiento podría potenciar los efectos antiarterioscleróticos del resveratrol descritos in vitro. El estudio abre nuevas perspectivas para resolver las incógnitas sobre la acción antioxidante del resveratrol en el organismo humano.

El equipo científico que revela este descubrimiento está formado por Cristina Andrés-Lacueva, Mireia Urpí-Sardà y Rosa Mª Lamuela-Raventós del Grupo de Investigación de Antioxidantes Naturales y Polifenoles del Departamento de Nutrición y Bromatología en la Facultad de Farmacia de la UB, Olga Jáuregui de los Servicios Científicotécnicos de la UB y también cuenta con la colaboración con otros expertos del Instituto Municipal de Investigación Médica-IMIM de Barcelona y de la Universidad de Viena (Austria). El estudio forma parte de la tesis doctoral de Mireia Urpí-Sardà.


Éste es el primer estudio científico que describe la unión de polifenoles del vino a LDL humanas in vivo. Se trata del primer trabajo que identifica las LDL como estructuras diana para el resveratrol” comenta Cristina Andrés-Lacueva, investigadora Ramon y Cajal en el Departamento de Nutrición y Bromatología de la UB.

El contenido de resveratrol depende de la variedad de uva y de la tecnología aplicada en la producción vinícola. En vinos negros, abunda más en la variedad merlot, y en blancos, en la xarel•lo” comenta la investigadora Mireia Urpi-Sardà. El ensayo clínico publicado en el Analytical Chemistry está realizado con un grupo de once voluntarios, a los que se les hizo seguir una dieta especial con consumo moderado de vino Merlot. Para hacer el estudio, los investigadores han puesto a punto un método por espectrometría de masas de alta sensibilidad para detectar y cuantificar la presenciar del resveratrol y de sus metabolitos.


El estudio también revela un aspecto bastante novedoso -explica Cristina Andrés-Lacueva- y es el hecho de que no todo el mundo absorbe los polifenoles de forma similar. Cuando analizamos cuáles eran los metabolitos del resveratrol que se unían a las LDL, pudimos constatar que había diferencias entre individuos. Ello implica que existe una cierta variabilidad –quizás debida a un polimorfismo de enzimas intestinales- que determina la respuesta diferente de cada persona ante el consumo moderado de vino”.

Estudios científicos previos habían demostrado la acción protectora de la vitamina E y del β-caroteno cuando se unían a las LDL. Ahora, el descubrimiento de la interacción entre los polifenoles y las LDL humanas da paso a una nueva visión del estudio de la actividad antioxidante de los polifenoles del vino. En el futuro, uno de los objetivos inmediatos del grupo investigador será adaptar y optimitar la nueva metodología para estudios epidemiológicos de los efectos del consumo de vino en la población. Otra idea és la de potenciar el diseño de nuevas tecnologías para aumentar los compuestos fenólicos en el vino, como por ejemplo la maceración pelicular, y aplicar la metodología en estudios de la variedad Xarel•lo, que es la que contiene mayor cantidad de resveratrol en vino blanco.

El estudio publicado en la revista Analytical Chemistry se ha realizado con el apoyo de los Servicios Científicotécnicos de la UB y ha recibido financiación del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) y de la Caixa Penedès-Obra Social, entidad que estableció un convenio con el equipo investigador de la UB durante el período 2004-05 para el estudio y optimización del contenido polifenólico de vinos blancos de la variedad xarel•lo en el Penedès.

COMUNICACIÓ UNIVERSITAT DE BARCELONA

martes, agosto 14, 2007

En la tumba de Tutankhamon había ánforas con tres tipos diferentes de vino

Un estudio pone de manifiesto que las tres ánforas halladas en la cámara funeraria del faraón Tutankhamon contenían tres variedades de vino: tinto, blanco y el llamado shedeh, un vino más elaborado y dulce. La investigación la han realizado Rosa María Lamuela-Raventós (directora de la investigación), Cristina Andrés-Lacueva y María Rosa Guasch-Jané del grupo de investigación de Antioxidantes, del Departamento de Nutrición y Bromatología en la Facultad de Farmacia, y Olga Jáuregui de los Servicios Cientificotécnicos de la UB. De hecho, en un artículo publicado en 2004 en la revista Analytical Chemistry de la American Chemical Society, las investigadoras ya constataban la existencia de restos de vino tinto en una de las ánforas. Pero no ha sido hasta ahora que se ha demostrado la existencia, también, de otras variedades del vino. Estos hallazgos, publicados en la revista Journal of Archaeological Science, son especialmente relevantes porque demuestran que los egipcios elaboraban vino blanco 1.500 años antes de lo que se creía.

Conocer los tipos de uva que los antiguos egipcios utilizaban para elaborar sus vinos ha sido una cuestión debatida a lo largo del tiempo y este es el primer estudio que consigue demostrar la existencia de tres variedades de vino distintas gracias a los restos de más de 3.300 años de antigüedad que se han podido analizar. En la cámara funeraria de Tutankhamon, en concreto, había tres ánforas: una situada en la cabeza del faraón, orientada al oeste, que contenía vino tinto; otra colocada junto al cuerpo, en el costado derecho, orientada al sur, con un tipo de vino tinto dulce y de gran valor llamado shedeh; y una última colocada a los pies de la tumba, orientada al este, que contenía vino blanco. Comenta la directora de la investigación Rosa María Lamuela-Raventós que «lo más sorprendente del estudio es que demuestra la existencia de vino blanco 1.500 años antes de lo que se creía, ya que si nos fijamos en la iconografía que se conserva del Antiguo Egipto en relación con la elaboración del vino y de otros motivos vinícolas, la uva y el vino siempre aparecen representados de un color oscuro, con un aspecto rojizo o azulado».

La investigación se ha basado en el análisis de muestras de residuos que quedaban al fondo de los recipientes, siglos después que el vino ya se hubiera evaporado. Se ha analizado el contenido de las tres ánforas de la cámara funeraria, así como de otras cinco que estaban en la sala anexa. Éstas fueron seleccionadas entre las veintiséis del ajuar funerario de Tutankhamon porque llevaban las inscripciones irep, que significa vino, y shedeh, una bebida cuyo origen se desconocía hasta ahora y se debatía si provenía de la uva o de otras frutas.

El estudio, que ha sido financiado por el grupo Codorniu y la Fundación para la Cultura del Vino, se ha llevado a cabo mediante un protocolo novedoso de alta sensibilidad aplicado para determinar el vino en residuos arqueológicos basado en la cromatografía líquida y la espectrometría de masas en tándem. En el estudio se utiliza el ácido tartárico como indicador del vino ya que raramente se ha encontrado de forma natural en productos diferentes de la uva. Para conocer el tipo de uva, blanca o negra, el indicador es el ácido sirúrgico.

En el antiguo Egipto, la uva se cultivaba de forma extensa y era un producto consumido por las clases más privilegiadas, en las comidas y las fiestas, y se ofrecía en los rituales funerarios y en las ceremonias de ofrenda a los dioses que se hacían en los templos. Los mejores vinos provenían del Delta del Nilo y de los oasis del oeste, y en la mitología egipcia, el color rojo del vino se relacionaba con el color del Nilo durante la inundación anual del río. Desde el Reino Antiguo (2575-2134 aC) hasta el Reino Nuevo (1550-1070 aC), las tumbas de los nobles se decoraban con imágenes de viticultura y elaboración del vino. La tumba de Tutankhamon, faraón de la Dinastía XVIII (1333-1323 aC) fue hallada por Howard Carter en lel valle de los Reyes el 1922, y sus reliquias se exponen en el Egyptian Museum del Caire (Egipte).

COMUNICACIÓ UNIVERSITAT DE BARCELONA

viernes, agosto 10, 2007

El viñedo canario: patrimonio enológico de incalculable valor.

Por motivos no claramente establecidos a Canarias nunca llegó la filoxera, ello, junto al esfuerzo de numerosos viticultores canarios, permite comprender el enorme valor del patrimonio enológico canario.

Para comprender algo más de la diversidad y riqueza en términos de variedades de uva Jorge Zerolo (Bodega Arca de Vitis) y Felix Cabello (Instituto Madrileño de investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario) han hecho un extensivo análisis de las variedades existentes en las diferentes islas del archipiélago caracterizándolas no solo mediante criterios ampelográficos sino también mediante modernas técnicas basadas en el ADN.

En el caso de Canarias esta variedad va acompañada de otros factores de gran importancia para entender la personalidad de sus vinos, una enorme riqueza de terruños (plasmados en una notable abundancia de Denominaciones de Origen) y una notable implicación de los viticultores locales.

En este trabajo se incluye información muy útil sobre los procedimientos de análisis y caracterización de las variedades disponibles y empleados, pero también de las técnicas culturales aplicadas en las diferentes zonas productoras.

También se ha elaborado un profundo estudio sobre las condiciones sanitarias de las diferentes variedades, la distribución geográfica de sus afecciones y de nuevo se introduce una interesante información sobre los principales tipos de afecciones propios de la vid: el entrenudo corto infeccioso, el enrollado y el jaspeado.

De suma importancia es la identificación de sinonimias y homonimias en las diferentes islas y su comparación –cuando procedía- con las variedades disponibles en el Banco de Germoplasma de El Encín.

¿Cuáles son las variedades blancas existentes en Canarias? En el libro se recogen la Albillo, las Bastardo Blanco (Baboso blanco), la Bermejuela (Marmajuelo), la Breval, la Burrablanca, la Forastera Blanca (Doradilla), la Gual, la Listán Blanco, La malvasía, la Moscatel de Alejandría, la Pedro Ximénez, la Sabro, la Torrontés, la Verdello, la Verijadiego y la Vijariego (Diego).

Por su parte las variedades tintas son: Bastardo Negro (Baboso Negro), la Castellana Negra, la Listán Negro (Almuñeco), la Listan Prieto, la Malvasía Rosada, la Moscatel Negro, la Negramoll (Mulata), la Tintilla y la Vijariego Negro.

En el análisis de cada variedad, primero se ubica geográficamente, se buscan citas que hablen de esa variedad en la literatura sobre variedades, se comenta el interés vitícola –cuando este es alto posteriormente suele haber una análisis de ADN (descripción molecular)-, se hace una revisión de sinonimias y homonimias y una amplia y detalla descripción ampelográfica que incluye fotos y minuciosas descripciones de la sumidad, de las bayas, del haz y el envés de la hoja joven y del haz y el envés de la hoja adulta.

Primorosamente editado por el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, dispone de una abundante selección de fotos en color, esquemas gráficos y tapa dura.


Nota: Las fotos reproducidas proceden del libro y están sujetas a los correspondientes copyrights.


Dimensiones: 24 x 24 cm.
ISBN: 84-606-3977-0 Tenerife, 2006.