Peña El Sarmiento

martes, junio 03, 2008

5 Rieslings, 1 año, 2002

Retomamos el blog de la Peña el Sarmiento, que estaba algo abandonado. A menos que Iñaki consiga recordar las contraseñas para acceder, me encargaré de narrar las batallitas “oficiales” de la peña, eso si desde mi propio punto de vista (no solemos elaborar conclusiones como peña en las catas). Dado que todos los miembros son habituales de verema, ya se encargarán ellos de corregirme o discrepar con mis comentarios si lo creen conveniente.

Esta es mi primera cata planificada con la peña y el tema no podía ser más adecuado para un alemán que se incorpora (aunque tan solo sea un alemán descafeinado), Rieslings alemanes. Variedad de la que se habla muy bien últimamente y a mi parecer de forma merecida, puesto que son vinos que dan grandes alegrías. Vinos que no suelen estar maquillados por la madera. Vinos que suelen expresar de una forma muy bella el suelo del que proceden, e incluso las añadas. Y ese era el objetivo de esta cata, hacer un recorrido a través de 5 vinos de la añada 2002 por los distintos viñedos alemanes calificados como Erste Lage y vinificados en seco, en cuyo caso se denominan Grosses Gewächs o Erestes Gewächs (en Rheingau). Esta designación de la VDP hace referencia a los vinos secos procedentes de los mejores viñedos alemanes y con un grado de madurez en vendimia superior a spätlese. Los rendimientos están limitados a 50 hl/ha y las vendimias han de ser manuales.

La añada 2002 esta resultando una gran añada. Me explico. Viene después de la 2001, que desde el principio fue señalada como una de las grandes añadas, así que parte con esa desventaja. Pero poco a poco ha ido demostrando que ha sido una muy buena añada, de corte clásico, con una meteorología favorable que permitió a la uva mantenerse muy sana a lo largo de todo el otoño. Han pasado 6 años y estos vinos comienzan a expresarse de maravilla, ningún vino estaba pasado (esto era de esperar), ni en fase silenciosa, aunque a alguno le costó algo mas comenzar a hablar, pero todos se comportaron bastante bien.

Catamos cinco vinos, dos de Palatinado, uno de Rheingau, otro de Nahe y el quinto de Mosela. Comenzamos con los más secos y acabamos con los dos que tenían más azúcar residual.

(Nomenclatura: Productor, Pueblo-Viña (DO)

-Georg Breuer, Rahuenthal-Nonnenberg (Rheingau): Es un monopole de Georg Breuer. El viñedo se compone de profundos suelos pizarrosos con algo de grava en superficie y una orientación sur. El vino aparece de color amarillo limón con leves reflejos dorados. Nariz intensa, muy floral, con notas de fruta tropical que la dotan de cierto dulzor y una marcada mineralidad, al rato comienzan a aparecer leves toques de hidrocarburos. En boca bastante equilibrio y elegancia, amplio, con recuerdos cítricos y un final muy largo. Un vino muy amable y en muy buen momento de consumo. Comenzábamos fuerte la noche.

-Basserman-Jordan, Forst-Kirchenstück (Palatinado). De la que dicen ser una de las mejores viñas del palatinado, el equivalente alemán a Le Motrachet con la Chardonnay francesa. Suelos de basalto. Fue el que comenzó más tímido en nariz. Pero en boca, desde el principio daba señales de que estábamos ante un gran vino. Tiene algo de flores blancas, fruta madura (melocotón), algún deje tropical y mucha mineralidad. Le faltó más rato decantado. Pero su paso por boca era espectacular, un vino seco, con buena acidez, amplitud, potencia y equilibrio que proporcionó gran disfrute entre los presentes. El campeón de la noche. Un vino para esperarlo un par de años mas, mínimo.

-Burklin-Wolf, Forst-Pechstein (Palatinado). Suelos de basalto. A mi este me gustó bastante, posiblemente por mi acidofília. Color más dorado que el resto, mostrando una nariz madura y elegante, flores blancas y alguna nota de champiñones, muy mineral y bastante intenso. Gran paso por boca, carnoso pero con una acidez que marcaba el conjunto y le daba nervio. Muy largo. Gran productor, buen vino. Con mucha vida por delante.

-Schlossgut Diel, Dorsheim-Burgberg (Nahe). Suelos arcillosos con depósitos de pizarra y gravas. Color amarillo pajizo. Nariz de buena intensidad, notas maduras, denotando un leve dulzor que confirmará la boca. Aparecen notas mielosas, fruta tropical y destellos de hidrocarburos. En boca tiene un buen equilibrio entre la acidez y el dulzor residual, cítrico, con alguna leve efervescencia al principio y un final amargoso. Me ha gustado más que el 2003.

-Heymann-Lowenstein Winningen-Röttgen Alte Reben (Mosel). Viña espectacular a orillas del Mosela, en terrazas, con suelos de pizarra ricos en óxidos de hierro. De un color amarillo intenso, este vino nos demuestra que los grosses gewächs, en Mosela, no son siempre garantía de vinos secos. La nariz viene marcada por unas notas de fruta madura, melocotones y albaricoques (casi orejones diría), alguna nota de champiñón, hidrocarburos y leves notas herbáceas que dan frescura al conjunto. En boca es untuoso, dulce y equilibrado, con buena acidez y marcada mineralidad. Es bastante largo e invita a repetir. Un buen final para la cata. (Foto inferior, viñedo de Röttgen)

Hubo tres vinos invitados, no relacionados con el tema de la cata que relato brevemente. El primero fue un Bibiss 2003. Un vino radical. Y como tal, generó opiniones encontradas. A mi me gustó, era un vino que ya conocía (no en esta añada, si no en la 2002), así que sabía a que me enfrentaba. Pero a unos cuantos no agradó demasiado. El color es casi de rosado piel de cebolla, con bastante sedimento. En nariz es un vino que se va agrandando con la aireación y al final de la noche es cuando mejor estaba, desapareciendo las notas volátiles iniciales. Dejaba notas maduras de manzana asada, orejones, miel, frutos secos, flores secas, membrillo. En boca mostraba una buena estructura, con una marcada acidez que lo hacía muy llevadero. Ya digo, que a mi es un vino que me gusta. También apareció un Sameirás, un Ribeiro compuesto por Treixadura (60%), Albariño (22%), Godello (8%), Lado (8%) y Loureira (2%). Estaba rico, claramente identificable como gallego, buena mineralidad, notas como de melón en nariz y herbáceas. Buena acidez, paso ligero por boca, parecía un buen vino para acompañar la comida de aquellas tierras gallegas. Y el otro vino era un Ginesta, de Parés Baltá. Muy ligero de color, con una nariz muy perfumada, casi en exceso, floral, notas de plátano y poco más. En boca amargoso, muy ligero, demasiado. Una RCP algo pobre.

Finalmente, hacer mención de otra pequeña reunión el pasado sábado en mi casa, de los Sarmientos de guardia de fin de semana, con Jose de artista invitado, en la que probamos unas cuantas cosas bien ricas. Como Iñaki ya lo ha reportado con detalle en su blog, os dejo con la foto y enlaces a las notas de cata de los vinos.

Mas d'en Compte blanc, 2004

Albariño do Ferreiro Cepas Vellas, 2006

O. Rebholz Von Buntsandstein Stätlese trocken, 2004

Dom. de la Janasse Ch. du Pape blanc, 2000

Marques de Murrieta Ygay blanco reserva, 1999

Anima Negra, 1998

Roux Pere & Fils St Aubin L'Ebaupin, 1995

Cos d'Estournel, 1978

Olivares Dulce Monastrell, 2004


Etiquetas: ,