BenjaminBerjon
Hola, me llamo Benjamín, ya mucha gente en el foro de Verema me conoce. He participado de manera activa desde el año 2002. Me considero afortunado de tener la oportunidad de conocer a mucha gente maravillosa que vive y respira el vino, de quien he aprendido muchas cosas.
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Últimos comentarios
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Olaf:
Dichoso tú que estás cerca, yo no lo he visto más que en NYC. Así que lo
BenjaminBerjon 16/Noviembre (18:01) -
Que ricos los Vouvray de Pinon. Espumosos ya solo me quedan 3 botellitas... voy
Olaf 16/Noviembre (09:37) -
El De Sangre 2008 lo probé hace poco en una degustación. Muy buen vino. Sin ver
Capitaine Tomate 14/Noviembre (18:42) -
EuSaenz: Gracias por la corrección, me faltó una a y una e y me sobró una "o
BenjaminBerjon 08/Noviembre (22:49) -
Ojo, el gran productor del Mosela del que hablas es Willi Schaefer, no Shofer
EuSaenz 08/Noviembre (14:15)
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Burbujas de oro...

Cuando parecía que ya había visto todo acerca de las artimañas para atraer a los clientes a comprar vino, justo frente a mis narices aparece en los anaqueles de vino un espumoso con pepitas de oro. Se trata de la popular y archi-vendida marca Blue Nun. Arriba de la etiqueta aparece un letrero: "Voltee la botella, sorpréndase!!! (y con mayúsculas) ES ORO DE 22 QUILATES!!!". Me recordó aquellos souvenir tan famosos en los ochentas; cápsulas semiesféricas de plástico transparente que se agitaban para detonar una lluvía de copos blancos o pepitas plateadas, y cuyo contenido cambia dependiendo del país que se visite. Adentro puede tener el castillo de Disney, la Torre Eiffel, las Pirámides de Egipto... Pero nunca pensé que pudieran adoptar tal concepto para una botella de vino.
Alguna vez me comentó un amigo que encontró una botella de vino con pepitas de oro, aunque en esa ocasión pensé que la había visto en una tienda de artículos extravagantes y caros, para gente que no sabe en qué gastarse el dinero. Nunca me imaginé que Blue Nun se ocuparía de meterle pepitas de oro a una botella de espumoso de $140.00, poco más de diez dólares americanos. Una medida extrema para que la gente se sienta atraída por este producto, aunque siempre me ha parecido muy burdo agregar piedras y metales preciosos a algunos artículos, desvirtuando su verdadero fin. Como en aquella tienda en Frankfurt donde se vendían teléfonos celulares con incrustaciones de diamantes, rubíes y esmeraldas, ya se podrán imaginar los precios... ¿tendrán mejor recepción?
Otra cosa que me sorprende aún más, es la bodega, ya que Blue Nun nunca se ha distinguido por llegar a los bolsillos más acaudalados... Aquí en México se trata de un vino sencillo, de baja calidad, agradable para muchos paladares, cuya aceptación ha sido un éxito rotundo, tanto para un día en la alberca como para una fiesta, un vino de trago largo. ¿Para qué carajos agregar pepitas de oro...?
En cuanto a la higiene y la salud... qué motiva a la gente a beber un vino con pepitas de metal flotando por todos lados a la hora de agitarlo, conste que además se trata de un espumoso. ¿Algún beneficio para la salud?