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Blog de Jordi Melendo

sábado 10 de mayo de 2008

Un buen vino de un buen amigo


Hace más de 20 años viaje por primera vez por motivos profesionales a Valencia. Ya había estado muchas otras veces anteriormente, mi madre es valenciana, de Xirivella y mis abuelos se lo curraban mucho en la horta valenciana. A través de ese gran hombre que fue Don Francisco Martínez Bermell (q.e.p.d.) conocí a su hijo Federico Martínez Roda, quien en nuestro primer encuentro me comentó que tenía que conocer a su hermano Félix, que en ese momento estaba estudiando en Estados Unidos. Poco tiempo más tarde conocí a Félix Martínez Roda en Madrid y nació entre nosotros una entrañable amistad que todavía perdura. Compartimos muchos años mesa de junta directiva cuando presidí la Federación Española de Jóvenes Amigos del Vino, lo que nos permitió vivir grandes momentos en Madrid, en Logroño, en Córdoba, en Barcelona y como no, en Valencia.

Hace pocos días, al organizar la cata “entre amigos” en mi pueblo, hablé con Félix para pedirle unas botellas de uno de sus vinos Vera de Estenas, de la Denominación de Origen Utiel-Requena. Félix reacciono muy rápido, al día siguiente llegó a mi casa una caja de su vino Casa Don Ángel Bobal 2002. La verdad es que este vino destacó cosa que me comentaron varios profesionales que asistieron. Este vino tinto tradicional elaborado a partir de la variedad autóctona Bobal ha pasado 6 meses en depósito, 15 en barrica y 12 en botella. Presenta un color picota profundo con ribete violáceo. En nariz es potente y posee una fina fruta bien madura, junto a unas notas de crianza de madera de calidad con finos ahumados, brea y café. En boca se muestra poderosamente estructurado con sensaciones frutales muy maduras y con ciertas notas dulces. Persistente final con recuerdos de los aromas primarios y ahumados. Un vino que deja una gran sensación de equilibrio. Un vino que me atrevo a recomendar sin ningún temor a equivocarme.

viernes 9 de mayo de 2008

Personajes (I)

Irena Sendler
Después de la sección fija en este blog “Tomando una copa con…” hoy inauguro otra que prometo publicar habitualmente. Se titulará “Personajes” y el primero lo quiero dedicar a Irena Sendler, ese ángel, esa santa viviente que posiblemente conoceréis y si no es así, yo os hablaré de ella.

Irena Sendler nació el 15 de febrero de 1910 y actualmente vive sus más que bien merecidos 98 años y cabe desearle muchos más. También es conocida como "el ángel del gueto de Varsovia" y ha sido presentada como candidata para el Premio Nobel de la Paz por el Gobierno de Polonia. Irena Sendler es un héroe vivo y demostrado una fuerza, unas convicciones y unos valores extraordinarios frente al mal, esa lacra que todavía tienen algunos humanos. Se la denomina como
la madre de los niños del holocausto nazi. Irena salvó la vida de 2.500 niños del gueto de Varsovia. Ella dice que "La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o su nacionalidad".

Enfermera del departamento de bienestar social de Varsovia, cuando Alemania invadió Polonia en 1939, Irena Sendler trabajó incansablemente para aliviar el dolor de miles de personas, tanto judías como católicas, proporcionado además comida a ancianos, huérfanos y pobres, a quienes entregaba dinero, ropa y medicinas. Lo de esta mujer es fuerte, cuando caminaba por las calles del gueto, llevaba un brazalete con la estrella de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre sí misma. No tardo mucho tiempo en contactar con algunas familias a las que les ofreció sacar a sus hijos de ese maldito gueto, aunque les anticipó que no les podía dar garantías de éxito, le preguntaban: "¿Puedes prometerme que mi niño vivirá?". Según dice: ¿Qué podía prometer, cuando ni siquiera sabía si lograrían salir del gueto? La agonía de esos padres hizo que no tuvieran otra alternativa que confiar en Irena, antes que pensar que sus hijos serían conducidos a los campos de la muerte. Esta persona bendita salvó a 2.500 niños a los que llegó a registrar con nuevos nombres y nuevas identidades, aunque se las ingenió para que, si llegaban a sobrevivir, pudieran conocer su verdadera identidad, su historia personal y la de su familia.

Las nazis eran tan increíblemente “bestias” como inteligentes por lo que llegaron a conocer las actividades de Irena. El 20 de octubre de 1943, fue detenida por la Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak donde fue brutalmente torturada. Se dice que en un colchón de paja encontró una imagen de Jesús Misericordioso en la que decía “Jesús, en vos confío”. Esa estampa la conservó siempre hasta el año 1979, momento en que se la entregó personalmente al Papa Juan Pablo II.

Irena Sendler soportó la tortura y se negó siempre a colaborar con sus torturadores para que no llegaran nunca a conocer la identidad de los niños ocultos. Le rompieron los pies y las piernas, pero no pudieron quebrar su voluntad. Fue sentenciada a muerte, pero poco antes de su ejecución, un soldado alemán le gritó que corriera. Al día siguiente vio que su nombre estaba en la lista de los que habían sido ejecutados e Irena continuó trabajando con una identidad falsa. Durante el Levantamiento de Varsovia, llegó a enterrar en su jardín en dos frascos de vidrio las listas con los nombres de “sus niños”, para que llegaran a las manos indicadas si se moría. Al finalizar la guerra ella misma los desenterró y entrego esas notas al doctor Adolfo Berman, el primer presidente del comité de salvamento de los judíos sobrevivientes. Los miserables nazis habían llevado la mayor parte de las familias a los fatídicos campos de concentración y los niños que no tenían una familia adoptiva fueron cuidados en diferentes orfanatos y poco a poco se les envió a Palestina.

En 1965 la organización Yad Vashem de Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las Naciones y se la nombró ciudadana honoraria de Israel. En noviembre de 2003 el presidente de la República de Polonia, Aleksander Kwasniewski, le otorgó la más alta distinción civil de este país: La Orden del Águila Blanca. Ahora es candidata al Premio Nobel de la Paz.

De mi cuvée de champagne tengo pocas botellas que ofrecer como obsequio. Al Príncipe de Asturias se la mandaré tal como le prometí en una conversación mantenida no hace mucho tiempo. Al Papa Benedicto XVI se la entregaré en mano el próximo miércoles en el Vaticano. A estas dos personalidades uno a esta anciana “santa”. Me ha costado conseguir la dirección del asilo donde vive y esta misma semana le mando una botella con una tarjeta que contiene una pequeña nota: “Gracias Irena por ser tan grande”.

miércoles 7 de mayo de 2008

Tomando una copa con... Rosa Vila

Rosa Vila es una apasionada del vino del que ha hecho su profesión como comunicadora y sumiller. Rosa dice que “esto me ha permitido transmitir los sentimientos que despierta el vino a todos mis alumnos”.

Una virtud de tu persona: Sincera
Un defecto de tu persona: Mi brusquedad
Una virtud que valoras en otra persona: Sinceridad
Un defecto que detestas en una persona: La mentira
Un vino blanco: Garnatxa Blanca de Lavinyeta (DO Empordà)
Un vino rosado: Homenaje (DO Navarra)
Un vino tinto: Cheval Blanc 1997
Un cava: Rovellats Masia S XV
Un champagne: Maylli Grand Cru L’Intemporelle
Si tuvieras que elegir un solo vino cual elegirías: Yquem 1997
Y con quien lo tomarías: Con alguien que supiera apreciarlo
Un plato preferido: El foie en todas sus versiones, sobre todo con higos
Un restaurante preferido: El Celler de Can Roca
Una Ciudad: Roma
Un país: España
Mar o montaña: Mar
Un medio de Transporte: El tren
Un libro: Diario de una abuela de verano, de Rosa Regàs
Una canción: Yesterday
Una película: Pretty Woman
Un deporte: Para ver tenis, para hacer… “sofing”
Un color: Rojo
Un nombre de hombre: Fede
Un nombre de mujer: Rosa
Un personaje histórico que te hubiera gustado conocer personalmente: Madame Curie
Que tres cosas te llevarías a una isla desierta:
Una caja de cava rosado, una caja de vino blanco Verdejo, papel y lápiz para escribir y dibujar

domingo 4 de mayo de 2008

Geol 2006, un gran vino de Tomàs Cusiné


Uno de los vinos que más impresionó en la cata que organicé recientemente fue el Geol 2006, que elabora en El Vilosell (Lleida) Tomàs Cusiné, con quien me une una amistad desde hace muchos años. Este vino está elaborado con un cupage de 45% Merlot, 40% Cabernet Sauvignon, 5% Cariñena, 5% Cabernet Franc y 5% Marselan, fruto de las uvas de unos viñedos con unos rendimientos medios de 3.900 kg/ha, con un sistema de formación de cepas en vaso y en espaldera. El terreno es franco, calcáreo y con una gran cantidad de gravas. Se efectúa una estricta selección de las uvas después de refrigerarlas en cámara de frío. La fermentación se efectúa a 22-26º C y la fermentación maloláctica en barrica, con removido de las lías. Tiene una crianza de 10 meses en barrica nueva de roble francés. Es un vino de color cereza picota muy intenso. En nariz presenta aromas de madera muy elegantes, mentolados, balsámicos con tonos de pastelería y regaliz. En boca es amplio y sedoso, con buenos taninos, potente y muy bien estructurado.

Tomàs Cusiné también elabora otros grandes vinos, el Vilosell 2006 (91 puntos Parker), un tinto de Tempranillo, Merlot, Cabernet Sauvignon y Syrah, y el Auzells 2007, un blanco con un interesante cupage: 28% Macabeo, 25% Viognier, 19% Sauvignon Blanc, 14% Chardonnay, 7% Parellada, 2% Müller Turgau, 2% Muscat, 1,5% Albariño y 1,5% Riesling. Estos tres vinos de la D.O. Costers del Segre reflejan el espíritu de Tomàs Cusiné de elaborar vinos con carácter, capaces de reflejar la expresión de una tierra y de un reto propio de interpretar la vitivinicultura. Merece la pena conocerlos.