La calidad del diseño
Hace un par de años conocí a Jordi Massó, por cierto un tipo excepcional como persona pero todavía más excepcional como profesional en su ámbito. Se dedica al diseño y lo hace reivindicando la creatividad como un proceso intelectual de alto desgaste. Diseñar supone ideas, conceptos y estilos diferenciados entre sí. En Alimentaria Jordi presentó con mucho éxito el catálogo en el que quedan reflejados sus últimos trabajos de imagen y diseño de vinos. Espectacular! Entre otros productos, aparece la botella del cava Núria Claverol, de Sumarroca. Jordi diseñó hasta la fabricación de la propia botella y su trabajo se vio recompensado nada más y nada menos con el premio ADI-FAD al mejor diseño industrial y con el BestPack de Oro al mejor packaging. También aparecen los diseños de otros vinos como la Cuvée Santamaría, del reconocido cocinero de Sant Celoni, o la imagen que ha creado para mi cuvée de champagne Philippe Gonet, entre otros.
El mercado del vino es cada vez más exigente por lo que respecta a diseño y presentación de un producto. La calidad de un vino es lo más importante, pero también es importante el mensaje visual que recibe el consumidor cuando se encuentra ante una estantería en la que hay muchos vinos y tiene que elegir solo uno. Entrar el la web de Jordi Massó merece la pena.
La Maison Duval-Leroy crece
Con el fin de responder con las mejores condiciones posibles al alto nivel de calidad de sus champagnes, la Maison Duval-Leroy ha realizado una inversión de 17 millones de euros en sus instalaciones situadas en Versus (Côte des Blancs). El año pasado tuve ocasión de visitarlas y ya entonces pude comprobar que se trata de una empresa que cuenta con las más modernas tecnologías sin dejar de lado la larga tradición, lo que le permite elaborar unos champagnes de alto nivel. Entre otras mejoras Duval-Leroy estrena nuevo local y nuevas máquinas para el tiraje, y que tienen como objetivo alcanzar las 12.000 botellas/hora. Por otro lado se amplia la bodega de vinificación que permitirá acoger 28.000 hectolitros suplementarios en unas condiciones optimas. Duval-Leroy realiza la vinificación de cada cru de manera independiente para poder exprimir al máximo las características de cada “terroir”. Para dar un poco de “oxigeno” a las instalaciones Duval-Leroy también amplia su capacidad de stock de producto final y de materias secas con 6.000 m2 suplementarios, en tres pisos que están actualmente en construcción. Un ejemplo de que la calidad no va reñida con la evolución se puede constatar probando los champagnes Duval-Leroy (uno de mis preferidos es el Millésime, elaborado con un 70% de Chardonnay y un 30% de Pinot Noir de crus originarios de la Côte des Blancs, la gran Montaña de Reims, y del gran Valle de la Marne).
Por otro lado, Carol Duval-Leroy, presidenta de esta empresa ha visto recompensado su dinamismo y su implicación en el seno de la Maison Duval-Leroy y de la Champagne en general con la concesión del rango de Caballero de la Legión de Honor.